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Blanca Flor
Tohkok Ruinas, Teabo, Hacienda Blanca Flor
Abril 21, 2015
Mami se quedó haciendo la meme, Jordi y yo salimos a caminar por la plaza y visitar la iglesia, fue fundada en el siglo 17, es decir el los 1600, lo más sobresaliente de esta iglesia está en su interior, con su altar de influencia barroca, este es un ejemplo de los altares de esa época y de los cuales son pocos los que sobreviven. Estos son grandes y más complicados, tienen múltiples pisos con nichos enmarcados por columnas salomónicas, la talla en madera de complicados diseños sin faltar las enramadas de la vid. Del exterior una inmensa espadaña y su campanario estilizado.
Paseamos por la plaza y me llamo la atención la cantidad de menonitas que se encontraban ahí, ellos han comprado grandes extensiones de tierra y están cultivando y exportando sus frutas y verduras. Es muy loable esta operación, lo único que no me entra es por qué no utilizan la mano de obra local, ellos podrán comprar cada vez más tierra y están despojando a la población local de oportunidades de trabajo, ya que ellos no son consumidores de los servicios y productos locales, luego no traen ningún beneficio al comercio, lo que va a pasar es que la población local a la larga o emigre a otra ciudad o se cree un conflicto local.
Ya listos, bajamos a desayunar unos huevos a la mexicana, con frijolitos colados, tortillas y café, por los tres 100.00 pesos, salimos rumbo a Campeche y en el kilómetro 8, nos detuvimos a visitar la zona arqueológica de Tehkok, que en maya significa el Mirlo Verdadero?, es un sitio pequeño el que queda, del clásico tardío 600 a 800, digo pequeño, porque la carretera cruza sobre un edificio, además de la destrucción ocasionada por los contratistas arrasando con estelas, esculturas y cuanto encontraron a su paso, sin contar que la población local uso y está usando las piedras de los montículos que se encuentran en propiedad privada frente al sitio, no obstante aún queda una pequeña muestra de lo que fue un gran asentamiento maya.
Este edificio es de influencia estilística del Puuc, con algunos elementos del Chenes, se observan cuartos abovedados y columnas redondas. Pero lo más valioso del sitio es José Rafael Acosta Baas, el encargado de mantener y cuidar este lugar, es un solo edificio y su explicación fue de una hora, este señor tiene un entusiasmo y dedicación a su trabajo, que su plática es muy amena y documentada, aprendimos mucho de él, en cada piedra, en cada escultura, hay una explicación.
Ya sedientos y agotados por el calor infernal, salimos con destino a Tenabo, en el camino vimos grandes extensiones de sembradíos de cítricos, papayos, mangos, sorgo, y todo lo imaginable y después de 110 kilómetros llegamos a Tenabo, entramos a la población y nos estacionamos en la plaza, en estos lugares el tiempo se detiene, es una tranquilidad absoluta, la gente vistiendo sus ropas locales, le dan el toque de antigüedad al lugar, los edificios coloniales muy pintados y la iglesia del siglo 16, franciscana dedicada a la Inmaculada Concepción, lo que nos llamó la atención fueron los contrafuertes redondos y penetran dentro del recinto, el frente muy colorido con los mosaicos y las columnas rectas, se ve que fueron adicionadas a fines de los 1800’s, lo que conserva original es la espadaña y el campanario, paseando por el zócalo, vimos una escultura dedicada a la maternidad, en ella se ve la sencillez de su escultor.
Entramos a Hecelchacan y entrando no vi un tope y el pobre coche vio estrellitas y nosotros el esqueleto quedo sin calcificación y además estaban instalando la feria en la plaza y nos hicieron dar más vueltas que un mayate, para estacionarnos. Pero de puro coraje ahora vamos a Blanca Flor, siguiendo la carretera federal de Hecelchakan a Poc Boc, llegamos a Blanca Flor, encaramada en un montículo la ruina de la capilla es un triste recuerdo de lo que fue la época de las haciendas, la de la casta divina. Sin techo aun luce su majestuoso campanario contra el cielo azul y al fondo se aprecia lo que quedo de su retablo pintado.
Esta capilla perteneció a una hacienda franciscana de los 1500’s, la hacienda remodelada se encuentra al otro lado de la carretera y es un hotel; Blanca Flor tiene su historia, durante la Guerra de Castas, sus ocupantes defendieron la hacienda contra los rebeldes, los que en vista de su resistencia, la ignoraron y siguieron adelante.
