Como escritora amateur, e dedicado muchos versos a diferentes personas, ya sean de amor, dolor, desamor.
Conocí a alguien que lee, escribe y me a dedicado hermosas palabras, mi corazón se sale y mi cerebro está como drogado.
Esa una clase de euforia y felicidad, que jamás había sentido, cuando uno da todo y no ha sido correspondido como espera se acostumbra, a lo mundano, siemple, aunque en el fondo esperamos más.... Pero cuando llega la persona correcta, que te hace sentir su musa, su máxima inspiración, en ese momento el cerebro libera miles de toxinas, más fuertes de lo que uno se imagina,
Es bonita encontrar alguien que te muestre lo rico y embriagante que puede llegar a ser la poesía y las palabras.

















