Mapa del territorio que ocupaba el Imperio Carolingio
The Bright Sessions

PR's Tumblrdome

blake kathryn
Cosmic Funnies
untitled
Cosimo Galluzzi
almost home
🪼
noise dept.

shark vs the universe
RMH
art blog(derogatory)
EXPECTATIONS

ellievsbear
Cookie Run:Kingdom Official!
Phantogram Three
hello vonnie

No title available
Show & Tell
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
seen from Bangladesh
seen from Malaysia
seen from Australia
seen from Azerbaijan
seen from United States

seen from Qatar
seen from Mexico

seen from Netherlands
seen from Philippines
seen from Dominican Republic
seen from India

seen from Argentina

seen from United States

seen from Bangladesh
seen from Moldova
seen from United States
seen from Saudi Arabia
seen from Philippines

seen from Pakistan
seen from United Kingdom
@casanrom-blog
Mapa del territorio que ocupaba el Imperio Carolingio
Documental sobre el Imperio Bizantino
Sabías que ...
Entre los siglos XI y XII tuvo lugar una renovación de la vida intelectual. Los monasterios dejaron de ser los únicos centros de cultura y parte de la población urbana también accedió a ésta. En las ciudades se instalaron las escuelas urbanas y, más tarde, unos centros de educación que han llegado hasta hoy: las universidades o estudios generales.
Las escuelas urbanas podían depender de los obispos o de los ayuntamientos. Las que dependían de los obispos, recibían el nombre de escuelas catedralicias o capitulares. Las escuelas creadas por los ayuntamientos eran las escuelas municipales y estaban dirigidas especialmente a los hijos de los burgueses.
Las universidades surgieron de las escuelas catedralicias, nacen como asociaciones de profesores, o de profesores y alumnos que buscan zafarse de la intolerancia de las escuelas catedralicias, en las que la Iglesia imponía sus criterios. Las universidades más antiguas son las de Bolonia (Italia) y París (Francia), fundadas en el siglo XII; en España, las de Palencia y Salamanca, creadas en el siglo XIII.
En este tiempo empezaron a afianzarse las lenguas romances que los escritores emplearían en adelante en su producción literaria, abandonando de modo progresivo el latín.
Casa de un artesano en la Edad Media
Vídeo sobre el arte románico
Iglesia románica de San Millán en Segovia
Pirámide social en la Edad Media
La ciudadela o ciudad histórica fortificada de Carcasona es un conjunto urbano y arquitectónico fortificado singular que constituye la parte más antigua del núcleo poblacional de la comuna francesa de Carcasona, también conocida en francés como Cité de Carcassonne.
Constituida en gran parte por elementos conservados desde la Edad Media, tras un período de abandono la ciudad fue restaurada con fines monumentales a partir de la segunda mitad del siglo XIX.
¡No es el islam!
Era el grito de una joven musulmana, participante en la manifestación de solidaridad con las víctimas de los atentados de Cataluña. Nada hace dudar de su total sinceridad: como creyente condena lo ocurrido, incluso desde la angustia. Más medida, la repulsa de Riay Tatari, presidente casi eterno de la Comisión Islámica española, se dirige contra “toda clase de terrorismos”. Elude con astucia toda adjetivación. Por sus múltiples declaraciones, sabemos que desde siempre Riay Tatari manifiesta lo que siempre proclaman otros destacados propagandistas, como Tariq Ramadán o Nadia Yassine, perteneciente esta última a la asociación marroquí Justicia y Espiritualidad, ahora asentada en el País Vasco, que el islam es la paz y que todo intento de pensar que los yihadistas “que se creen musulmanes” no son sino “antiislámicos” es sentar plaza de islamófobo. Y la pelota pasa indebidamente al campo de las víctimas.
Así que tanto ellos, como Al Qaeda o el Estado Islámico, serían protagonistas de actos de barbarie, “locuras” ajenas a su religión. La cortina es eficaz, solo que semejante ocultación es el vivero de la islamofobia, ya que la gente común rechaza asumir esa disociación entre una creencia tan benéfica y las acciones criminales de quienes las ejecutan al grito de “¡Allah-u Akhbar!”. El fondo xenófobo hace el resto.
Y es que los yihadistas son musulmanes y defensores de una versión radical, ultraortodoxa del islam, de la misma manera que los inquisidores eran católicos, vaya si lo eran. El recurso habitual de tantos creyentes, dirigido a conjugar la solidaridad hacia las víctimas con el distanciamiento de unos correligionarios así excluídos, tiene entonces un precio muy alto. Lleva al cumplimiento del dictámen coránico de que un creyente nunca testificará contra otro, a que la comunidad musulmana tampoco se pregunte cómo salen de su propio seno esas fieras y a que no detectemos los gérmenes de violencia en el sermón de un imán.
La construcción teológica en el Corán de la Meca, núcleo de la doctrina, no incluye la yihad como guerra contra el no-creyente, pero la experiencia práctica del Profeta armado después de la hégira, sí. El Corán, las sentencias, las biografías de Mahoma ofrecen la inequívoca doble fundamentación de la yihad como mediación necesaria hasta que el islam impere universalmente (2,193) y de la exigencia de aterrorizar por las armas a los enemigos de Alá (8, 60). Para el yihadismo, desde un regreso a los orígenes (salafismo), su cumplimiento debe ser implacable, en un mundo partido en dos, porque fuera de la umma de los creyentes solo hay enemigos reales o potenciales, dehumanizados. Una arqueoutopía a desarraigar en su proceso de inserción en las mentalidades.
www.elpais.com
Interior de la Mezquita de Córdoba
La Meca, ciudad natal de Mahoma, es la más importante de todas las ciudades santas del islam, visitada cada año por millones de peregrinos. Antes de que Mahoma predicara el islam, ésta era ya para los paganos una ciudad santa, con varios lugares de importancia religiosa, entre ellos el más importante de todos: la Kaaba.