cuando escucha la explicación de alister, gale no puede evitar arrugar la nariz con gracia. contrario a la creencia popular, blonda no es de tragos demasiado exóticos y elaborados, sino que se apega a los simple y clásico. "a ver," aún así, toma el vaso para acercarlo a pequeña nariz y olfatearlo. "no huele mal," intercala mirada entre el líquido y el muchacho, y finalmente le da un trago. quema, pero no lo suficiente como para generarle mueca. "—— un poco fuerte," admite con gracia, eso sí. "tus diez dólares valdrán la pena si lo que quieres es volver arrastrándote a casa"
le sorprende, tal vez más de lo que debería, la forma tan natural e impensada con la que la rubia se apropia de su bebida. curioso y tanto divertido por intercambio se mantiene a la espera de reacción, viéndose complaciente de saber al menos no le ha amargado la noche con un mal trago. ‘ puedes terminarlo. ’ si sabor es tan fuerte como la contraria ha advertido prefiere no probarlo, su resistencia al alcohol no es tan alta como parece. ‘ lo último que necesito es perder la cordura en un evento de recaudación. un pequeño descuido y mi cara será la primera plana de la sección de espectáculos del periódico. ’










