Estoy realmente cansada.
No, ¿Por qué? ¿Debí de haber cambiado? ¿Estoy haciendo algo mal? Oh no, lo siento, son muchas preguntas, creo que te estoy agobiando.
Oh por Dios, debes callarte.

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@another-roxie
Estoy realmente cansada.
No, ¿Por qué? ¿Debí de haber cambiado? ¿Estoy haciendo algo mal? Oh no, lo siento, son muchas preguntas, creo que te estoy agobiando.
Oh por Dios, debes callarte.
Estoy realmente cansada.
¿Por qué? Es lunes,supongo que puede ser por eso pero también puede haber miles de otras causas. Deberías de tomar una siesta.
Wow, no has cambiado nada.
Estoy realmente cansada.
En fin.
Extrañaba estar aquí.
Vacaciones y yo encerrado.
¿Sí? ¿Qué te dijeron? ¿Algo importante que debas decirme? Yo también te extrañé. En tu ausencia me fueron robados todos mis chaquetines por tu adorable mejor amiga, así que, si puedes convencerla de que me los regrese, al menos unos dos, me harías muy feliz.
Así es, pero prefiero darte las noticias en persona. ¿En serio? De seguro a ella le quedan mejor que a ti, broma, broma. Bueno, intentaré darte dos, se donde guarda sus cosas.
Vacaciones y yo encerrado.
¡Hey! ¿Qué tal te fue?
Estuvo bien, pero te extrañe bastante.
Vacaciones y yo encerrado.
Debería decirle a papá que nos lleve a algún lado. Necesito apoyo moral.
Vacaciones donde he vuelto.
Mucho tiempo fuera de aquí.
Abandonando a tu mejor amiga y no, las videollamadas por Skype no cuentan Hart.
Era una beca, Karofsky. Además, ya me tienes aquí, ¿De verdad me vas a reclamar en vez de solo venir a abrazarme?
Mucho tiempo fuera de aquí.
Seguro fue asombroso, me gustaría salir de aquí a veces… claro, supongo que extrañas a tú familia y obvio a Seth. Ouch, pues seguro podrás verlo y pasar todo el día con él, ayer lo vi, te extrañó mucho.
Ya tendrás oportunidad. Así es, lo extraño muchísimo. ¿De verdad? Quiero verlo lo antes posible.
Mucho tiempo fuera de aquí.
¿Beca deportiva? pues eso suena asombroso, me alegro mucho por tí, Hart. Hey y ¿Qué tal todo? ¿Sigues de novia con Seth?
Así es, la pase bastante bien, pero extrañaba estar aquí de alguna forma. Claro que sí, pero no lo he visto desde que llegue.
Mucho tiempo fuera de aquí.
¿Dónde te habías metido, Hart?
Me dieron una beca durante unos meses, pero ya estoy aquí de nuevo.
Mucho tiempo fuera de aquí.
Todo a la mierda.
Sigue siendo injusto, pero ¿qué mas puedo hacer? De acuerdo con usted señorita.
Así me gusta.
Todo a la mierda.
Qué profunda.
Yo también, además estoy seguro de lo que digo, así que por ende, te amo más. Pero a vista de que no ganaré…
En vista de que no ganarás, tendrás que conformarte con saber que yo te amo más. Finalizado el tema.
I can't let you go.
Participan → Roxie Hart y Seth St. James.
Marco de tiempo→ 16/05.
Localización→ Casa St. James.
Notas generales →todo es bello y nada duele.
Roxie: Al día siguiente se había dado cuenta de que su teléfono ya no estaba en su cartera. Lo estaba dando por perdido, pero no le preocupaba tanto al saber que tenía clave y que ya habían pasado dos días y nadie parecía tenerlo. Era sábado por la noche y ya que no hacía nada, opto por ir a visitar a su madre, al menos mientras su padre no llegara a casa. Escuchó la puerta, sintiendo como los nervios se le ponían al tope, mientras que su madre iba a averiguar. -Amor, en Seth. Parece.. Agitado. ¿Quieres abrirle tú?- Preguntó su madre. La castaña se levantó rápidamente, abriendo la puerta y notando el rostro de su amado. -¿Q-Qué haces aquí?-
Seth: Corría con la mala suerta en sus venas, pues había comenzado a llover y estaba mojado de cabeza a pies, así como también estaba bastante dolido de su rodilla, porque lo que se la tocaba constantemente mientras miraba a la castaña con un gesto suplicante. -Yo... Sé porqué haces esto.- Le contestó, mientras le miraba, tratando de presionarla para qué pudiesen hablar acerca de ellos.
Roxie: Cerró la puerta rápidamente tras de ella, pensando en lo peor. ¿Habría conseguido su teléfono? ¿Perrie le había dicho algo? No le importaba mojarse en ese momento, solo quería conocer el porque de aquello, quería saber lo que él sabía. -¿Q-Qué sabes? Seth sigues mal de la rodilla, no deberías..- Intentó evadir el tema, aunque sabía que eso no ayudaría en nada.
Seth: Suspiró, tosiendo por las novedades que representaba el clima para también sus problemas de asma, tratando de no molestarse mucho con su problema de la rodilla. -Sé acerca de tu padre. Sé porqué lo haces...- Respiró agitado. -No me importa... Vengo aquí porque te amo.-
Roxie: Su corazón se detuvo por un momento, el momento en donde definitivamente se apartaba de todo lo que parecía ser la Tierra. -¿Qué se supone que sabes?- Preguntó intentando no alterarse tanto, sintiendo como la lluvia rozaba su cara y siendo esto lo único que la mantenía en pie.
Seth: Trató de buscar donde sentarse para calmar el dolor producido por su rodilla. Le miró, sabiendo que le regañaría peor que a un niño. -Olvidaste tu celular en mi casa... Yo, leí los mensajes.- Agachó la mirada. -Nadie nunca hizo nada así por mí...-
Roxie: Tapó su cara con sus manos, sabiendo finalmente que había ocurrido con su teléfono. -¿Cómo mierda supiste la clave? ¿Por qué hiciste eso, Seth?- Se alteró un poco, pero sin poder creerlo del todo. Él ya lo sabía todo, ya no había forma de huir de la persona de la cual nunca quiso alejarse.
Seth: Ladeó su cabeza sin saber muy bien qué contestarle. -Iba a regresarlo, no iba a ver nada, lo juro. Pero recordé lo de Perrie y pensé que quizá ella te había dicho alguna tontería, algo que podía arreglar. Intenté con tu fecha de nacimiento, con la mía... Pero la que sirvió fue el día que empezamos a salir oficialmente. Después de eso, no pude parar de leer y darme cuenta de la maravillosa mujer que tenía conmigo. Pero no quería utilizar "tenía" yo aún quiero tener a esa mujer, la quiero.- Le miró, suspirando y acercándose a ella. -Nunca pensé que alguien pudiese hacer esto por mi... Sacrificar su felicidad solo por mí.- Agachó la mirada.
