Hace tiempo fuí feliz
cuando no cabía duda,
pero la certeza muda
con su confuso matiz
me convirtió en aprendiz
y guardé mis condiciones,
y las cambié por canciones
y por no más de diez versos,
medio afuera, medio inmersos
en risas y depresiones.
Y tal vez aún lo soy,
porque lo he considerado.
Y ni tan equivocado
estuvo mi padre ayer
cuando dijo que creer
no era sino el primer paso,
y para mí fué un balazo
porque me creía lejos.
DE LA VIDA YO ME DEJO
SI ELLA SE DEJA DE PASO...
Y si suena muy confuso,
es más por mal escritor
y por mal embajador
de la cabeza que uso.
A esta hora me rehuso
a seguir lo que he empezado,
y aunque suene resignado
ya no hay nada que lo enmiende,
pues soy yo quien me defiende
y estoy mal representado.