Años han pasado y... Yo aquí y tú allá. 👣 Llegó el momento de aceptar la realidad, levantarme de la cama y dejar de llorar, te he dedicado lágrimas de más, momentos de vida que he dejado escapar. Asumo la responsabilidad por ser tan débil, pero es que la soledad no se me da, imaginé mil mundos juntos, y sin embargo, hoy amanezco sola, tú ya no estás. He pasado mucho tiempo contando días, meses, hundiéndome en un túnel oscuro, dejando que la soledad me aconsejara no olvidar. Pasé muchas noches llorando, casi sin poder respirar, rezando porque decidieras regresar, pero ahora entiendo que eso no pasará. Sé que todo está decidido, y aunque te quiero tanto, no tengo manera de hacerte cambiar, sé que es momento de reconocer que no hay nada más que hacer, que no hay marcha atrás. Sé que debo matar todos los recuerdos y seguir adelante sin mirar atrás, debo ser como tú, andar sin dudar. Lo cierto es que no estaba preparada para tu ausencia, me hundí en un tiempo en la soledad y la tristeza, no entendía como para ti era tan fácil decir adiós, desearme buena suerte y marcharte sin más. Sé que debo de algún modo aferrarme a las cosas que me ayuden a olvidar, deshacerme de los recuerdos que me hacen tanto mal. Lo más difícil será curarme de las risas, de las caricias, de tus bromas tontas que me hacían reír, lo que más me costará son los besos, las miradas que decían todo sin hablar. Sí, he llorado por largas noches, pero hoy he decidido dejar todo atrás, me he cansado de extrañarte, de pensarte de más, de aferrarme a la idea de que un día volverás. Dicen que si el amor muere, la culpa siempre es de dos, no es así en nuestro caso, por amarte demasiado la culpable he sido yo. Es el momento de recuperar mi sonrisa, de recuperar el tiempo que he dejado escapar, es el momento para volver a disfrutar mi vida, el tiempo perfecto para escapar de esta soledad. Hay historias que simplemente no se concretan, almas que por más que quieran, no están destinadas a estar juntas, la vida es así y hay que aceptarlo. Somos diferentes, nuestros caminos lo indican, nuestros sueños lo saben. Solo me resta decir, GRACIAS. Me quedo aquí, te dejo allá, en donde tú decidiste quedarte. 👣♥ (en Chilpancingo, Guerrero)