Roxie: Sintió una lágrima tras otra caer su mejilla, sin poder creer nada de lo que estaba escuchando. Estaba llena de rabia, pero no podía molestarse con él en un momento así, menos al saber que había intentado con la fecha en que empezaron a salir, sobretodo porque los hombres suelen olvidar esa fecha. -Pero sabes que no la puedes tener, ahora ya lo sabes.- Negó con la cabeza, bajando la mirada totalmente. -No voy a permitir que él te lastime, necesitas alejarte de mí, no estar conmigo. Mereces alguien que te haga feliz, no alguien con la cual todo el tiempo estés en peligro de morir.- Suspiró, mordiendo su labio con fuerza.
Seth: Negó varias veces, frunciendo su entrecejo, negándose completamente a aceptar sus ideas, por más peligro que representara el arriesgarse solamente por un amor de juventud. Seth no creía en eso, se lo había dicho desde el principio, ella sería la primera y la última en su vida. -Voy a tenerte, no importa el riesgo.- Apretó su mano con fuerzas. -Tú me haces feliz. No importa como, pero lo haces, nadie más puede hacerlo, y no puedes obligarme a buscar amor en alguien distinta a ti.- Parpadeó debido a la lluvia.
Roxie: Sus lágrimas se confundían por la lluvia, y ahora mismo lo único que quería era saltar a sus brazos, besarlo y decirle cuanto lo amaba. -¡Pero no quiero que te hagan daño! No podría vivir sin ti, no de esa forma.- Sollozó, apretando su mano con muchísima mas fuerza. -No puedo permitir que dañen a la persona que mas amo.- Mordió su labio, sin poder evitar de esta forma que las lágrimas siguieran brotando. Ya la lluvia no le interesaba, ni el hecho de estar empapada. Ahora solo le importaba él, nada mas.
Seth: La conocía, sabía la impotencia que sentía en esos momentos, pero no podía atreverse a dejarla sola en el camino cuando ella simplemente entregaba su vida entera por él. Agradecía tener ese especial lugar dentro de ella, pero quería prevalecer muchísimo tiempo más por allí. -No lo haré. Es un estúpido con un arma, no me hará nada. Si quiere hacerme daño tendría que hacerte daño a ti, y eso no pasará, ¿de acuerdo?- Besó su mejilla tratando calmarle. -Quiero estar contigo...- Sonrió. -Siempre.-
Roxie: Negó con la cabeza, sabiendo que aquello era el peor error que cometería nunca. Sin embargo, las palabras de su madre volvían a su cabeza. Ella no podía dejarlo ir. -¿Cómo estas tan seguro de que eso no pasará? ¿Cómo sabes que estaremos bien si él esta tras mi búsqueda? Yo.. No. No puedo, Seth. No puedo permitirlo. Te amo, entiéndelo. No puedes estar conmigo.- Negó repetidas veces, perdiendo un poco la calma que intentaba mantener. Lo amaba, lo necesitaba. Pero no podía tenerlo.
Seth: Se encogió de hombros, sin contar con una respuesta exacta ante su pregunta, sintiéndose en desventaja. -No lo sé, algo podemos hacer. Podemos denunciarlo, hay evidencia, mínimo lo retendrán un tiempo. Podría morir cualquier día. En riñas, accidentes... No podemos esperar a que eso suceda, estaremos juntos, te cuidaré lo prometo. Ese hombre solo quiere asustarte, pero estoy aquí.- Removió su cabello. -No puedes decirme que no, no cuando te amo así.- Suspiró.
Roxie: No podía resistirse ante sus palabras. Cada vez el sentimiento era mas fuerte, ya no había marcha atrás para lo que sentía. Lo amaba como jamás pensó amar a nadie. -No puedo renunciar a ti.- Admitió finalmente, con la voz entrecortada y sin poder parar de llorar. ¿En qué momento Roxanne Hart cayó de esa manera por un hombre? ¿Cuándo sus sentimientos se volvieron tan enormes hacía aquel chico de ojos azul al que veía practicar? -No quiero renunciar a ti.-
Seth: No contaba con la menor idea de qué hacer para convencerle, pero se alegró al escuchar sus palabras, abrazándose a ella sin importar si es que era correspondido ante aquél afecto. -Yo tampoco.- Susurró despacio. Seth no creía en nada que se asemejara a enamorarse. Era algo estúpido. Algo estúpido que le comenzó a encantar una vez que la conoció. Nunca olvidaría la primer sonrisa que le sacó, cuando prácticamente le obligó a decir que era una nena. -Soy una nena...- Murmuró sobre su oído en tono bromista.
Roxie: Correspondió a su abrazo, sintiéndose completamente segura en sus brazos. Aquel lugar era su preferido para absolutamente todo. Rió al escuchar su comentario, recordando la primera vez que lo escuchó y como logro hacerla reír tanto con tan solo decir aquello. -Eres mi nena.- Susurró en su oído, mordiendo su oreja con suavidad.
Seth: Mantuvo entre sus brazos a Roxanne, apretándola quizá más de lo normal, puesto que tenía cierto límite de tiempo en el que no disfrutaban de aquella cercanía que tanto le gustaba. No pudo evitar soltar una carcajada cuando escuchó la respuesta a su comentario, acariciando su mejilla y apegándola a su pecho. -Lo soy.- Aseguró, besando cortamente su nariz.
Roxie: Sonrió dulcemente, acariciando su mojado cabello con suavidad. -Te amo.- Susurró despacio, bajando la cabeza del ojiazul para juntas sus frentes. -Y por lo mismo no puedo permitir que te lastimen por estar conmigo.- Insistió, incapaz de dejar que su padre le hiciera daño al amor de su vida. No podía permitirlo y no lo permitiría.
Seth: Una sonrisa apareció por sobre sus labios, perdiéndose en su mirada ya que la tenía bastante cerca. -También te amo.- Acomodó sus manos en su cuello, acercándola más a sí. -No voy a dejar de buscarte, será exactamente lo mismo, no dejes que ese hombre nos quite esto, por favor.- Pidió, relamiendo sus labios, sin querer abandonar su propósito.
