Y este unicornio no sabe que hacer, le están quietando su cuerno para volverlo un cabello común y corriente.
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Y este unicornio no sabe que hacer, le están quietando su cuerno para volverlo un cabello común y corriente.
Y volví a caer, volví a caer en la parte de mi vida mas putrefacta pero nadie lo nota
Rebloguea o tendrás 24 meses de mala suerte.
Me siento cansada, como si no hubiera dormido desde hace tiempo. Tengo dolores de cabeza frecuentes y por lo tanto nunca estoy de humor. No se lo que sucede y en parte me asusta. Tengo miedo de caer en aquella angustia profunda de la que tanto me costó salir. Tengo miedo de volver a ocultar las heridas. Tengo miedo de estar bien y de la nada romper a llorar. Tengo miedo de perder de nuevo el interés por la vida..
Me identifico.
Tengo demasiado miedo :(
Te has topado por el perrito maestro, dale reblog para aprobar el semestre.
Tengo ganas de romper todo y de pegarle a alguien, tengo ganas de llorar, quiero abandonar todo, quiero irme a la mierda y que nadie me encuentre, quiero ser yo y que nadie me diga nada.
(via sintiendoelrechazo)
Tumblr es una escena de crimen. Hay corazones rotos, ilusiones asesinadas, esperanzas suicidas, mentiras seriales y silencios inocentes.
Converssando. Brenda Ramírez. (via buscando-letras)
TAN CIERTO
Creo que necesito tiempo para ser fuerte o mejor dicho necesito a alguien que me ayude a ser fuerte, soy muy debil
“fui al frente siendo tan pequeña que durante la guerra crecí un poco.”
La guerra no tiene rostro de mujer
Si el es feliz nosotr@s también lo seremos.
pero no voy a mentir que se me partió el alma saber esto.
Pero no por esto no voy a dejar en creer en el wigetta. seré un shipper forever z4 <3 <3
Acaso el quiere con uno muera Por Dios, madre mía willy Todo eso es de vegettita 7w7r
no vayas a llorar si te digo la verdad, me enamoré sin pensar en ti; perdoname...
z/4
Robadas pero me encantaron se parece a vegetta y willy
alguien que me ayude no se de que prima hablan me voy dos días y esto se descontrola
¿Qué es el amor? Parte 6/ drabble wigetta
Guillermo preparo la comida para su hermana menor y para el, estaba un poco agobiado pues no había pensado en qué haría con su hermanita si el se iba al cine con sus amigos, y no es que no confiara en la menor, pues ella ya era lo bastante inteligente como para no encender la estufa e incendiar la casa por ejemplo, pero aún así le daba miedo dejarla sola en casa, no conocía bien a los vecinos así que le apenaba dejarla a su cargo, y sus padres no llegarían hasta las nueve de la noche, menudo lío.
-karol, ¿te importaría quedarte en casa unas horas mientras no estoy?
-¿a donde iras? ¿Vas con samu?
-no no-ni muerto saldría con el a solas, pensó el-solo que mis amigos me han invitado a ver películas y acepte ir.
-oh, está bien, yo puedo quedarme aquí, solo si me traes unos caramelos cuando vuelvas.
-oh gracias, te traeré la fábrica entera si es necesario pequeña.
Esto era un gran alivio para Guillermo, se había quitado un peso de encima. Mientras comían el y su hermana hacían los deberes, la menor interrumpió el silencio con algo que pasmo al mayor.
-me gusta un niño-dijo apenas en un susurro-.
-¡¿que?!, ¿quién es?, ¿va en tu grado?, ¿como es?
-el va en quinto grado-la menor iba en cuarto-se llama Andrés, es muy amable.
-¿como lo conoces?
-mis amigas me dijeron que hablo de mi y dijo que le gustaba.
¿Un novio? Vaya, no se veía venir que a su hermana le gustase un chico, no quería ser el típico hermano mayor celoso que alejaba a cualquier hombre de su hermana pues ella merecía amor también pero tampoco quería que le sucediera algo, seguía siendo una niña y no conocía las relaciones en verdad.
-bueno pues deberías dejar que te hable, y veremos que sucede, pero menciónale que tienes un hermano mayor muy apuesto por cierto, que puede partirle la cara si te hace algo.
-eres muy tonto-dijo karol entre risas-pero gracias guille.
y al terminar de comer Guillermo se dio una ducha rápida, y justo cuando bajaba las escaleras sonó el timbre, era Alejandro y frank.
-¿ya estás listo?-Guillermo asintió-hola pequeña, cuidaremos bien de tu hermano.
-recodadle mis caramelos, adiós Alex adiós…
-soy frank, un gusto karol, tu hermano habla maravillas de ti.
Los dos chicos se dirigieron al auto mientras Guillermo plantó un beso en la frente de la menor.
-recuerda no abrirle la puerta a nadie, no juegues en la cocina y por favor cuídate mi niña.<
La menor asintió y beso en la mejilla a su hermano, este se marchó al auto con sus amigos, si que sería una gran tarde para el.
