Me-a-bu-rro...
Claro, después me dices si entraste a alguna o no —encogió sus hombros, y rió ante su último comentario— Lo pregunté porque no sabía si tu también querías o sólo ibas por ir, no porque sea cruel. A demás nunca te privaría del delicioso sabor de los dulces.
Terminaré tomando clases de cocina con Audrey, ya verás --bromeó riendo un poco--. ¿Ves? Es por eso que me caes tan bien, Izzy, tú comprendes la crueldad que es privarme de los dulces --exageró. Hizo un pequeño movimiento con la cabeza antes de comenzar a caminar-- Después de usted, mi lady.















