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Perdida
Todo era silencio, ella misma era la reencarnación de silencio. Uno que suplicaba a gritos desgarradores ayuda, aquel que le costó la vida. Pudiese pensarse que el silencio se complementa con la soledad, la verdad es que, precisamente, sola no estaba. Estaba sujeta, unida a sus demonios, esos que tenían luchas internas, sucesos que la destrozaban, momentos que no le permitían ver la luz, siquiera abrir los ojos.
Sabía que tenía que ponerle un alto, pero en algún momento se perdió, se hundió en la desesperación. Ahora mismo, solo es otro marinero navegando entre penas y desdichas. Acaso podría ser diferente, era su destino, eso creía ella. Y cómo no hacerlo, nadie estuvo ahí para lanzarle un salvavidas en medio del naufragio. Nadie le gritó, nada con todas tus fuerzas, nada. No había razón por la cual luchar, era su destino. Un alma envuelta en tristeza, muda y dañada. Pero, no estaba sola, su oscuridad la acompañaba. Esa misma, que poco a poco, la apagaba.
Estaba ella, solamente ella y su corazón destrozado. Ahí, en un rincón, reflexionando sobre el sentido de la vida. ¿Merece el esfuerzo que hacemos?, se preguntó sin tener fortuna en la respuesta. En ese momento, en ese preciso momento, entendió el “verdadero significado”, la vida te jode más de lo que te recompensa. Depende de ti que tan miserable sea el tiempo que dure, ciertamente ya era infeliz. ¿Qué podría pasar?, ¿morir? De todas formas, vamos a terminar de la misma manera, sin señal alguna del aliento, de la luz que un día nos mantuvo despiertos. Entes envueltos por sus tormentos, vagando por el mundo. Clamando, rogando el final, como si de una película se tratase. Como si fuéramos marionetas que mueven a su antojo.
Aún estaba ahí, echa un nudo de odio, emociones y vacíos. Levántate, escuchó. Angustiada buscó el origen de esa tierna voz, aquella que denotaba chispas de sol. No tenía fuerzas suficientes para lograrlo. Levántate, volvió a oír. Sintió por fin aquello que buscaba, talvez necesitaba. Tanta satisfacción como si de un oasis en medio del desierto se tratase. Esa voz, solo esa voz fue suficiente para volver a creer, para tener esperanza.
Se acercó más a la voz, hasta que de pronto visualizo una silueta, amablemente le tendió la mano para acompañarla en el camino, ¿no estará más sola? Avanzaron muy rápido, y vio una luz. Se dio vuelta para conocer, por fin, a aquella silueta que la salvó del abismo. No es quien esperaba. Lo primero que vio, un esqueleto andante. Con la mano izquierda, aún, la sostenía y en la derecha un hacha. Quiso ver sus ojos, grave error, encontró el verdadero rostro de la muerte. Aquella sombría calavera, por fin, sonrió. Tirándola hacía el vacío, dijo, la esperanza, el amor, la alegría y la pasión nunca eran, son ni serán suficientes. Tarde o temprano iré por ti, por tú alma desdichada y me pertenecerá por la eternidad.
Ya no estaba sola, ya no le temía a la oscuridad. Ella misma, ahora, es oscuridad.
-Cassé.
Quiero perderme en el laberinto de tus ojos, que mi piel y tu piel al chocarse se conecten. Quiero entender cómo es posible que aún sigas creyendo en mi, sigas apostando una y mil veces por mí, por qué?, que hice tan bien para merecerte?.
Sólo te pido que no me dejes, no ahora cuando con mi barco puse todo el viento a tu favor, cuando decidí coser las heridas del pasado y seguir adelante. No mi amor, ahora no me sueltes, no es el momento. Dejame Intentar recuperar este sentimiento, permiteme mostrarte lo hermoso que sería si dejáramos atrás nuestros miedos y empezáramos a construir nuestro puente de amor, nuestro universo mágico, la medicina para tú corazón. Ven, siente, siente como mi respiración aumenta con el solo hecho de tenerte a mi lado, haces que mi mundo pare un momento para que se una con el tuyo.
Por ti recorrerá el mundo en 80 días, pintaría mil obras de arte, aprendería centenares de idiomas, sólo para entender la forma en que tú me amas corazón. No te prometo un paisaje rosa, en donde todo es siempre perfecto y fantástico, te prometo un paisaje un poco más gris, uno en el que cuando tengas miedo estaré para abrazarte, cuando algo te salga mal te diré lo mucho que luchaste y lo que importa no es lo que obtuviste sino lo que aprendiste y cuando todo se derrumbeme me permitas ser el primer arquitecto en el diseño de un nuevo comienzo.
Quiero entender la forma en la que tus ojos desnudan mi alma, la forma en la que me miras me derrite, quiero ser el oasis en el desierto de tus pensamientos y en el momento preciso en el que te dejes llevar por ellos permiteme ser el cordón que te una a esta realidad, esta realidad en donde tus sueños y los míos son los mísmos , en donde podemos ir a nuestra isla escondida y ahí, por fin, ser felices. DCR
Ojalá solucionar los problemas se redujera a simplemente desconectar un cable. Acaso a las personas nunca las dañaron, no saben lo que se siente ser insuficiente, o por que mierda se la pasan haciendo hasta lo imposible para hacer sentir lo más miserable posible a su "hermano". Que es esa doble moral tan peligrosa, no te mates, para todo hay solución ; necesito ayuda, me estoy hundiendo, las personas sin el más mínimo sentido de empatía responde : resuelve eso tú, todos tenemos problemas para ahora cargar también con el tuyo. Nunca es suficiente, nunca.
Siempre hay algo o alguien que te sirve de ancla, sólo siento que en mi caso nunca la tuve. Fui un salvavidas pinchado, que poco a poco se fue desinflando y sin más dejo de luchar y solo dejó que la corriente lo arrastrara, hasta que está también decidiera que era mucha carga y lo abandonará. Aquí estoy, un pedazo de plástico inservible, que en breve será absorbido por las siempre furiosas, estremesedoras, intimidantes, humillantes y aplastadoras de cualquier tipo de esperanza aguas de mar. DCR.