Roxie: No pudo evitar mirarlo con la misma intensidad que había en la mirada de él. Él era su felicidad, no podía dejarlo partir. No podía permitir que su padre arruinara lo que aun vivía entre ellos. Tenía que permitirse ser feliz, a pesar de las amenazas y los peligros. A pesar de cualquier otra cosa que les impidiera estar juntos. Sabía en lo que se estaba metiendo al enamorarse, ahora había que superarlo. -No dejaré que nadie nos quite esto.-
Seth: Aún tenía temor de no poder convencerla. No sabía que se suponía que haría en caso de que, aún así, ella se negara rotundamente a retomar su relación. Sabía bien que ninguno podría sostener otra después de haberse conocido, era raro, pero ni siquiera Seth tenía en mente hacerlo, y por genes familiares podría decirse que sus reacciones ante la situación eran de un adoptado. Sonrió, sin saber que más decir después de sus escasas pero ciertas palabras. Tomó sus labios por sorpresa, aprensándose más a ella, y de una manera apoyándose también en su cuerpo debido a su malestar muscular.
Roxie: Jamás hubiera podido enamorarse de alguien más, de eso estaba mas que segura. Aquel hombre se había introducido en todo su ser, sin dejar espacio para nadie más. Era la razón de su día a día, no podía abandonarlo de nuevo. No después de darse cuenta de cuanto la amaba él a ella, aquello lo había demostrado después de buscarla tanto. Correspondió a sus labios, sin querer alejarse de ellos ni un minuto. Se dio cuenta de que el ojiazul se apoyaba en ella, cayendo en cuenta a la realidad y alejándose un poco de sus labios. -Vamos, tenemos que ir a tu casa, sigues mal.- Susurró relamiendo sus labios.
Seth: Nunca pensó que estaría dispuesto a cometer toda una serie de locuras tan solo por la mujer que amaba. Siempre creyó que era algo cliché, algo absurdo que sólo de hacía notar en las películas hechas por un ermitaño que apenas y sabía que era la luz del día. Ahora tenía que tragarse sus propias burlas, pues estaba en la misma situación que todos esos. No quería terminar con el beso, por más que la rodilla comenzara a titubear en seguir en pie, sin embargo, no hizo falta decir mucho, ya que ella siempre parecía saber exactamente lo que sucedía, algo que seguía sorprendiéndolo. -Sólo avísale a tu madre.- Sonrió, asintiendo.
Roxie: Asintió con la cabeza, abriendo la puerta por detrás de ella y encontrándose con su madre sonriendo con alegría. -Anda hija, se feliz.- Sonrió su madre, a lo que la castaña entendió que en todo momento estuvo en la ventana viendo y escuchando todo. Roxie entró a abrazarla con fuerzas, agradeciéndole aquella ayuda y apoyo que le brindaba siempre. Salió de la casa, consiguiéndose de nuevo con ahora tal vez su novio todo empapado al igual que ella. -Vamos.- Relamió sus labios, para luego sonreír.
Seth: Esperó tan sólo unos segundos atrás de la puerta. En ellos pensó en las dificultades que enfrentarían, y que quizá no sería lo normal para una pareja de su edad, más ella lo valía. Sonrió al verle salir, ofreciéndole su mano mientras besaba su frente con ternura. -Gracias.- Le miró sonriente. -Gracias por quererme así.- Desvió su mirada al sentir ese calor sobre sus blancas mejillas.
Roxie: Sonrió, esta vez dejando ella un beso en la mejilla del ojiazul. -Tú eres el que esta arriesgando su vida por mí.- Desvió la mirada, sabiendo que aquello era cierto. Ella lo amaba, pero él estaba enfrentando un riesgo aun mas grande, estaba arriesgando toda su vida.
Seth: Encogió sus hombros, sin tener mucho que decir al respecto más que una de sus metáforas. -La vida no es nada. Es algo relativo, se va, pero nadie sabe si vuelve. Tú arriesgaste tu felicidad, eso es algo enorme, eso es por lo que se viene a vivir, tu arriesgas más por mí de lo que yo por ti, y... Gracias por eso.- Comenzó a caminar con lentitud, temiendo quedar peor después de haber corrido bastante y sin estar listo.
Roxie: La mayoría de las veces no entendía sus metáforas, pero esta vez la había entendido sin necesidad de pensarla y repetirla varias veces. Tomó al ojiazul por la cintura, indicándole que se apoyara en ella para poder llegar a casa cuanto antes. -Gracias a ti.- Sonrió, subiendo la mirada hasta él y sintiendo como sus mejillas se acaloraban.
Seth: Asintió ante sus palabras, evitando entrar en una discusión de agradecimientos en la que seguro no habría ganador, pues bien conocía a su novia. Se apoyó en su hombro, tratando de no dejarle caer todo su peso, pero sí dejándole algo de dificultades a la castaña. Aún así la casa St. James no estaba tan lejos, por lo que esperaba llegar pronto, para no lastimarse más, y tampoco cansarla a ella.
Roxie: Caminaron en silencio hasta la casa, para así evitar cansarse más de lo que ya estaban por el proceso de llegar hasta allí con la rodilla de Seth así. Llegaron finalmente, permitiendole el paso para que abriera la puerta y entrar al lugar donde ya la lluvia no caía sobre ellos. -Llegamos. Ahora a cambiarnos antes de que hagamos una piscina aquí.- Rió, atrapando sus labios por sorpresa.
Seth: No fue fácil llegar hasta aquél hogar, pero agradecía estar dentro ya, pues aunque la lluvia le encantaba, temía terminar además enfermo de gripe o algo similar. -Supongo que sí...- Murmuró justo antes de sentir sus labios por sobre los suyos, abrazándola por la cintura y sonriendo por instinto. -Vamos, apuesto a que estas cansada.- Insistió.
Roxie: Asintió con la cabeza, tomándolo por la cintura para poder llegar hasta el cuarto. -Sí, lo estoy. Pero mas emocionalmente que físicamente.- Admitió. Después de todo, había tenido que pasar por una muy dura semana y sabía que tendría que pasar por muchos duros meses.
Seth: Entendía un poco su situación. También había tenido que hacer bastante para poder tenerla así de cerca, pero no podía quejarse, ella realmente valía todas esas cosas. -No lo estarás más. Al menos no sí tienes al novio más payaso de todos.- Se encogió de hombros, sonriendo mientras la abrazaba. -Nadie notaría si me hago pipí.- La miró. -Igual estoy mojado..-
Roxie: Lo miró con gracia, negando con la cabeza. -¿Desde cuando tengo novio?- Preguntó con inocencia, riendo un poco. Escuchó sus palabras, negando con la cabeza y haciendo una mueca de asco. -¡Cochino!- Rió, llegando finalmente al cuarto y buscando un pijama para él y un camisón para ella. -Anda a cambiarte.-
Seth: Enarcó sus cejas con sorpresa. -¿No tienes novio? Esto debe ser una broma... Pero ya que no tienes, bonita, ¿te gustaría ser mi novia?- Soltó mientras besaba su mejilla. -Hasta orinado me amarías.- Rió, al tiempo que asentía y comenzaba a quitarse la ropa mojada.
