Y es que es así… quizás ella estará sufriendo y su entorno la hará odiarme, pasará el tiempo y ya no me odiará, ya no me recordará, ya no me amará… mientras yo seguiré yendo a esa playa donde solíamos ir, pidiendo en cada atardecer que sane mi corazón, por que deje ir al amor de mi vida, para que ella encuentre al amor de su vida.
Ese amor, que baile con ella, ese amor que disfruten de las olas juntos, ese amor que ame salir un fin de semana… que le regale más flores, que su familia ame, todo… todo lo que intente… pero nunca fue suficiente.











