“esto no es amor, es hambre”
esto no es amor,
es hambre de presencia,
de atención
de alguien que me mire y diga:
te veo.
me arrastro en el lenguaje de la codependencia
con la lengua hecha nudos
llamando cariño
a lo que apenas es costumbre.
si tú eres hogar
yo soy la ventana que siempre queda abierta
para que entres,
y para que huyas.
Maia



















