El carácter de un hombre que espera.
Matías: Tatiana he estado orando por un largo tiempo sobre nuestra amistad e intimidad, esto me llevó a formular esta pregunta ¿quisieras ser mi novia?
Tatiana: Ella se quedó en silencio observando y pensando -Dios gracias, se decía así misma, ayúdame a no quedarme callada y poder responder-
Matías: No tienes que responder ahora, si gustas lo piensas -él pensaba y se decía en su mente, Dios haz tu voluntad-
Tatiana: -Después de un momento en silencio ella respondió- Por supuesto que sí, llevo tiempo orando por este momento y porque tomaras la iniciativa, Dios ha respondido a mis oraciones.
Matías: Eres la respuesta a mis oraciones, gracias por dar este paso de servir a Dios juntos como pareja y como futuros esposos.
Tatiana: Gracias a Dios que nos juntó.
Dos años después…
Matías: Tatiana, hace meses vengo pensando en decirte algo, pedirte algo y no sé cómo lo vayas a tomar -lo dijo con intriga-
Tatiana: ¿De qué se trata? ¡Cuéntame todo, sabes que cuentas conmigo!
Matías: ¿Quieres formar una familia entregada a Dios, quieres ser mi esposa?
Tatiana: No sabes cuánto tiempo he orado por este momento -lo dijo con lágrimas, pero de alegría- mi respuesta es sí, claro que quiero ser tu esposa.
Mi hermano muy seguramente has pensado o soñado con esta conversación, quizás llevas tiempo orando por la chica idónea o tal vez estés a punto de dar el paso hacia una intimidad más profunda -luego de haber orado-. Si estás en este punto te hago esta pregunta ¿Tienes el carácter que se necesita? ¿Estás preparado para casarte?
En esta ocasión vengo hablarles sobre el carácter que describe la Biblia para afrontar un noviazgo con miras al matrimonio, utilizando las enseñanzas del libro Dama en espera.
Como seres interpersonales creados por Dios, siempre nos vamos a sentir atraídos hacia una mujer y viceversa, es algo común enamorarse, pero en muchas ocasiones nos dejamos llevar por sentimientos y no por lo que verdaderamente importa, el carácter, y es ese carácter que solo un verdadero creyente posee. Hoy vamos a examinar nueve cualidades que nos ayudan a identificar si estamos preparados para dar el gran paso: El hombre que antepone las necesidades de los demás a las suyas.Este hombre acepta a las personas como son, amando a los demás aunque no sea correspondido. Él seguirá amando por el compromiso que tiene con esa persona y no debido a como se sienta.Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que así mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.Filipenses 2:3-4
El hombre que se regocija en su relación con Dios.A este hombre no tienes que preguntarle si es cristiano, su gozo en el Señor es evidente en su vida.Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto. Juan 15:11
El hombre que mantiene relaciones correctas. Este hombre busca tener relaciones interpersonales adecuadas con todo el mundo, desde sus amistades hasta sus padres. Escucha otros puntos de vista sin sentirse amenazado. Tiene la fortaleza de evitar las peleas. Se esfuerza por perdonar a quienes le han hecho mal y trata de enmendar sus errores. No guarda rencor. Busca la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.Hebreos 12:14
El hombre que no se adelanta a Dios.No está muy ansioso por ser alguien, hacer algo o tener algo que no pueda esperar en el tiempo de Dios. Decide no ser impulsivo para poder estar en el mismo centro de la voluntad de Dios. Confía callado en el Señor y espérale con paciencia… Salmos 37:7
El hombre que busca satisfacer las necesidades prácticas de los demás. No está tan concentrado en sí mismo como para no tener tiempo para los necesitados. Le interesa el bienestar de los demás y está dispuesto a dar su tiempo, su dinero y su energía en su beneficio. Sed más bien amables uno con otros, misericordiosos…Efesios 4:32
El hombre que es firme en lo que es justo. Rechaza todo lo que sea contrario al Santo carácter de Dios. Quienes trabajan con él, lo conocen como un hombre íntegro. Habrá tribulación y angustia para toda alma humana que hace lo malo… pero gloria y honor y paz para todo el que hace lo bueno… Romanos 2:9-10
El hombre que persiste en cumplir las responsabilidades dadas por Dios. Este hombre usa los talentos que Dios le ha dado poniendo en práctica la ecuación “él + Jesús = adecuado para realizar cualquier tarea asignada”. No es ni superconfiado, ni se siente invadido por sentimientos de inferioridad. No es un soñador que desea tener mayor habilidad, sino un mayordomo diligente de los talentos recibidos. Este hombre es confiable y persiste en realizar una tarea, aunque sea difícil, hasta completarla. Ahora bien, además se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel. 1 Corintios 4:2
El hombre que comprende la importancia de los sentimientos y emociones. Algunas mujeres puede que se sientan atraídas por un hombre exigente, presumiendo que su dominio sea la seguridad de ellas. Otras mujeres se casarán con un aterciopelado a quien puedan dominar, pero, inevitablemente, terminarán despreciando la debilidad del hombre. Un hombre bondadoso es la mejor combinación; toma la iniciativa para liderar, pero lo hace con ternura, tomando en cuenta los sentimientos ajenos. Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia.Colosenses 3:12
El hombre huye de la tentación. Este hombre evita las situaciones que sean sensuales, inmorales o impuras. No da cabida a relaciones amistosas que lleven a borracheras o parrandas. Evita las conversaciones que causen contienda o celos. Este hombre no permite que lo controle su temperamento o su ira lo destruya. Como ciudad invadida y sin muros es el hombre que no domina su espíritu. Proverbios 25:28
Hermanos, no piensen que estas cualidades son imposibles de cumplir, porque una persona que tenga el Espíritu Santo de Dios va a cumplir esto a cabalidad, no perfecto porque todos somos maduros en unas áreas y en otras no, pero preocúpate si a este hombre o mujer le hace falta una de estas cualidades.
Te preguntarás, ¿si me hace falta alguna de estas cualidades que debo hacer? En mi experiencia te aconsejo que sigas soltero, que aproveches tu soltería sirviendo al Señor y madurez en tu carácter. Yo espero que una mujer este leyendo esto y si te sientes identificada, espera y sigue sirviendo al Señor, descansa y confía en ÉL, Dios va a propiciar el momento y el lugar para juntar dos corazones en mismo latir y sentir.
Para terminar, no te quedes con tu propia opinión, lleva esto a oración, busca el consejo de un hermano maduro en la Iglesia, busca el consejo de tu Pastor, ábrete a ellos porque “a veces necesitamos mentes frías que no se dejen llevar por las emociones y sentimientos de una relación”(Andrés Aguilar).
Hermanos acudamos al medio de gracia que nos ha regalado Dios, la oración, pongamos todo en las manos de él; pidamos que nuestro carácter sea desarrollado para enfrentar un noviazgo con miras al matrimonio.
“El verdadero amor siempre se manifiesta por medio de la obediencia a Dios y en servicio a los demás”. Joshua Harris.















