Especularidad
Año nuevo, Carlos nuevo. En realidad no. El Carlos de este año espera realizar los proyectos del año pasado. Por ejemplo, este blog.
Puedo decir que esta semana arrancó con todos los hierros en el departamento académico: Lecturas nuevas, lecturas atrasadas, debates, trabajos, ejercicios de Latín, diccionario de Latín, miedo de Latín. Lo que significa que tengo material para el post de hoy.
Empezaré por dedicarle un momento a mi aversión por Latín. No es hacia la lengua sino a la materia. En mi carrera es como aquel complemento para el navegador que se instala cuando descargas un programa en la computadora, se supone que es para mejorar tu experiencia pero es algo que tú no querías, que no usas y que termina fastidiándote la existencia.
Sin embargo ese no es el punto de este texto. La gran razón por la que Latín es parte del pensúm de Letras mención Lengua y Literatura Hispanoamericana es porque le dió origen a nuestro idioma. Por ser la madre del español es que estudiamos su forma, característica y funcionamiento, para comprender nuestra propia lengua.
Con esta idea del origen fue que arrancó el debate de la clase de Hispano, en donde se discutía que tan Inca o Español era El Inca Garcilazo de la Vega. Autor en los tiempos de conquista, hijo de padre español y madre inca. Así se buscaba el porqué escribió lo que escribió en español y no en quechua, porqué se puso el “Inca” en el nombre y de igual manera si tenía algún conflicto con su origen tan mixto y si su condición de mestizo lo afectaba psicológicamente al escribir.
Fue ahí que hice mi primera intervención en el debate. Expuse que me parecía que la discusión se estaba alejando del tema del texto y se trataba más de un tema de identidad y que tal vez el propio Garcilazo no trataba de comunicarnos eso sino que nosotros estábamos proyectando esa busqueda de identidad.
Todo el salón reaccionó cómo si hubiesen presenciado un acto de magia. El más sorprendido fui yo que si soy sincero, no había leído el texto sino era lo único que me pasaba por la mente y que resultó ser algo con lo que todos nos identificaron. Todos, hasta el Profe, empezaron a reflexionar sobre su propia identidad como venezolanos, mestizos, híbridos… Y así la clase culminó con un debate sobre la identidad.
Es esa la idea que me ronda hoy. La necesidad del hombre de verse en el reflejo y reconocerse, la especularidad. Buscar esa identidad en su origen. Entender el Latín para entender el español. Sentirme patriota cuando hablo de Venezuela. Usar el apellido de mi familia. Todos esos elementos a los que recurrimos para tratar de entender cómo somos, quienes somos. Y como esa necesidad nos conecta a todos. Ante ese pensamiento de universalidad yo me detengo, respiro y busco en mi interior mi propia verdad. Así vamos…
*Especularidad es un término que lanzó mi Profe de Hispano, lo busqué en Google y hace referencia a un concepto fotográfico que se refiere al reflejo de algunos objetos. Me gustó la analogía y la sonoridad.