Ojalá que así fuese también para Samuel, pues el después de haber tomado una mochila con ropa y algunas de sus demás pertenencias se fue a casa de su amigo Luzuriaga, sus padres lo recibieron muy amablemente y aceptaron que se quedara un par de días ahí.
-joder no sé qué hacer, mi padre me matará cuando descubra que no estoy en casa.
-no se enterara que estás aquí.
-espero que no, eres un afortunado macho, tus padres siempre están apoyándote y no discuten tanto.
-cada relación es distinta, tus padres se aman aunque no lo demuestren, sino no se hubieran casado ni te hubieran tenido.
-quizá tienes razón, pero me aterra que mi padre se ponga así, y más dejar a mi madre ahí sola.
-tienen que arreglar sus problemas.
Samuel se limitó a asentir y recostarse en el sofá de la habitación de Luzuriaga, y se quedó ahí, en silencio, pensando en que podría hacer, no quería que su madre fuera golpeada por su padre, o que su abuelo falleciera, o que su padre lo golpeara de nuevo, tantas cosas y un solo Samuel, un débil, y triste Samuel.
-eh tío, quita esa cara anda, vamos al centro comercial o algo.
-no lo sé hombre, estoy un poco cansado, tú no te preocupes por mí, estaré bien, solo necesito dormir.
Luzuriaga salió de la habitación con una mueca en el rostro, odiaba ver a su mejor amigo así, el sabía que los padres de Samuel tenían problemas pero llegar a estos extremos era demasiado, le preocupaba sobre todo su madre, ella era una mujer buena que a pesar de no estar en casa tanto tiempo, cuando estaba recibía con amor a Samuel y a el, y su padre bueno el era otro tema.
-¿Samuel no viene a comer?-pregunto la madre de Luzuriaga-he preparado hamburguesas.
-creo que el prefiere comer un poco más tarde, ha tenido unos problemas, gracias mama.
-está bien, dejare un par en un plato para que el coma cuando quiera, este chico me preocupa luzu, tiene una cara muy mala y el siempre estaba sonriente cuando venia a casa.
-simples problemas, ya sabes, sus padres.
-pobre Samuel, intenta animarlo cariño.
Luzuriaga tomaría en cuenta las palabras de su madre, no se iba a quedar de brazos cruzados viendo como su amigo sufría en silencio. Al terminar de comer, tomo el plato que era para Samuel y se dirigió a su habitación.
-hombre estás despierto, toma, las ha preparado mi madre.
-esa mujer es una santa, muchas gracias luzu, por ayudarme.
-hombre, para algo soy tu mejor amigo.
El móvil de Samuel comenzó a sonar: su padre.
-no quiero responder, pero no sé que será peor, aunque de ambas maneras me gritara.
-respóndele, si las cosas se ponen feas dame el móvil y yo me encargo.
Samuel suspiro y respondió, apenas y podía sostener el móvil y no quería llorar, el recuerdo del golpe de su padre le causaba miedo
-¿donde cojones te has metido Samuel?, ¡tienes que venir con tu abuelo ahora mismo!
-iré cuando yo quiera, intentaré cuando tú no estés.
-te quiero ahora mismo aquí Samuel.
-no.
-¿como que no?, te las vas a ver cuando te vea Samuel.
El chico colgó, no quería seguir escuchando los gritos de su padre.
-¿puedes prestarme tu Auto por la madrugada?
-¿como?, creo que te afecta no dormir Samuel, anda échate otra siesta.
-no no, hablo en serio, quiero visitar a mi abuelo y la única hora que no estará mi padre es por la madrugada.
Luzuriaga aceptó, lo que sea por su amigo.
Cada uno de los protagonistas pasó una tarde distinta, mientras que Guillermo lloraba de la risa en una comedia que veía junto con sus amigos, Samuel lloraba pero de tristeza por ser tan impotente y su única compañía su mejor, único y viejo amigo. La vida le sonreía a Guillermo de nuevo que por unas horas dejo de pensar en Alonso y solo se concentró en lo que sucedía la pantalla, mientras que le llegaba a Samuel el karma pues era su turno de derramar lágrimas, y a pesar de que no era por un corazón roto el estaba convencido que el destino se la estaba devolviendo.
-toma, intenta no hacer ruido y no tardar mucho-susurró Luzuriaga al entregarle a Samuel las llaves del auto-cuídate Samuel.
El chico le dio un fuerte abrazo a su mejor amigo y salió despacio de la casa, conducía con cuidado, y al llegar al hospital no estaba su padre tal como el predijo, pidió en recepción entrar a la habitación de su abuelo, le negaron al principio pero después de tanto insistir lo dejaron pasar. Samuel entro despacio, se llevó una sorpresa al ver a su abuelo despierto, comiendo un poco de gelatina.
-¡Samuel!-exclamó sonriente aquel viejo hombre-me alegra verte mi chico, ¿que haces aquí tan tarde?