En 1915 desafiando la autoridad federal un contingente traído de Mérida, se enfrentó al General Alvarado, la batalla duro más de 12 horas, después de muchas bajas, el Ejército Federal, logro pasar.
Al igual después de un calor espantoso mi familia, logramos pasar al interior de la capilla, pero o sorpresa no hay interior, solo exterior, no techo, pegados a la pared para absorber la última gota de sombra, pudimos admirar esta capilla que aun en garras como esta, no oculta su belleza arquitectónica.
Ahora vamos a Becal, me quiero comprar un sombrero de jipijapa, pa verme bien macho, llegamos y le pedí lo que quería, me dijo que los de bien macho se agotaron, solo por 300.00 me puede vender uno de machin, pues si no hay, no hay, de que menos es un poquito macho, mientras yo negociaba, Mami compro unas calacas, hechas con la misma fibra, son una hermosura, y mientras Jordi se cubría del sol con lo que podía. Una vez concluido el entriego, sale a casa.
Una vez saciada la solitaria, una cieguita pa reponer, cuando se hizo de noche, salimos con Jordi a los helados en el Café Mandala, Mami una paleta de limón yo un vaso de nieve de tamarindo, Jordi nada, salimos los tres satisfechos y después una breve caminada y a planchar oreja.
Nanay
Hochob, Hopelchen
Después de estar más de una hora aquí, nos despedimos de Fredy y salimos con rumbo a Hochob, para ello tenemos que regresar a Dzibalchen, cuando íbamos saliendo de Iturbide, vimos a una chica con uniforme de la escuela, que nos hizo señas, nos detuvimos y nos preguntó si íbamos a Hopelchen y si la podíamos llevar, ya que perdió el camión, y como tiene clase de 3:30 en Hopelchen, ya no le da tiempo de esperar otro camión.
Le dijimos que no íbamos a Hopelchen, que iríamos a Hochob, bueno nos dijo, si la podemos dejar en Dzibalchen, ahí pasan más camiones y tiene más oportunidades, pues abordo, metió su maleta en la cajuela y se acomodó con Jordi, se llama Elizabeth, y vive en Iturbide, pero estudia la carrera de educadora en Hopelchen, por eso lleva su maleta, para pasar la semana en la escuela y regresar a casa el viernes.
Estuvimos platicando de diferentes tópicos y lo que me llamo la atención, es que en Iturbide las chicas se están casando apenas cumplen 15 años y Elizabeth, nos dijo que ella no piensa en casarse hasta no terminar su carrera y estar trabajando, no quiere que el futuro marido, la deje llena de hijos y no saber hacer nada, nos comentó que la preparatoria, ya no sirve para nada, que es necesario tener una carrera, para poder vivir. Elizabeth ha vivido toda su vida en este minúsculo pueblo y sin embargo, su dicción y su forma de expresarse es increíble si tomamos en consideración el medio ambiente en que se desarrolla.
Nos despedimos de Elizabeth y comentamos ya son dos nombres de Iturbide que no son locales Fredy y Elizabeth, es muy extraño, algo más que investigar, salimos para Chenco, unos 15 kilómetros y de ahí está la desviación a Hochob, serán como 10 más. Llegamos a las 4 de la tarde, la hora más caliente, cuando llegamos a la caseta, nos dijo el cuidador que el perro no pasa, le dije que siempre me lo dejan pasar el otros sitios, pero él me dijo que aquí no.
Ahí va la batería, este no es un perro normal, es un perro de servicio y el me auxilia en caso de que la presión arterial se me encarame, saque la credencial de Jordo y Abracadabra, Jordi pasa. Le pregunte si quería ser nuestro guía, a lo que me dijo, que no tenía caso, es una plaza con cuatro edificios (de buey voy a subir estos 90 escalones con este calor jijo, a ver si estos vetarros aguantan). Pues vamos por nuestra cuenta y riesgo, Jijo hasta nubes hay en las escaleras, sube Pelayo sube, con el esfuerzo uno se ayuda, con uno que otro pun, por fin llegamos, Mami se discutió, lo hizo con mucho estilo, Jordi por el cerro.
Hochob en maya significa Mazorcas de Maíz, este asentamiento principia en el 300 de nuestra era, cuando los primeros pobladores se asentaron sobre una colina, de unos 39 metros de altura, ya ni la friegan, sube por agua, baja por agua, se me olvido el cántaro, pues sube otra vez, tatatata al que se le ocurrió tan brillante idea, y no contento con esa gracia, ahora empareja el cerro y nivélalo, para poner mi casita con vista al mar, con el tiempo se convirtió en un centro ceremonial, mientras las laderas eran ocupadas por asentamientos habitacionales con materiales perecederos.