Roxie: Sonrió desviando la mirada, sintiendo a sus mejillas enrojecerse nuevamente. -Me encantaría ser tu novia.- Mordió su labio inferior, para luego negar con la cabeza y alejarse por completo de él. -Ew, no. De esa forma no te amaría.- Rió, tomando el camisón. -Yo iré al baño a cambiarme, ya vuelvo.- Besó sus labios rápidamente, dirigiéndose hasta el baño. No entendía porque aun no podía cambiarse frente a él, pero no estaba acostumbrada a eso.
Seth: El ojiazul no contuvo su sonrisa, abrazándola de inmediato una vez que poseía la respuesta. Adoraba poder estar ahí, con ella de nuevo en su vida. Comenzó a reír, negando también varias veces. -Nunca lo haría estando contigo.- Se encogió de hombros, respondiendo ante su pequeño beso y observando su silueta hasta que se perdió al entrar en el baño. Se cambió rápidamente, tirando su ropa mojada al cesto de ropa sucia, esperando después a que la chica saliera.
Roxie: Se colocó el camisón, pensando en todo lo que se estaba enfrentando antes de salir de nuevo e ir hasta el cuarto. Volvió, abrazando a su novio por detrás, dejando un suave beso en su espalda. -Me alegra estar así contigo de nuevo.- Susurró, recostando su mejilla en la espalda del ojiazul.
Seth: Estaba apenas removiendo un poco su cabello para que se secara cuando sintió a Roxanne tomarlo por detrás, abrazándolo con esa ternura que sólo ella podía producir en él. -Yo también extrañaba que estuvieras aquí.- Ladeó su cabeza. -Pero ahora ya no te irás, lo tienes prohibido.- Sonrió.
Roxie: Rió, rodeándolo hasta quedar frente a él. -¿Es que caso tú me prohíbes cosas?- Preguntó alzando una ceja, intentando evitar la risa que quería soltar sus labios. -Aunque tienes razón, no me iré. Tú no me dejarías partir.- Sonrió, esperando que aquello siempre fuera así.
Seth: Ladeó un poco su cabeza como respuesta. No decía que no, pero tampoco decía que sí, quizá era solo un punto intermedio. -Pues... Tú querías elegir quien era para mí y quien no...- Sonrió, tomándolo a broma, asintiendo y besando sus labios con suavidad. -Tienes prohibido irte.-
Roxie: Rodó los ojos, tomándolo por el cuello. -Sé quien es para ti y quien no. ¿Sabes quien fue creada solo y únicamente para ti?- Preguntó, correspondiendo a sus labios con la misma suavidad que éstos le brindaban. -No me iré. Por mas que lo intente no puedo hacerlo.-
Seth: Enarcó sus cejas, utilizando la gracia como escudo para no obtener como resultado alguna molestia por parte de Roxie, no quería que se molestara por nada, así que omitiría comentarios relacionados con sus amistades. -No lo sé... Quizá... ¿Tú?- Frunció su entrecejo, bromeando y tratando de hacerla reír. -Y menos podrás ahora. Ya compré cadenas, te amarraré en la perilla de la puerta.- Se encogió de hombros, aguantando su risa por mucho.
Roxie: Se alegró de que finalmente no tocara el tema de ninguna chica a la cual no soportaba, pues aquello era siempre el motivo de sus peleas. -Din, din, din. ¡Tenemos un ganador!- Bromeó riendo. -¡Hey! No soy un perro. Mas bien, yo debería amarrarte para protegerte de tantas chicas.- Alzó las cejas, acercándose a sus labios. -Mi teléfono tendrá nueva contraseña.-
Seth: Comenzó a reír ante sus bromas, aunque bien sabía que esa en específico no era una de ellas. -¿Y qué me gané?- Preguntó, mirándole con intriga. Enarcó sus cejas de nuevo, negando levemente con la cabeza. -Vendrán a rescatarme entre todas...- Se encogió de hombros, acercándose también a sus labios. -¿Mi fecha de cumpleaños?- Insinuó riendo. -No, no, ya sé, hoy... El día en el que volvimos.- Sonrió.
Roxie: Se acercó a sus labios, besandolos con dulzura y luego dejando un beso en su cuello. -Eso te ganaste.- Le guiñó un ojo, para luego negar con la cabeza. -Podrían morir a causa de una bomba de manera sospechosa.- Alzó los hombros, riendo un poco. -Eres todo un genio.-
Seth: Correspondió ante su beso con la misma suavidad, colocando sus manos sobre su cuello con cariño, para después cerrar sus ojos cuando sus labios toparon con su cuello. -¿No hay más?- Sonrió con cierta picardía. -Qué tragedia tan... Extraña.- Soltó entre risillas. -Sí, lo sé, por eso eres mi novia.- Ladeó su cabeza.
Roxie: Negó con la cabeza, mordiendo su labio inferior. -No por ahora.- Sonrió, riendo un poco. -¿Verdad que sí? Nadie sabría quien fue, una bomba puede ser un ataque terrorista.- Bromeó, sin poder separarse por mucho tiempo de sus labios. -Tu novia. Suena tan bonito.- Bajó la mirada.
Seth: Hizo un pequeño puchero con sus labios, más aceptó bien sus límites, de hecho le encantaba que se los pusiera, quizá hasta ayudaba a desearla aún más cuando le permitía llegar más lejos, lo cual no había sucedido más que una vez, pero Seth no se lo pediría tan abiertamente nunca, ya que se incomodaba un poco con esos temas. -Pobres chicas...- Comenzó a reír. -Es que tú eres bonita.-
Roxie: Rió ante su puchero, acariciando su mejilla con suma suavidad y dedicándole una tierna sonrisa. Negó con la cabeza, mordiendo su labio. -Soy un poco celosa.- Alzó los hombros. Una pequeña sonrisa se asomó en su rostro, sintiendo a sus mejillas enrojecerse. -¿Lo soy?-
Seth: Enarcó sus cejas, fingiendo sorpresa. -¿Qué? ¿Tú? ¡No puedo creerlo!- Bromeó. -Tuve que decirle a Bella que sus pastelillos... Volaron.- Negó varias veces con la cabeza. -No te sientas insegura, sólo estoy contigo.- Besó su frente, sonriéndole para después asentir. -Muy bonita.-
Roxie: Rodó los ojos, alejándose de él y sentándose en la cama. -Puedo hacer que vuele todo lo que venga de ella.- Alzó los hombros. -Ella no me gusta.- Repitió, diciéndolo completamente en serio. Había algo en ella que no le terminaba de agradar, sabía que tarde o temprano haría algo y entonces, lo habría perdido. -Te amo.- Elevó la mirada hasta sus ojos, colocándose en posición de indio.