Samuel le contó todo a su abuelo, el lo observó con expresión preocupada, ¿como era capaz ese hombre de tratar así a su hija y a su nieto?, pero intento no mostrar su enfado, y charlo alegremente con Samuel durante un rato.
-Samuel, tengo que decirte algo, se que no me queda mucho, no solo lo dicen los doctores, yo lo siento-el joven lo miraba asustado-pero no quiero que te pongas mal, siempre recuérdame como el alegre anciano que soy, te quiero tanto nieto mío.
Samuel abrazo con delicadeza al mayor, ¿que haría sin su abuelo? Tenía que admitir que era como un amigo para el, pues siempre lo ayudaba y lo acompañó en sus mejores momentos de la infancia, siempre le contó lo que le sucedía y creyó que al ser los últimos días de su abuelo, era el momento indicado para confesar por primera vez a un familiar su homosexualidad.
-¿puedo contarte algo?-el mayor asintió-la razón por qué la que nunca me viste llevar una chica a casa es por qué soy homosexual, y he sido un desgraciado con muchos chicos, pero creo que me he enamorado de uno.
-pero si ya lo sabia nieto mío-dijo con una gran sonrisa-soy tu abuelo, lo sé todo, pero tranquilo no le he dicho a tus padres, pero cuéntame, ¿como es ese chiquillo?
Samuel le contó cada detalle de Guillermo, desde sus facciones, su hermana hasta lo sucedido con Alonso, le sentó bien contárselo a quien más quería en este mundo.
-bien, enamóralo.
-no es tan sencillo.
-¿tú crees que tu abuela se fijaría fácilmente en mí teniendo tantos hombres detrás de ella?, solo enamóralo, dale detalles, se amable, haz lo que esté a tu alcance para enamorarlo-dijo antes de dar un enorme bostezo-creo que debes irte, tienes que asistir a clases mañana y yo tengo que dormir.
-¿puedo venir a visitarte mañana?
El anciano asintió, beso en la frente a su nieto favorito y este salió del hospital, volvió a casa de Luzuriaga y dejo todo como si no se hubiese ido. La alarma lo despertó, su mejor amigo estaba poniéndose la camisa del uniforme, y el recién se desperezaba.
-buenos días,¿que tal ayer?, bueno en realidad fue hoy.
Samuel le contó lo que sucedió mientras se vestía, su amigo lo observó con una sonrisa.
-ya era hora de que le contaras a algún familiar.
-y creo que seguiré su consejo, lo voy a enamorar y tú vas a ayudarme Romeo, junto con la ayuda de tu Julieta.
-¿te refieres a lana y a mí?-el asintio-¿lo invitaras a salir?
-ya lo he hecho, ayer, y aceptó aunque vendrá su hermana.
Luzuriaga estalló en carcajadas.
-¿qué clase de cita es si va su hermanita?
-si le agradó tendré más oportunidades, además tiene que cuidarla siempre, pero es un encanto.
-si tú lo dices, bien pues al llegar del instituto tendremos mucho que hacer.
Desayunaron mientras charlaron un poco, y de inmediato se fueron al instituto.
Guillermo despertó temprano, y esta vez tuvo que despertar a su hermana menor.
-¡buenos días princesa!-gritó entusiasmado-es hora de ir al instituto.
La menor despertó, de inmediato se dibujó una sonrisa en ella pues su hermano estaba muy feliz. Desayunaron mientras el mayor ayudaba a su hermana a peinarse, era una de las habilidades que tuvo que tener al estar a cargo de la menor.
-¿por qué tan contento hermano?
-no lo sé.
Y era verdad, simplemente se despertó feliz, anoche después de las películas ceno en un puesto de comida rápida cercano y le llevó todos los caramelos que entro a su hermana, durmió más temprano de lo habitual y despertó así.
-me gusta que estés así, me recuerda al viejo guille que siempre estaba feliz.
-¿pero que dices? Si siempre estoy sonriente.
-sonreír no significa felicidad, uno puede fingir una sonrisa.
Guillermo se quedo sin palabras, como una niña de diez años había reflexionado así, aunque tenía razón, hace meses que no era feliz simplemente sonreía.
Samuel lo tomo como el destino, Guillermo como una casualidad, pero ambos llegaron a la vez al instituto.
-¡buenos días samu!-gritó karol al ver al chico-¡hola amigo de samu!-dijo al ver a Luzuriaga-.
Ambos saludaron sonrientes a la menor.
-tenías razón, esa chiquilla es un encanto-susurró Luzuriaga-hola Guillermo.
-hola Borja, hola Samuel.
Luzuriaga apresuró el paso a propósito, para dejar a solas a Guillermo y a Samuel.
-me alegra que volveremos a estar juntos esta tarde, y encima iremos al retiro también, me agrada que vaya tu hermanita.
-por alguna extraña razón te adora, no lo arruines con ella.
Samuel negó con la cabeza, y siguió charlando con Guillermo, que a pesar de responder de manera cortante no le molestaba la presencia de Samuel, nadie podría arruinar la felicidad que tenía hoy.