LIBERTY.
“¡Claro que puedo fingirlo! No estoy en el club de teatro por diversión.” Admitió para después hacer un gesto de felicidad sobreactuado. Lib tiene conocimiento de que puede llegar a ser insoportable para muchos, pero es que honestamente su paciencia es muy escaza por eso la mayoría de las veces se encuentra molesta, y no necesariamente tiene que ser con una persona en específico a veces prefiere pagarla con todo el mundo. “Qué bueno que todavía me conoces, Benji. Eso dice mucho de ti, como que todavía me piensas.” No pudo evitar soltar una pequeña risa después de manifestar sus pensamientos en aquella oración que había salido en un tono un tanto seductivo. Mordió su labio inferior cruzando sus brazos frente a ella, estar en una misma posición por tanto tiempo la ponía ansiosa, Liberty es un poco inquieta. “Sí, ya hace un rato. Mi padre insistió en traerme más temprano de la cuenta, que flojera porque no quiero estar aquí.”
“ ¡Entonces sonríe un poco más, preciosa! ” esbozó con una divertida mueca y una sonora carcajada. “ ¿Dónde está mi abrazo de ‘¡Benjamin, te extrañé mucho!’? ” cuestionó de manera burlona imitando el tono ajeno. A decir verdad, esperaba un recibimiento más cálido por parte de la contraria. Cierto, no eran tan unidos cómo solían serlo, pero dado su historial.. Bueno, no le mataría mostrar un poco más de entusiasmo. “ Oh, no te creas tan especial, Lib. Te conozco demasiado, eso es todo, ” presumió con un ademán, restando así importancia a las palabras femeninas. “ más de lo que me gustaría, en realidad. ” agregó con la misma picardía. Con sus papeles de vuelta en mano se reincorporó para escuchar la anécdota de la morena, esbozando una mueca ante la misma. “ ¿Tu padre te trajo? ¡Que horror! ” respondió con sarcasmo. “ Hm, imagínate sí te obligaran a venir desde México y tuvieses que tomar dos aviones para venir. ”












