Se siente bien estar aquí de nuevo.
¿Hablas mucho, no? Eso es adorable… —Le guiño risueña. A ella le agradaban las personas así, son como escudos contra el aburrimiento— Y descuida, No creo que podría tomarme eso mal, jamás —Negó con torpeza, sus mejillas se ruborizaron ante el halago—. Es un placer, Ana. Yo soy Grettel. Y me alegra conocer a alguien que ame este lugar como yo.
¿P-piensas que es adorable que hable mucho? Uh... G-gracias... Nadie... Nadie me hace ése tipo de cumplidos porque les molesta que nunca cierre la boca, pero, parece que ahora me he quedado sin palabras. Se nota que eres especial. Hola, Grettel, lo mismo digo, es un gusto para mí. ¿De qué casa eres? Yo soy Hufflepuff.