Mucho aljibes se encuentran estratégicamente para el acopio de agua de lluvia. Hochob pudo depender de Dzibilnocac o Santa Rosa Xtampak, quienes ya habían adquirido importancia regional en el periodo clásico entre 600 a 900 de nuestra era, su mayor esplendor arquitectónico fue entre 850 y 1000 DE. Esta prosperidad se acaba con el colapso maya, ocasionando que la clase gobernante de Hocob, perdiera poder, y sin poder pues no se puede, agarro mis chivas y a otra ciudad.
La ciudad no fue totalmente abandonada, con las rentas congeladas unas familias se quedaron ocupando sus viviendas aun después de la conquista, esta parte de Campeche no fue catequizada, sino hasta mucho años después, ahora que hemos estado visitando pueblos en esta zona, nos encontramos con que las iglesia son muy pequeñas y del siglo 20 en su mayoría.
Después de visitar tan interesante sitio con su arquitectura barroca Chenes, casi las 5 de la tarde, vamos a emprender el regreso a Hopelchen, ahora échate los 96 escalones de bajada, lo bueno es que de bajada hasta las piedras ruedan, así no hay duda de que abajo llegaremos. Mami se lleva medalla de oro, este día no solo el esfuerzo físico si no aunado el canijo calor, el pobre del Jordi Jones ya pide esquina, con que amos fue a caer, a estas alturas le vale madre las iguanas, ya quiere llegar al aire acondicionado del coche y agua.
60 kilómetros nos separan de una buena comida, ya el hambre empieza a hacer estragos, llegando al coche los tres vaciamos el agua que traíamos y aún tenemos sed, como quiera en una hora ya estaremos papeando.
Llegamos y lo primero como siempre darle de comer al marqués, y acompañarlo con la tele y como no hay animal planet aquí, le ponemos las noticias, que aun que son peores que el animal planet, están llenas de animales. Una vez instalado, ahora ya toca el lugar a la solitaria, nos bajamos al restaurante Los Arcos a devorar una orden de un filete empanizado de puerco y otro de pollo, con verduras, arroz y frijol colado, con dos fintas.
Ahora una siestecita y ya que el sol se metió y la noche refresco, salimos a la plaza a caminar y buscar la Michoacana helados y paletas, pero en este pueblo, no hay, pero ahí está una heladería, una paleta de fresa para Mami, un helado de coco para mí y uno mini de vainilla para Jordi.
Lo degustamos sentados en la plaza, viendo pasear a la gente, una cosa que nos llamó la atención, fue ver a las jovencitas, muy bien arregladas y de cuerpos delgados y facciones muy bonitas en general, a diferencia de los hombres, que no tienen la presencia, que tienen las mujeres, que criticones somos verdad?
Ya dadas las 10 de la noche, a la camita, dormimos muy bien porque estábamos bien cansados, pero el condenado aire acondicionado hacia un ruido infernal, no quiere decir que me despertó, ya entrado en Morfeo, nada me despierta.
Nanay
Hopelchen, Iturbide, Ruinas Dzilbilnocac, Campeche
Lunes 20 de Abril 2015
Preparados para salir a Iturbide, Campeche, en este lugar se encuentran las ruinas arqueológicas de Dzibilnocac, fuimos a este lugar en 1974. Y en aquel entonces era un pueblito diminuto y la frontera entre Quintana Roo y Campeche, el camino que tomamos de Hopelchen a Iturbide, era una brecha de tierra, ahora es una carretera decentemente transitable y ya no es la frontera que conocimos, ahora desde aquí ya se conecta con Xpuhil y de ahí a Chetumal.
Salí más temprano, y como es costumbre a caminar con Jordi, me encontré con los vecinos madrugadores y después de que Jordi, les olio la cola a sus perritos no a los vecinos, continuamos nuestro camino, y como debe de ser, dejar su cosa en la puerta de los vecinos y yo a recogerla, cuando ya el grifo no dio para más, regresamos a desayunar y preparar back pack para una noche, un calzón, una camisa, dos calcetines, medicinas, y útiles de aseo, Mami mucho más y Jordi mucho más que mas, todo a la cajuela y pelas.
