Desde niña me enseñaste a ser agradecida, me dijiste que lo hiciera sin que fueran hechos extraordinarios, que eso me abriría muchas puertas y que me sentiría más feliz... ¡Cuanta razón tenías!
Así que hoy agradezco tu vida, tu amor y tu compañía.
Y a ti, quiero darte las gracias por todas aquellas cosas que hiciste, haz hecho y dejaste de hacer por mi a lo largo de tu vida…
Gracias por compartir conmigo tu espacio en esas noches en las que querías dormir sola pero yo tenía miedo y tu me abrazabas porque querías protegerme y gracias, muchas gracias por hacerlo, ahora soy una mujer mas valiente.
Gracias por escucharme esas mañanas en las que me levantaba llorando por alguna pesadilla y tu me abrazabas (y en ese momento venía mi calma) y me decías “Solo fue un mal sueño, no se hará realidad.” Y ahora lo entiendo, por que solo se cumplen cuando trabajas en ellos.
Gracias por tomar decisiones tan difíciles como alejarte de mi las veces que ibas a trabajar se perfectamente que se te partía el alma, pero siempre buscaste ofrecerme lo mejor, gracias; por que efectivamente “no me falto nada” siempre estuve rodeada de amor y de buenos ejemplos y hoy conozco su verdadero valor.
Gracias mamá y siento mucho por todo lo malo que pasaste por que se que fue difícil para ti, por que no soy una hija perfecta y sé que también hubo ocasiones en las no fui la persona que esperabas. Lo lamento mami soy humana, pero quiero que sepas que TÚ eres de las personas en este mundo que siempre obtendrán lo mejor de mi.
Gracias por perdonar, y gracias por enseñarme a hacerlo por que el amor es de quien lo da, no de quien lo merece. Aún recuerdo todas las veces que me dijiste, “deja que quede en las personas, y no en ti”. Y sí, descubrí que te hace sentir un poquito más completo y feliz. Abuelita y tú me enseñaron que la magia consiste en dar lo que uno tiene, mucho o poco pero con buena voluntad.
Gracias mamá por que me enseñaste qué hay muchas cosas que debo respetar, pero no tenerles miedo, que la fe es eso que mueve montañas y que todo mejora siempre que lo creas y tengas voluntad.
Gracias por estar a mi lado SIEMPRE, por que jamás oí de ti un “no puedo” “no tengo tiempo” o “tengo cosas que hacer” gracias por enseñarme que uno de los mejores regalos que puede dar el ser humano es eso, el tiempo. Es valioso por que una vez que se va ya no regresa y tú tuviste todo el del mundo para mi... ¡Gracias!
Gracias por preocuparte por si estoy comiendo bien, gracias por consentirme, por cada segundo desear estar conmigo y cuidarme, no llores por la distancia que ahora nos separa mami, no lo hagas ; porque la distancia es relativa y el amor es absoluto, tu siempre vives en mi corazón y ahí tendrás vida infinita.
Gracias por tus consejos que aunque no quise escucharlos algunas veces, me sirvieron mucho y te amo por eso.
Gracias por motivarme a seguir cuando ya no podía más y sentía que me iba a caer y me iba a romper en mil pedazos y decidiste ponerme en una cajita como si fuera tan frágil como un cristal, y es que era así de frágil solo que tu sabías como hacerme un poco más fuerte.
Gracias por siempre querer lo mejor para mi, ¿Sabes que es lo que yo quiero mamá? Que me abraces siempre que puedas, como sólo tú sabes hacerlo.
Gracias por entender que ya viviste tu vida y ahora me toca vivir la mía, se que tienes miedo mamá… te confieso que tengo miedo también pero no puedo frenar el tiempo, no quiero que te vayas nunca...
Es que eres la persona más importante del mundo para mi porque con todos las imperfecciones que tienes… yo Te Amo.
Tú no me enseñaste a ser mujer, me enseñaste a ser humano.
¡Tú cariño, me hizo una mejor persona!
Te amo mamá... ¡Gracias por todo y por tanto!