Seth: Negó varias veces con su cabeza, sonriendo para que ella no lo tomara como una especie de reclama o molestia de su parte. -Somos amigos. Es bonita, y es tierna... Pero creo que podrás haberte dado cuenta que de verdad te quiero a ti.- Alzó los hombros. -Y ya que daría todo por ti, no sé porqué dejaría de amarte por alguien más, eso es imposible.- Se acercó a ella. -También te amo.- La abrazó.
Roxie: No podía molestarse con él, no después de escuchar todas aquellas palabras que provocaban una y otra vez que su estómago revoloteara con mil mariposas dentro. -No puedo molestarme contigo. No si me dices esas cosas tontas que me hacen sentir una tonta enamorada de tus caricias y tus palabras.- Mordió su labio, correspondiendo a su abrazo. -Sé que lo haces, es la mayor alegría que poseo ahora, el saber que me amas.-
Seth: Limitó sus acciones a sonreír y asentir. No negaría que había sido difícil entender sus modos, pero se estaba acostumbrado a vivir con ellos y además adorarlos, pues parecían ser la marca que tenía la misma Roxie. -Siempre fui bueno hablando.- Bromeó, sin despegarse ni por segundos de su abrazo. -Nunca mentí en eso. Realmente te amo.- Se alzó de hombros.
Roxie: Recostó su cabeza en el hombro del ojiazul, permitiendo que la abrazara con toda la fuerza que necesitaba sentir. -Me doy cuenta de eso, mi amor.- Rió bajo, elevando la mirada de nuevo. -Yo también a ti, sabes que lo hago.- Sonrió, dejando un suave beso en su hombro.
Seth: Sonrió, ladeándose levemente. -Pero te gusta, ¿no?- Besó su frente. -Lo haces como nadie me había demostrado. Eres realmente increíble, pero no entiendo porque te guardas todo, no deberías, al menos no conmigo.- Acarició su cabello con ternura, acomodándolo tras sus orejas.
Roxie: Asintió con la cabeza rápidamente. -Me encanta.- Relamió sus labios, escuchando cada una de sus palabras e intentando saber a que se refería realmente. -No me lo guardo todo. ¿Qué me he guardado? Además de lo obvio, lo de mi padre.- No recordaba ninguna otra cosa que no le hubiera dicho, por lo que era algo extraño.
Seth: Cerró brevemente sus ojos, dándole a entender lo satisfecho que se mostraba con sus palabras. -Qué bueno, por eso lo hago. Además ahora que me ha conocido tu madre creo que coincide en que soy bueno para ti.- Besó su nariz. -Y me encanta que las madres me amén.- Soltó una risilla. Negó un par de veces, mirándola con el celo fruncido debido a que no sabía como explicarse. -Tus sentimientos. Juro que creí que realmente no querías nada conmigo. Eso hasta después de que visite a tu madre, aunque después no te estaba entendiendo y pensé en... Tu sabes, dejarlo, hasta que vi el teléfono y esas cosas.- Suspiró.
Roxie: Rió ante lo de su madre, sintiéndose feliz por aquello. -Mi mamá te ama, se siente feliz de que este conmigo. Ella es feliz por mí, también por ti.- Sonrió, para luego negar con la cabeza y suspirar. -Tenía que ocultar mis sentimientos si quería mantenerte con vida. Tenía que hacerte creer que realmente te odiaba y te quería lejos si esa era la única manera de mantenerte lejos, cuando lo que mas quería era tenerte a mi lado, conmigo entre tus brazos.-
Seth: Trató de bromear un poco con el tema, asintiendo como sí fuese eso algo que previamente sabía. -Además de que soy muy guapo, y ella también vela por sus futuros nietos, y está contenta ahora que esta segura de que serán muy bonitos.- Bromeó, abrazando con más fuerza a Roxanne. -Lo sé ahora lo entiendo, pero no vuelvas a hacerlo nunca. De verdad dolió.- Agachó la mirada. -Pero no hice nada con nadie mientras, eso lo juro.- Puso una mano sobre su pecho, tratando de que aquello no perdiera seriedad.
Roxie: Rodó los ojos, negando con la cabeza y empezando a reír. -Apuesto a que serán los niños mas hermosos de todo el instituto.- Sonrió. Bajó la mirada al escuchar aquellas declaraciones, sintiéndose algo culpable al respecto. -Créeme que a mi me dolía el doble fingir que no te necesitaba.- Alzó los hombros, sonriendo ante él. -Te creo.-
Seth: -El instituto es poco, serán los más bonitos de todos los niños que hay en el mundo, porque su madre es hermosa.- Depositó un pequeño beso por sobre los labios de la castaña. -Sí, lo sé, por eso no quiero que vuelva a pasar. Aunque, debiste cambiarte frente a mi aquél día.- Hizo un pequeño puchero. -Nadie quiso...- Bromeó, comenzando a reír en cuestión de segundos.
Roxie: -Y su padre es un hombre muy sexy y hermoso.- Le guiñó un ojo, correspondiendo a su corto beso. -¡Pervertido! Lo único que querías era verme sin ropa, y no lo iba a hacer. Además, sabía que intentarías algo y no pensaba tener relaciones en ese lugar tan asqueroso. Merezco lugares mejores para ese tipo de actos.- Empezó a reír, mordiendo la mejilla del ojiazul. -No iba a cambiarme frente a ti.-
Seth: Sonrió ante sus palabras, sin sonrojarse debido a que ya estaba comenzando a tomar costumbre de sus palabras en aquél tono cariñoso que solía emplear solamente para él. -Pues, muchas gracias.- Besó su mejilla con cariño, para después iniciar con esas pequeñas risas y negar varias veces con su cabeza. -¿Cómo sabías eso? Bueno, no te negaré que de cierta forma esa idea estaba en mi cabeza, pero bien sabía que te negarías.- Suspiró entre risillas, besándole la nariz. -Mereces lo mejor.- Asintió acercando el rostro de la castaña hacia el suyo.
