Hace un año me embarque en este nuevo viaje, sentimientos encontrados bullían en mi interior: el miedo, la felicidad, la incertidumbre de saber que pasaría durante este.
Apenas llegar supe que la decisión había sido la correcta y es que Guanajuato tiene ese aire de antaño que te transporta hasta tiempos remotos, cada callejón parece guardar secretos que, entre susurros, esperan ser descubiertos por sus caminantes.
Apenas llegar al mesón donde me hospedaría pude sentir ese confort que traen consigo las casas antiguas, además de que la emoción por salir y conocer cada rincón oculto de este lugar. Los paquetes turísticos me permitían visitar sus lugares emblemáticos acompañados de un guía que no solo nos cuenta la historia de estos lugares sino que también nos permite conocer sus experiencias personales en dichos lugares. Sin duda alguna volveré a pasear entre sus calles bohemias.
Guanajuato, volveré a ti.