Tomamos la carretera a Campeche, de ahí sale la conexión a Uxmal, voy echo la macana y de pronto me percato, que soy un mentecato, ya me pase, el entronque me paso de noche, regrésate 15 kilómetros y claro ahí estaba, sin más comentarios tomamos la carretera a Uxmal, y la misma a Hopelchen, son 160 kilómetros. Al llegar a la plaza vimos el Hotel Los Arcos, nos detuvimos a probar a ver si nos rentaban el cuarto con Jordi abordo.
Pues después de probar que es un perro de servicio? Y que es eso, mostré su credencial y como esta en inglés, fue suficiente para que lo aceptaran, pedimos la suite aire acondicionado, ventilador, baño y televisión, por $350.00 pesos la noche algo así como 30 usd.,nos dieron el control remoto, dos toallas, dos jabones y un rollo de papel del baño a la mitad, el hotel y el cuarto muy limpios, así que ya asegurada la noche, nos enfilamos para Dzibalchen que está a 60 kilómetros, y de ahí, 40 más para Iturbide, ahí consultamos el GPS y nos dijeron que derecho, y ese derecho se volvió chueco porque estaban componiendo la calle y no se podía pasar, salimos a un camino de terracería y al llegar a la zona arqueológica, la puerta estaba cerrada, así que seguimos este camino, que cada vez se ponía mas escabroso, y luego de repente, pavimentado, ya para este momento, las ruinas ya estaban muy atrás, así que va pa tras, otra vez la polvareda y al llegar a la entrada de Dzibilnocac, ya estaba abierta la entrada y el guarda esperándonos sentado en un banquito.
Los vi pasar y estaba seguro que iban a regresar, así que ya estoy listo para guiarlos, mi nombre es Fredy.
El nombre de Dzibilnocac significa Bóveda pintada o con escritura y se dieron a conocer cuando en 1842 John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood lo visitaron y hacen mención en su libro Incidentes Viajando por Yucatán. El edificio data de 650 al 800 DC, y su importancia se debe a su estilo arquitectónico, que es primordialmente estilo chenes, es muy interesante la transición de un estilo a otro, debido al comercio que se tenía con la zona del peten guatemalteco y de la Chontalpa de Tabasco, el auge de estos sitios, como Hochob, Santa Rosa Xtampak, Xkimook, Edzna, se produce a la derrota y exterminio de Calakmul por Tikal. La clase gobernante se diluye en sitios más pequeños y cosmopolitas, nuevas ideas arquitectónicas salen imitando las gigantescas pirámides de Tikal, en escala más modesta y da origen al estilo Rio Bec y este a la vez más barroco al estilo Chenes y más simple el que se origina en la chontalpa que es el Puc.
Total que ya estamos hechos mas bolas que cuando empezamos y si a ello le cargas que estamos a 40 Centígrados, 104 Fahrenheit, y que llevamos una hora caminando. A la sombra de un Pic, es un árbol frondoso que da un fruto como castañuela, y estas semillas, se tuestan como el café y se comen, ya sea solo o molido como condimento, y ahora ya se cómo se llama el fruto como algodoncillos que salen de una semilla, es el fruto de la Ceiba, no se come, pero se siente rico acariciarlo.
Mientras Fredy nos mostraba, los detalles de las fachadas a Mami y a mí, Jordi se discutía metiendo las narices en cada rincón, en busca de las iguanas.
Hacienda Kochol
Aquí en esta área, cada pueblo tiene su hacienda, no vimos iglesias grandes, pero si haciendas, esto es porque eran ganaderas y despegaron con el henequén, había suficiente demanda, como para que de una estuviera pegada a la otra.
Mami, investigo dos árboles uno de flores hermosas, blancas y en racimos y el fruto de otro árbol, sale como palomitas de maíz y este fruto es suavecito y terso, son los misterios, hay que consultar con el experto.
Deje el coche a la sombra de un árbol, al regreso, arriba del árbol había tres chamacos. Picando frutos, les pregunte que estaban recogiendo y me dijeron que Guava, que es, les pregunte, pruébelo me dijo, y me aventó un fruto verde suave, pequeño como un dátil, lo recogí lo pele según sus instrucciones, me lo metí a la boca, tiene muy poca pulpa y un huesote, su sabor es dulce, le di las gracias y nos fuimos para Mérida.
