© Marcel Kolacek
Show & Tell

No title available
macklin celebrini has autism

❣ Chile in a Photography ❣
YOU ARE THE REASON
Keni
NASA

No title available

tannertan36
Noah Kahan
Today's Document
cherry valley forever
KIROKAZE

@theartofmadeline
🩵 avery cochrane 🩵
hello vonnie
art blog(derogatory)
No title available
One Nice Bug Per Day
No title available
seen from United States

seen from Nepal
seen from Bangladesh
seen from Uruguay
seen from United Kingdom
seen from United Arab Emirates
seen from Belgium
seen from Malaysia
seen from Spain
seen from Vietnam

seen from Türkiye
seen from United Kingdom

seen from Panama

seen from Colombia

seen from Estonia
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
@beatrizdippposts
© Marcel Kolacek
crochet sampler book, late 19th century
reconstrucción
nombre femenino
1.Reparación o nueva construcción de una cosa destruida, deteriorada o dañada, generalmente edificios u obras de arte."la reconstrucción de un país tras la guerra"
2.Reproducción o recuerdo de todas las acciones y circunstancias de un hecho pasado mediante datos, declaraciones, etc., para completar su conocimiento.
Se recorren la siembra ,el fuego ,el cuidado ,la lluvia, los relatos cotidianos. Se escuchan las manos ,el amanecer, la semilla , el camino. . Ritual de hilo que abraza urgente a cada árbol contemplado . . Proyecto árbol
Luz estoy aquí Abajo esperan viejos aromas mensajes enigmas tus ojos ¿Quién vuela hecho de bosque manzanillas y asombros? Vuelvo encendida, certeza Soy ala Bea
Cuando anida... recibe juega. También desata se olvida y espera.
Las palabras, mis palabras, las de cualquier poeta, corren el riesgo de que se las lleve el viento, como a unos periódicos viejos en las graderías de un estadio. El ejercicio consiste, entonces, en que las palabras se agarren de los árboles, de las paredes, de los alares, de las pieles, para que el viento no se las lleve, para que el tiempo no se las lleve. Y eso se logra cargando las palabras de significado. Y eso solo lo puede hacer la poesía. La poesía una vez pronunciada, una vez leída, oída, dicha, actúa de una manera misteriosa sobre la cuerpo, sobre los ojos, sobre el inconsciente, porque tiene un hondo significado. Por eso podemos leer a los grandes poetas, a los clásicos de hace siglos y siglos. Seguimos leyendo a Homero, o a Quevedo, o a Eliot, o a Pessoa, seguimos leyendo al que sea y siguen teniendo significado, valor, profundidad, en nuestra condición humana. Estamos entonces ante el ejercicio de cargar el lenguaje de significado para que otros puedan leer más adelante lo que sentimos, lo que nos doblegó, lo que nos asustó o nos dio contento y esperanza, y podamos defendernos así, un poco de la muerte.
– Gonzalo Mallarino.
Nakamura Hōchū Kōrin gafu (detail), 1802 woodblock print, ink and color on paper, 27.3 x 19.2 x 0.6 cm
Alegria del hogar
https://www.instagram.com/p/Bp9Xl7sBIje/
¿Cómo alargar un sueño hasta que sea un punto en el paisaje ? 15 -Roberto Juarroz
Hay ensoñaciones tan profundas, ensoñaciones que nos ayudan a descender tan profundamente en nosotros que nos desembarazan de nuestra historia, nos liberan de nuestro nombre. Esas soledades de hoy nos devuelven a nuestras soledades primeras. Éstas, soledades de niño, dejan en algunas almas marcas imborrables. Toda la vida está sensibilizada por la ensoñación poética, por una enosoñación que sabe el precio de la soledad. La infancia conoce la desdicha gracias a los hombres. En la soledad puede distender sus penas. El niño se siente hijo del cosmos cuando el mundo de los hombres lo deja en paz. Y es así como en la soledad, cuando es señor de sus ensoñaciones, el niño conoce la dicha de soñar que será más tarde la dicha de los poetas. ¿Cómo no sentir que hay una comunicación entre nuestra soledad de soñador y las soledades de la infancia? Por algo en la ensoñación sosegada seguimos con frecuencia la pendiente que nos devuelve a nuestras soledades infantiles. (...) La memoria es un campo de ruinas psicológicas, un revoltijo de recuerdos. Toda nuestra infancia debe ser imaginada de nuevo. Al reimaginarla tendremos la suerte de volver a encontrarla en la propia vida de nuestras ensoñaciones de niño solitario. (...)Mientras soñaba en su soledad el niño conocía una existencia sin límites. Su ensoñación no es simplemente una ensoñación de huida. Es una ensoñación de expansión.Hay ensoñaciones de infancia que surgen con el brillo de un fuego. El poeta vuelve a encontrar su infancia al decirla con verbo de fuego:Verbo encendido. Diré lo que ha sido mi infancia / Descubríamos la luna roja en el fondo de los bosques. Un exceso de infancia es un germen de poema. Nos burlaríamos de un padre que por amor a un hijo fuese a “descolgar la luna”. Pero el poeta no retrocede ante ese gesto cósmico. Sabe, en su ardiente memoria, que se trata de un gesto de infancia. El niño sabe bien que la luna, ese gran pájaro rubio, tiene su nido en alguna parte del bosque. Así, las imágenes de infancia, las que un niño ha podido crear, las que un poeta nos dice que un niño ha creado, son para nosotros manifestaciones de la infancia permanente. Son imágenes de la soledad. Hablan de la continuidad de las ensoñaciones de la gran infancia y de las ensoñaciones del poeta.Parece natural que si nos ayudamos con las imágenes de los poetas, la infancia de revele como psicológicamente bella. No podemos menos que hablar de belleza psicológica ante un acontecimiento atrayente de nuestra vida íntima, Esta belleza está en nosotros, en el fondo de nuestra memoria. Su belleza es la de un vuelo que nos reanima, que pone en nosotros el dinamismo de una belleza viva. En nuestra infancia el ensueño nos daba libertad. Y llama la atención que el dominio más favorable para recibir la conciencia de la libertad sea precisamente el ensueño. Captar esta libertad cuando interviene en una ensoñación infantil solo resulta una paradoja cuando se olvida que seguimos soñando con la libertad como cuando éramos niños. Fuera de la libertad de soñar, ¿qué otra libertad psicológica tenemos? Psicológicamente solo en la ensoñación somos seres libres.Guardamos en nosotros una infancia potencial. (...) Gastón Bachelard, “La poética de la ensoñación”, Ensoñaciones e infancia.
LLueve.. y te bordo alas
(vía https://vimeo.com/292019730)