Roxie: Sonrió, besando su mejilla con suavidad. -No hay de que.- Respondió con una tierna sonrisa. ¿Cómo se había podido separar de este hombre por tanto tiempo? Lo necesitaba más de lo que se necesitaba a ella misma, cosa que de alguna forma le asustaba, pero le gustaba. -Te conozco bastante bien, sé lo que quieres con tan solo verte a los ojos. ¿Qué acaso crees que nací ayer?- Preguntó riendo bajo. -Te merezco a ti.- Relamió sus labios, bajando la mirada hasta los labios de su novio y subiéndola nuevamente hasta sus ojos.
Seth: Se encogió de hombros con suavidad, intentando restarle importancia ante esos asuntos, aunque por supuesto le agradaba que tuviese esos detalles. -¿Y qué tan malo era hacerlo ahí? Además de que apestaba a suspensorio, no le veía problema. Pero con la rodilla así... Creo que no.- Soltó una risilla, eliminando la distancia existente y besando sus labios despacio. -Y yo a ti.- Sonrió/
Roxie: Negó con la cabeza, haciendo una mueca de asco y sacando la lengua. -Ew, no. Prefiero hacerlo hasta en un carro que en ese lugar. -Se encogió de hombros riendo. -¿Escuchaste no? No habrá nada de nada hasta que tu rodilla este sana y salva.- Rió, antes de corresponder a sus labios, tomándolo por la nuca y sin querer abandonar ese suave lugar.
Seth: Sonrió, tratando de no reír demasiado ante sus gestos. -¡Hey! Me agrada la idea del carro, ¿qué dices si intentamos eso después?- Propusó con cierta emoción dentro de su mirada, pero también lo tomaba de broma, ya que sabía la probabilidad que existía en que se lo negara. -Me haces odiar esto de estar lastimado.- Bufó, siendo callado por sus labios segundos después, sin poder quejarse respecto a ello.
Roxie: Rodó los ojos al tiempo que negaba con la cabeza, pero teniendo un toque de picardia en su mirada. -Podemos intentarlo.- Relamió sus labios, sonriendo y mordiendo su labio inferior. -Oh créeme, a mí tampoco me gusta mucho el hecho de no poder recostar mis piernas sobre las tuyas, pero, lo soportaremos.- Bromeó con una pequeña sonrisa.
Seth: Cuando notó su negativa se sonrojó un poco, pues quizá había mostrado sus deseos antes de tiempo y aquello sin duda le avergonzaba, no era algo común en un St. James. -¿E-En serio?- Preguntó aún sorprendido, pero satisfecho con haber logrado convencerla, al menos un poco. -Espero no tropezar otra vez...- Sonrió. -Además de que tu sabes, siempre hay un chico que quiere el puesto, y se luce bastante. Eso no me agrada.- Desvió la mirada. No era como sí le gustará reducir su tope de virilidad con ella, pero era su novia, y ese era el tipo de cosas de las que debían hablar.
Roxie: Asintió con la cabeza, pensando en cuan interesante sería tener relaciones con su novio de esa manera. Después de todo, era su novio y era con quien tenía que vivir mil experiencias sin sentido y completamente locas. -Por supuesto que sí, sería divertido.- Rió, escuchando su historia con atención. -No creo que te quite el puesto, amor, eres excelente.- Alzó los hombros, recostando la cabeza en su hombro. -Además, ya falta menos para que puedas correr como siempre.-
Seth: Enarcó sus cejas, sintiéndose de cierta forma emocionado para cuando aquello por fin ocurriera. Además, esa clase de alocadas experiencias no dañarían la forma tan pura en la que le amaba. -Entonces trato hecho.- Besó el dorso de su mano con cuidado, siendo bastante encantador al hacerlo. -¿Tú crees? El chico es bueno...- Se encogió de hombros. -Siento que debo recuperarme pronto, necesito una beca...- Suspiró.
Roxie: Sonrió mirándolo, con bastante diversión en su mirada. -Trato hecho.- Suspiró, mordiendo su labio al notar su tan tierno gesto. -Seth, conseguirás la beca. Ese chico no te quitará tu puesto, eres el mejor del equipo.- Aseguró. -Estarás bien. Además, ahora me tienes para cuidarte.-
Seth: Ladeó su cabeza. -Pero ya no puedes hacerte para atrás...- Sentenció, apuntándole con su dedo índice. -Nunca creí que fuese a tener una novia tan bonita.- Le sonrió, besando su mejilla por unos cuantos segundos. -Más vale... Porque espero que tengas en cuenta que no me iré de aquí sin ti.- Observó sus orbes, estando completamente serio y hablando con seguridad. -Tienes razón, sé que me cuidarás bien.- Sonrió.
Roxie: -¿Quién dijo que me arrepentiría? Un trato es un trato.- Sonrió, cerrando los ojos al sentir sus labios. -Nunca creí que fuese a tener un novio como tú. Eso de que los diferentes se complementan, es completamente cierto.- Rió, negando con la cabeza. -Estas loco.- Sonrió. -Pero no te dejaría ir sin mí.- Lo miró de la misma manera. -Y aquí empezará el tratamiento Roxie. Acuéstate, ¿Sí?-
Seth: Se encogió de hombros, desviando su mirada con cierta gracia. -No lo sé, quizá vayas a creer que es mucho compromiso estar en un auto, tu sabes, podrías morir de felicidad o algo así.- Bromeó, tratando de aguantar su risa un poco más. -¿Cómo que como yo? Así de... ¿Tonto?- Besó su mejilla, sin ocurrirsele nada más que decir acerca de sus marcadas diferencias. -Tendremos que ver eso de las universidades juntos.- Se recostó, arqueando sus cejas y mirándole con intriga. -¿Entonces cómo es tu tratamiento?- Sonrió.
Roxie: Negó con la cabeza sin poder evitar reír. -Si morirás de felicidad entonces no tendremos relaciones en un auto.- Se encogió de hombros, aun riendo un poco. -Así de tonto y perfecto.- Sonrió, cerrando los ojos ante sus labios. -En definitiva. No quiero que estemos en Universidades tan lejos, no me gustaría tenerle lejos tanto tiempo.- Se sentó a su lado, acariciando su pecho con suavidad. -Es sencillo. Pomada, beso y dormir.- Sonrió. -Tienes que descansar, recuerda.-
Seth: Apretó sus labios en un pequeño puchero, desechando la idea mortal en un dos por tres. -No, no, no creo morir. Soy resistente.- Ladeó su cabeza con cierta seguridad, sin querer olvidar la idea del automóvil por nada. -Yo tampoco, te extrañaría mucho.- Besó su mejilla mientras le miraba expectante. -Entonces está bien, claro, mientras no te vayas de aquí.- Explicó, señalando el lado de su cama.