Con trabajos llegamos a Mérida, Mami se quedó dormida en el trayecto y yo estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para no dormirme, echándome agua en la cara y cuello, para no dormirme pero llegando a Mérida y en un alto, ahí si me avente una cieguita, y en un instante, un empujón de Mami, que manera de despertar al guerrero, no es justo don Justo, yo por mi me hubiera dormido mínimo tres altos.
Una buena comida preparada a La Mami y la siesta, en la noche salimos a caminar con Jordi y a tomarnos un frappe a la Mandala, que el nombre del café y es preparado con amor por Sofía, la dueña del lugar, y el buen Jordi, echadito a los pies disfrutando del aire acondicionado.
Nanay
Hacienda Chunchucmil , Chunchucmil Ruinas
De aquí pasando por San Mateo llegamos a Chinchucmil, al pasar por la calle principal, vi una hermosa hacienda en restauracion, esta fue fundada en 1872, por Rafael Peón Losa y alrededor de la hacienda se fundó el pueblo, según consta en la placa que esta en la casa principal..
Esta hacienda tiene un gran patio rectangular, con edificios en sus tres lados, al fondo, la casa principal, con fachada neoclásica y su arquería clásica del siglo 19, columnas lisas y arcos de medio punto, los techos se conservan originales, con la teja que venía como lastre en los barcos mercantes franceses, los pisos son originales, todos los cuartos estaban cerrados, por lo que no pudimos visitarlos, tiene unos potreros enormes y a un lado de la casa, dos pozos para abastecer de agua al ganado.
Esta como casi todas las haciendas de la época fueron ganaderas unas y azucareras otras, Yucatán era un fuerte competidor para Cuba en la producción de azúcar y alcohol, pero al llegar el auge del henequén, cambiaron de giro y se dedicaron a procesar el henequén en sisal, para cordelería.
A la izquierda de la casa principal está la iglesia, está pintada de amarillo su fachada y con un sobrero neoclásico, como un toque de elegancia, y la verdad se ve rete fea, con ese sombrero, el reloj, de la fachada tiene el año de 1886, y aun trabaja a tiempo, entre estos dos edificios se encuentran las escalera que te llevan a la sortea de la casa grande, desde ahí se aprecian los techos de cañón de la habitaciones.
Saliendo de ahí y a mano izquierda, se encuentra otro magnífico edificio, que fue convertido en cuarto de máquinas, para el procesamiento del henequén, su fachada es harmónica y finamente elaborada, de una calidad de construcción, que no se ve actualmente, es elegante en formas y remata con un copete neoclásico, con un escudo real. Y si por el frente es muy bello, por detrás es magnífico, es otro estilo arquitectónico muy diferente al del frente, este es definitivamente afrancesado y pensar que estas obras de arte fueron para el cuarto de máquinas, el misterio de esta hacienda persiste, quien es el dueño o quien la mantiene, ya tenemos tarea, todos los googlesianos, a trabajar y chequemos información.
Ahora y con un calor que te calcinas, a buscar las ruinas arqueológicas. Preguntamos y nadie sabe, nadie supo, estudiantes, gente adulta, perros y gatos y hasta que en un estanquillo, el tendero, nos dijo que a la salida y rumbo a Maxcanu, ahí había pirámides, yo no se como Stephens dio con las ruinas, en ese tiempo, no estaba el estanquillo.
Eureka, vamos en pos del objetivo del día, aunque el haber estado en la hacienda, ya el día estaba más que hecho y si le sumas otra piscacha, pues mejor, tomamos la carretera y un ojo el bueno a checar por indicios, el malo a la carretera, confió en la habilidad de los otros manejantes, y como a 5 kilómetros fuera del pueblo, montículos, nada fácil de detectar, por eso la gente no sabe que existen.
La vegetación esta cerradísima y no hay manera de abrirte camino, entre matas y piedras, dando traspiés, ahí te voy, llega marabunta, las serpientes salen huyendo nunca un explorador izo tanto ruido al caminar, me acerque lo más posible y saque las peores fotos posibles, si se fijan bien por ahí está la pirámide, remata en un templo, y todo es piedras sueltas, tanto el pueblo como la hacienda fue producto de las piedras de estos monumentos. Sudado y picoteado por los espinos, regreso a tomarme toda el agua que tenemos, incluyendo a la chupada por Jordi.
No siempre, en nuestras andanzas, encontramos lo que estamos buscando, ya que la información disponible es muy precaria, hay tanto que ver, que no es posible que exista tal cumulo. Máxime que donde vamos muy poca gente está interesada en pato aventuras. Pero al mismo tiempo donde vamos no hay turistas, bueno solo uno otro francés o alemán, ellos si son aventureros.
