Las Secuelas y la Humildad Primero.-
Un mensaje final de Vero Ramos a mi celular y, fue todo… Se acabó la pila.
No teníamos de cenar y, habíamos 10 personas en ese BENDITO tercer piso de la casa de Susana, mi ex – vecina… salvo algunas oraciones que pudimos compartir las dos familias que allí nos encontrábamos, unidas. Una bolsa de pan bimbo de la cual Sébastien, mi hijo mayor extrajo pedazos y migajas para compartir y luego, fin de la conversación.
Todo fue obscuridad y MIEDO…
*El viento ensordecedor y la lluvia se escuchaban golpeando las ventanas.
Yo creo que ésa noche nadie durmió.
MIS HIJOS temblaban, y yo temblaba por ellos…
A, las 2 de la madrugada seguía lloviendo y el agua volvió a subir hasta el segundo piso de casa de Susana, llegaron los soldados en una lancha y vocearon que el que se quisiera subir para salir de la colonia, hacia avenida de la Amércias.
*Nicholás el pequeño y, yo recostados sobre una cama se abrazaba a mi y solo dormitaba.
Al otro día unos vecinos en conjunto con Protección Civil, nos sacaron de la colonia (casi, casi en lancha) ya que había bajado la ola de agua, de tierra y de lodo.
Las imágenes eran desgarradoras al ver todos los derrumbes de las casas de mis vecinos y sus cocheras inundadas de lodo.
Sólo sufrimiento y caras largas.
Recuerdo que antes de subir a la camioneta que pasó por nosotros, como objetos personales, sólo alcancé a tomar mi bolsa. A, mis hijos de entre mis manos y, mi esposo detrás de nosotros. Las ganas de HUIR literalmente hacia la casa de los papás de Raúl (mi amigo) cerca de la zona; me rebasaban…
*¡¿A un albergue?!, ¡ni madres!.- Pensé.
Nos dejaron a los cuatro (mis niños, marc y yo) en plena avenida Revolución y, como pudimos, caminamos llenos de lodo, mal dormidos, mal comidos y llegamos por fin a las 8:40 de la mañana con el Doctor Lorenzo Sánchez y Rosy (los papás de mi amigo Raúl).
Tocamos como con miedo. Abrieron la puerta y nos vieron, sus ojos se llenaron de alegría…
En ése preciso momento como un déjà vu, ó bien denominado un nuevo despertar, supe que…
No teníamos a donde ir y: Había MUCHO a DONDE IR.
Nos abrireron sus brazos y nos ofrecieron un delicioso desayuno. El nuevo tio Lorenzo, me preguntó: “¡¿Gis, te gusta el tequila?!, ¿porque, sabes?, ¡vamos a desayunar con tequila!…¡Y, vamos a brindar por la vida y por que están vivos!.- Inquirió.
¡Ups!, Me tomé todo el caballito de tequila de un solo trago. No, lo sentí.
Llegó mi amigo Raúl, vestido de deporte y dispuesto a todo en una camioneta de doble tracción, dos amigos más que lo acompañaban y en la cajuela detrás de la 4X4: Palas, hachas, trapos pero sobre todo UNA ENERGIA RUTILANTE.
“¿Marc, están bien?”.- Le preguntó a mi esposo.
“¡Vámonos a sacar el lodo y a salvar lo que se pueda, vámonos antes de que se lo roben!”.- Saludó y finalizó su comentario.
De ahí pal real, todo es historia…
A, continuación comparto con ustedes algunas fotografías de la energia y la fuerza de los corazones quienes NOS AYUDARON a rescatar lo material, lo poco o lo mucho, unas cuantas cosas… SIEMPRE ESTAREMOS MUY AGRADECIDOS.
¡Ah, si!, finalmente, tengo que agregar algunas secuelas que me dejó, en lo personal el Huracán Alex, pues bien les sigo contando…
El Fondo Federal que existe en México de apoyo en la reconstrucción para las colonias de los damnificados, nunca llegó.
Después del Alex, limpié y limpié y volví a limpiar mi casa por varias semanas consecutivas, varios meses hasta que regresó la luz, el gas y el agua amén de regresar todos a nuestras actividades habituales: Los niños a la escuela, Marco y, yo, a trabajar; limpié tanto hasta dejar mi casa deslumbrante y desinfectada a totalidad.
¡Bueno, limpiamos todos! : )
Aquí, comparto una fotografía de mi hijo mayor con la manguera de agua integrada a una pistola de alta velocidad – que dicho sea de paso – limpiaba todo a su paso y denominada: “La Karcher”.
Finalmente sólo decir que, hasta la fecha y, aunque ya no vivimos en ésa casa, cada vez que tomo un vaso o un plato de mi cocina, lo lavo primero.
*LOS AMO A TODOS, EN DONDE QUIERA QUE SE ENCUENTREN…
Ω© Derechos Reservados: Gisela González (Atzayatzin) La Sanadora Herida. 10-10-2017.
Mi Experiencia en el Huracán Alex. Ó, Mejor Dicho: “2010, Año 3″/3era. y Última Parte.- Las Secuelas y la Humildad Primero.- Un mensaje final de Vero Ramos a mi celular y, fue todo… Se acabó la pila.