Hace años atrás me dijiste que lo que más deseabas es que yo pudiera ser verdaderamente feliz y que disfrutara cada pequeño detalle de la vida. Sé que te dolía verme tan triste y amargada, viviendo en esa constante nube gris cargada de depresión, y que muchas veces no sabías como ayudarme.
Hoy en día puedo decir que he mejorado considerablemente y que valoro más la vida. Me gusta admirar cada detalle de mi alrededor, incluso si es una pequeña flor en el césped. Constantemente agradezco a dios y al universo por lo que tengo, a pesar de que no sea fácil lidiar con un corazón roto, con la frustración de mi vida como adulta, o con el dolor de ver a mamá enferma.
Créeme, de verdad estoy intentando vivir eso que tanto deseabas para mí. A veces sólo quiero darme por vencida, pero me acuerdo de ti y en lo mucho que impediste que no lo hiciera, y eso me llena de fuerza para seguir.
Desearía que estuvieras aquí para disfrutar junto a mí esos pequeños detalles de la vida.
— Dani.