Salí hecho una desgracia todo arañado por la maleza y ahora a Kochol, está a tan solo 6 kilómetros, al entrar al pueblo, nos encontramos con otra hacienda, está en estado muy lamentable y sin comparación a la de Chunchucmil, en esta la casa principal está en el proceso de demolición, no es posible que permitan tal acto de salvajismo, las haciendas al igual que iglesias y ruinas son una riqueza cultural, cada una tiene su historia.
Cepeda, Hacienda Santa Maria Acu, Yucatan
Abril 17, 2015 Cenote bajo el comedor,Merida, Maxcanu, Cepeda, Santa Maria Acu, San Mateo Chinchucmil Hacienda y Ruinas, Kochol, Santo Domingo, Granada, Maxcanu, Merida
Cuando bajamos Jordi y Yo esta mañana, el comedor tenia un charco de agua, que salía debajo de la mesa del comedor,lo único que faltaba eran los patos.Lo primero que me vino a la mente, es que tenemos un cenote debajo de la casa, y este ya se está rebozando, vamos a ser famosos, tengo que agenciarme el teléfono del National Georaphic, para que manden un grupo de espeleólogos marinos e investiguen el origen de tan raro fenómeno, cuando bajo Mami y yo emocionado le dije mis intenciones, ella de un brochazo acabo con mis más preciados sueños, no te molestes en hablar al National Geographic, endereza el botellón de electro pura, que se está saliendo del depósito.
Tan vulgar solución me amargo la caminata del día, ya no más fama, ni entrevistas por televisión, ya nada, pues para disipar tamaña desilusión no hay como un mamey, chicozapotes y chirimoya para desayunar.
Hoy vamos tras la cola que diga los pasos, de John Lloyd Stephens, que en 1840 visito la hacienda de Santa Maria y las ruinas arqueológicas de Chunchucmil, estas se encuentran al norte de la población de Maxcanu, ya listos con agua y mucha agua, pañalera de Jordi Jones y 44 grados centígrados a cuestas.
Tomamos la carretera a Campeche, 60 kilómetros salida en Maxcanu, de ahí perdí la salida a Granada y de repente camino a Cepeda, checa el mapa y esta de cabeza y con el aire acondicionado se me pega a los anteojos, así que de todas formas vamos a ir a algún lado, que más da checarlo, el camino es un sacbe, ya que no hay cupo para dos vehículos a lo ancho al fin son como 20 kilómetros a Cepeda.
Cepeda es un ranchería, y a 8 Kilómetros esta Santa Maria Acu, llegamos a la plaza, que no es otra cosa que un campo improvisado de soccer, y sin faltarle el respeto nos estacionamos de delanteros, a un costado se encuentra la famosa hacienda de Simón Peón, el dueño en 1846, esta Hacienda esta remodelada y por más que tratamos de que nos permitieran tomar fotos desde la puerta, no nos lo permitieron, unas niñas que estaban al tanto de nuestras intenciones, nos dijeron que fuéramos a la casa del capataz, que era la del pan, salimos a buscar una panadería y preguntando nos dijeron que era la del PAN, Partido Acción nacional, fuimos ahí, y Mami poniendo su mejor cara, fue a pedir permiso, salió el hijo del capataz y nos dijo que sentía mucho no poder hacerlo, porque su papa, no estaba en el pueblo y él no podía tomar ese atributo, bueno por lucha no paramos, lástima porque lo poco que vi, me impacto por lo elegante de su construcción.
Lo que pudimos investigar de esta Hacienda Si bien esta hacienda pertenece al período porfiriano, su registro catastral más antiguo señala que en 1916 pertenecía a la Cía. Agrícola García Morales S.A. y .queda a nombre de los hermanos Vales Millet. De 1945, hasta 1981, pasa a ser propiedad de varias personas siendo el último registrado en el catastro, el Sr. Karl Erik Nore, chin, me la gano.
Nos conformamos con fotografiar la Iglesia, que fue originalmente de la Hacienda, por lo que esta fue edificada durante el siglo 17, y remodelada a fines del 19, con un carácter neoclásico, mismo que se ve en la haciendas que originalmente predomino el morisco y cambio durante la época del oro verde, al afrancesado neoclásico. Y las fotos que aquí aparecen, de la hacienda fueron sacadas del internet, pa que se les quite por díscolos