Genial,
Abrió un poco la boca, sorprendida por aquello y luego hizo una ligera mueca. -Lo siento mucho, debe ser horrible y lamento haber propuesto el chocolate caliente— Bufó. —Ya que no quieres ir po un abrigo y tampoco chocolate caliente, no sé que ofrecerte— Admitió, se sonrojó un poco luego por su comentario. —Gracias, vengo de Dinamarca.—
No te disculpes, en serio --sonrió y llevó una de sus manos a su rostro.-- Perdón, perdón, soy algo complicado. Si quieres podríamos ir por un chocolate caliente, siempre es bueno. A menos de que tengas algo más importante que hacer y entonces dejamos el chocolate para otro día.