Roxie: Sonrió, acercándose a su cuello y mordiéndolo con suavidad. -Entonces en definitiva eso pasará algún día.- Relamió sus labios, sonriendo ante sus palabras. -Conseguiremos algo cerca para ambos, ya verás. Por los momentos, sigamos disfrutando de estos días que aun tenemos en la asquerosa escuela.- Rodó los ojos, para luego verlo con ternura. -Por hoy. Ahora estoy en casa de Mariana, no voy a dejarla.-
Seth: Mostró una sonrisa ante sus cariños, tratando de evitar sonrojarse a toda costa. -Más vale.- Soltó con gracia, enarcando sus cejas. -Tienes razón, aún no tenemos tanta presión y eso es bueno...- Se alzó de hombros, restándole notoria importancia al tema. -¿Te quedarás ahí de ahora en adelante?- Preguntó frunciendo el entrecejo. -Espera... ¿Son amigas?- Volvió a preguntar, esta vez aún más sorprendido.
Roxie: Asintió con la cabeza, dándole la razón en aquello. -Aunque igual es bastante presión al ver a tantas.. Ok, basta, me controlaré con respecto a mis celos.- Bromeó riendo un poco. -Pero sí, es menos presión.- Soltó mientras empezaba a hacerle suaves caricias en el pecho. -Así es, ella fue la que.. Bueno, me encontró junto con mis cosas en el parque y me obligo a quedarme en su casa. Nos hemos vuelto bastante unidas.-
Seth: Rodó los ojos, acariciando su cabello con suavidad. -Me gusta que seas celosa, pero debo admitir que a veces siento que matarás a alguien y eso me asusta.- Enarcó nuevamente sus cejas. -Pero ya sabes que sólo tengo ojos para ti. Y para Chyler Leigh.- Besó su frente mientras fingía encontrarse en un punto medio de indignación. -¿Unidas? No es justo, ahora será tu mejor amiga también y si nos peleamos, siempre te dará la razón. Injusto.- Chasqueó los dedos.
Roxie: -No mataría a nadie, no llego a ese tipo de extremos.- Rió, continuando con sus suaves caricias. -Oh vamos, ella es fea.- Rió. -Pero me encanta la parte en que repites que solo tienes ojos para mí, que lo digas hace que un montón de mariposas vuelen aquí.- Señaló su estómago, haciendo puchero. -Somos mujeres, de todas maneras me daría la razón.-
Seth: -No lo sé...- Bromeó, abrazándola ligeramente por la cintura. -Depende, pero no le hagas caso a los rumores.- Acarició su cuello de manera juguetona. -Ella no es fea.- Replicó mientras arrugaba su entrecejo como con cierta molestia, cruzando sus brazos de inmediato. -Eso es lindo, espero que siempre sea así.- Sonrió, acercándose a besar su puchero segundos después. -Agh...- Rodó los ojos.
Roxie: -¡No mataré a nadie!- Fingió molestia, pero no pudo evitar reír al momento. -Si es fea.- Rodó los ojos, tomando sus brazos con suavidad. -Sé que siempre lo será.- Sonrió al sentir su beso, mordiendo su labio luego. -¿Qué? ¿Te molesta que la vea todos los días en ropa interior y a ti no?
Seth: Asintió varias veces para calmar los ánimos, pues sólo se encontraba bromeando acerca de sus algo inusuales celos. -Está bien, está bien, porque no pagaré un abogado...- Soltó entre leves risitas. -No lo es, es hermosa.- Negó varias veces con la cabeza. -No es justo que me tengas mirándote como tonto...- Ladeó ligeramente su cabeza. -¿Qué? Oye tampoco me vengas a presumir la suerte de Mariana y también la tuya.-
Roxie: Negó con la cabeza rodando los ojos, acercándose hasta sus labios y besándolos con suavidad. -No lo pagarás.- Susurró guiñándole un ojo. -No discutiré contigo por si es hermosa o no lo es.- Rió. Mordió su labio inferior, bajando la mirada un poco. -No es justo que yo te mire como una tonta.- Se encogió de hombros. -Ambas somos bastante atractivas, ya sabes, dos mujeres atractivas..-
Seth: Correspondió a su beso, inclinándose un poco para que éste durara un poco más de lo esperado. -Igual no me importaría hacerlo por ti.- Besó cortamente sus labios, otra vez. -Pero es hermosa.- Insistió, queriendo terminar esa discusión con su respuesta como la correcta o más acertada. -Me enamoré de más.- Hizo un pequeño puchero. -Pero me encanta.- Sonrió. -Ajá... Lo sé, me gustaron ambas.- Se encogió de hombros. -Pero no te vayas a ir por otro camino, ella es atractiva.- Ladeó su cabeza, dándole a entender algo en lo que no quería profundizar.
Roxie: Sonrió con ternura, subiendo sus caricias hasta su mejilla. -Entonces capaz algunas cabezas vuelen.- Bromeó, negando con la cabeza. -Como digas.- Rodó los ojos, recostándose en la cama, apoyada en su codo. -Yo ni siquiera tenía planeado enamorarme.- Relamió sus labios, tratando de tomar aquellos comentarios lo mas tranquila posible. -Estoy contigo, no me iré por otro camino.- Sonrió. -Pero es incómodo que digas que ella es atractiva.-
Seth: Acompañó a sus risillas con las propias, apresurándose a dejar un pequeño beso sobre su mejilla. -Ten cuidado con la toma de venganza.- Enarcó sus cejas, sonriente. -Bueno, dicen que pasa cuando menos te lo esperas.- Se alzó levemente de hombros, recostándose a su lado y jugando con las puntas de su cabello insistentemente. -Confío en ti...- Le sonrió, esperando mantenerla tranquila. -¿Te molesta? Oh, bueno entonces ya no lo diré.- Formó otra media sonrisa sobre sus labios, sintiéndose algo torpe al mencionar esa clase de cosas frente a su novia.
Roxie: Negó con la cabeza riendo, dando por terminado aquel tema sobre sus venganzas hacía cada chica que le coqueteaba a su novio. -Es así, ya que en realidad no planeaba enamorarme cuando te conocí de verdad.- Relamió sus labios, bajando la mirada hasta donde sus dedos jugaban con su cabello. -Me parece bien. Aunque sería mucho mejor si no lo dijeras nunca, ya sabes, para evitar.-
Seth: No pudo evitar reír, sabía que a veces bromeaba respecto a ello, más cuando no lo hacía no le gustaba que pasara desapercibido. -Sabes que a pesar de todo, yo te amo a ti.- Besó sus labios con suavidad, mordiendo estos un poco después. -¿Cómo? ¿Creíste que sería menos encantador?- Bromeó un poco, revolviendo el cabello de la castaña. Ladeó su cabeza, asintiendo. -Entiendo, en realidad me encanta la idea de saber que tienes una amiga.- Se alzó de hombros. -Ya sabes, cuizá haya cosas que no puedas decirme a mi, porque no las entenderé, pero a ella si, porque, bueno, las mujeres son más listas.- Sonrió.
