Impresionante.

seen from Malaysia
seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia
seen from China
seen from United States
seen from Germany
seen from Türkiye
seen from Australia
seen from United Kingdom

seen from United States
seen from China
seen from Malaysia

seen from United States
seen from Honduras

seen from Sweden
seen from United States
seen from Brazil
Impresionante.
Aura
Bosque de abedules (1903) de Gustav Klimt
"Compartimento C - Coche 293" (Edward Hopper, 1938). ...
✨ The key to your heart is precious—guard it wisely! Not everyone deserves access to your innermost feelings. Share it only with those who cherish and respect it, for they will unlock the beauty of genuine connection. Protect your heart, and let the right ones in. 💖☕
Hace mucho no subía una jaja 💘
Edvard Munch - Atardecer en la calle Karl Johan (1892)
"Con el trazo neurótico, se puede observar la palidez mortuoria de los transeúntes que deambulan sin rumbo ante el atiborramiento fétido y sepulcral de unos seres que huelen a cadáveres frescos, bajo el acápite de la podredumbre derrochada sobre un hastío existencial, con el escorzo siniestro y frontal de una muchedumbre informe, silenciosa y sobrenatural, adosada de un volumen espectral como elemento irrisorio de lo absurdo, esbozando la angustia, la insatisfacción, la inquietud hacia el vacío proyectado y el miedo intimado en cada uno de sus rostros abocetados; hacen que la noche se comporte como una fuga de escape hacia algo más expectante, un punto de vista que, lejos de abstraerlos y devorarlos hacia el fondo, los proyecte hacia nosotros para auscultarnos, juzgarnos con sus tétricas miradas de pasteles fríos y signos blanquecinos, más cerca de tratarse de una "histeria colectiva" que otra cosa, como devolviéndolos de un velorio, o yendo hacia él encuentro de algo más engañoso y espeluznante. El contraste del crepúsculo con la luz de las ventanas y el reflejo calcáreo de los rostros, recalcan el aislamiento progresivo y gradual de dicha sombra pintada mediante lo sombrío y lo atmosférico. Siempre sus personajes son seres oferentes de algo: un desasosiego en el símbolo tratado, una melancolía profunda, una patología incierta, un delirium tremens debido al alcoholismo, un sueño recurrente, una exasperación del espíritu que zozobra, en una similitud de rostros que se autoobservan mientras nos miran y amenazan, y a veces rompen el marco del lienzo para que nosotros nos volcamos hacia ese señalamiento, y volvernos, con eso, en parte de unos espejismos que son los haces miméticos de sus propias personalidades y temores. Tal temor es la soledad, pero más que la soledad, es el afecto de lo desolado y recaer en un anonimato irreflexivo, de estarse rodeado, pero con una gradación abismal más del complejo sexual, bajo una sombra matizada en sentido contrario que rehúye de la dinámica fantasmal de esa gleba infecta y turbulenta, naufragando por esa pista como un enajenado sin sentido o despechado de algo, tan borroso y opaco de vitalidad. Nos presenta dos líneas ópticas: una que va en contra del gentío (que no la vemos porque el personaje se encuentra de espaldas), y la otra observada en un primer plano que se compacta en una "mirada plural" determinando un impulso antisocial y de laceración masoquista para el espectador, remarcando el absceso intratable del ser y su dolor, debatiéndose entre la alienación y la individualidad. El encuadre es fragmentado y anómalo, cortante mediante las puntas de dichos edificios vistos en el fondo, conteniendo líneas compositivas descentradas que se evaden de un simple naturalismo cromático, haciendo que la visión sea recurrente a esa atmósfera de irregularidad, desorden como de pesadez psicológica, recalcando un síntoma, un malestar sobre la sien, una profunda presión sobre el pecho, cuya sospecha no es delimitar, remarca o expresar en el sentido del término artístico, sino el canalizar todo un sistema simbólico de emociones profundas difíciles de expresar y conectar con el trauma o el complejo, siempre en emociones densificadas y sentimientos magros, cuya ambigüedad, lejos de retratar una cohesión social, un principio de adherencia humana entre ellos, es resaltar una especie de metáfora sobre la digresión y la ambivalente incomunicación humana."
Cada uno....