Roxie: Sonrió, soltando un ligero gemido al sentir su mordida, para sonreír de nuevo poco después. -Y yo te amo a ti, mas de lo que debería. Y no, jamás pensé eso.- Rió, tomando sus manos rápidamente para que no la despeinara. -No me despeines.- Gruñó riendo, mordiendo una de sus manos. -Supongo que sí. Aunque de todas maneras te contaré todo, lo entiendas o no. Supongo que te contaré las cosas que no puedes entender cuando estés a punto de dormirte.- Rió.
Seth: Quería acercarse de nuevo, besarle una vez más, pero bien sabía que Roxie tenía sus límites, y eso era lo que más procuraba respetar. -Uy, eso debe ser mucho.- Afirmó entre risillas, jugando con sus manos después de sentir su leve mordida. -Espero entender todo, y sino, bueno podrías explicarme mejor.- Se encogió de hombros. -Recuerda que además de novios somos amigos.- Besó su frente. -Y no hay secretos. Si tienes baba al despertar, lo diré.- Bromeó.
Roxie: Afirmó con la cabeza, sin poder evitar que una sonrisa se adueñara de sus labios. Entrelazó sus dedos, viéndolo con ternura. -Sí, es muchísimo.- Sonrió, asintiendo. -Eres mi mejor amigo.- Relamió sus labios. -Sin secretos.- Rió ante su comentario de la baba, negando con la cabeza. -¡Hey! Yo no me babeo.-
Seth: En aquél juego que llevaban sus manos, se apresuró a atraparla entre sus brazos y acomodarla mejor en su cercanía. -Contigo todo es mucho.- Aseguró, mirándole de una manera penetrante, abusando del color tan azul que poseían sus ojos una vez que se conectaban con los de ellas. -También eres la mía. Pero aún así, tengo que contarte acerca de una chica hermosa.- Sonrió. -Ella babea, ni siquiera se da cuenta, pero me parece adorable. Sus ojos son azules, muy azules. Su cabello es castaño, y se ve perfecto en ella.- Le miraba fijamente, esperando memorizar sus reacciones. -Y sus labios... Si que son suaves.- Sonrió, besando su frente.
Roxie: Sonrió al sentir como la acercaba a su cuerpo, sintiéndose como si todo aquello fuera un sueño del cual al despertar estaría de nuevo en casa Karofsky. Él era su sueño, un sueño hecho realidad. -Con nosotros juntos todo es mucho.- Suspiró. -Pero así es perfecto.- Se dejo atrapar en su mirada, sintiéndose débil ante la forma en que la miraba, pero sin poder desviar la vista. Alzó una ceja al escuchar lo primero, para luego sonreír, mordiendo su labio inferior al escucharlo, cerrando los ojos para sentir su beso. -Debe ser muy afortunada si tiene a un chico que hable de esa forma de ella.- Relamió sus labios, sin desviar la mirada. -Eres mío, St. James.-
Seth: Era increíble la forma en la que Seth cambiaba tan radicalmente una vez que compartía con su novia. Ante todos era un chico agradable, pero caía en el realismo, y era capaz de arruinar absolutamente todas las esperanzas de los demás, debido a que no creía en ellas. Con su novia todo era distinto, ni siquiera parecía preocuparse por algo más que no fuese ella. -Lo es.- Afirmó con un cálido beso sobre su frente. -No, yo creo que el afortunado es él.- Asintió, apretando a la muchacha entre sus brazos. -Todo tuyo.- Confirmó, riendo tan solo un poco.
Roxie: Sonrió con ternura, sintiéndose nuevamente como si nada de aquello fuera real. Se había dicho a sí misma que no debería dejarlo, que no podía dejar ir a un hombre como él, y sin embargo lo había hecho por un tiempo, pero estaba mas que segura de que eso no pasaría de nuevo. -Y ahora me harás caso y te acostarás a dormir porque debes descansar.- Sonrió con ternura.
Seth: Se sentía afortunado de tener a una mujer así junto a él, sabía que no todos contaban con la fortuna de tener a alguien que los amara incondicionalmente. Bufó entre risillas al escuchar sus órdenes, acercándose a ella y plantando un beso sobre sus labios. -Te adoro, Hart.- Le sonrió para después recostarse, obligándole a estar junto a sí en todo momento. Le abrazó y la recostó mejor sobre su hombro.
Roxie: Se recostó con suavidad, acariciando su mejilla. -¿Me adoras?- Preguntó elevando una ceja. -Pensé que me amabas.- Hizo puchero, levantándose solo un poco de la cama. -Supongo que no querrás dormir abrazado con alguien que adoras, yo en tu lugar preferiría acostarme con alguien que amo.- Relamió sus labios, reprimiendo una sonrisa.
Seth: Apenas se apresuraba a asentir cuando notó a lo que se refería, comenzando a reír ante su puchero y acercándose a besarlo suavemente. -Te quiero, te adoro y sobretodo eso te amo, ¿de acuerdo? Y créeme, sólo me quiero acostar contigo.- Enarcó sus cejas, dándole el doble sentido a sus palabras.
Roxie: Sonrió de manera picara, guiñándole un ojo y mordiendo su labio inferior. -Buenas palabras antes de ir a dormir.- Rió un poco, recostándose nuevamente sobre su brazo. -Te amomomomo.- Soltó riendo, acercándose hasta sus labios para besarlos con suavidad. -Ahora sí, buenas noches. Descansa, mi amor.-
Seth: Ladeó su cabeza, presumiendo de sus algo atinadas palabras. -Bueno, sé lo que te gusta.- Sonrió mientras sus manos viajaban por sus mejillas por un rato, haciéndole sentir querida a su manera. -Uy, eso suena... Genial.- Soltó una risilla, correspondiendo a su beso al tiempo que asentía. -Buenas noches, bonita.-
Todo a la mierda.
Así me quieres.
No se trata de que lo creas, se trata de que lo sientas.
Así te amo.
Estoy segura de lo que siento.
Todo a la mierda.
¿Chaparrito y lampiño? Qué tierno sonaría eso.
Nah, imposible, yo más.
Eres un idiota.
No lo creo.