dicen que solo una vez encuentras a esa persona que cambia tu vida, no exactamente es tu alma gemela, o el amor de tu vida, ni con quien sentiste cosas nuevas, es esa persona que sabes que a nadie se le compara y que con suerte la volverás a encontrar otra vez, esa persona que no importa cuánta distancia los aleje, los persuada, o los intente aniquilar en el camino, siempre encontrará la forma de volver entera y lista para amarte con cada l e t r a de su nombre. sin ser escéptica, creo haberla encontrado en un alma que tiene tu nombre y el mio tatuados en el corazón de su existencia, dándose un beso fugaz sin perderse de vista, una fugaz eternidad que sabe a comienzo y se detiene en el fin del universo. aunque si bien es cierto que nunca te sabré del todo, me gustaría desnudarme ante ti, como la luna se muestra a nosotros, así, sin miedo a ser descubierta, me gustaría descubrirme antes tus ojos y verlos sonreír en todas mis direcciones, sentir cada parte de tu cuerpo rozar el mio, y en un bello atardecer, colisionar como se debe. pero supongo que nunca entenderías si te digo que te amo y que mi enamoramiento por ti va más allá de las leyes de la física y lo sobrenatural, que mi amor por ti es inexorable, nunca muere, solo se transforma en algo cada vez más masivo, que el amor no se detiene en solo cuatro letras, un millón de besos y un final feliz: se detiene en tu sonrisa -muere un poquito-, luego va por tus mejillas saboreando la libertad de los rojizos que se dan a ver, de ahí se va a navegar con el poder de tus ojos por territorios desconocidos llenos de aventuras desconocidas.
recuerdo que, solía escuchar cuando era más pequeña que cuando amas mucho ni las palabras ni las acciones alcanzan para decir lo que sientes, y no creí que fuera verdad, pues nunca nada había sido algo tan genuino y mutuo como cuando te conocí a ti, cuando lo hice, todas mis dudas tuvieron respuesta, supe leer el universo con solo mirar al cielo, encontré mis pasiones en ti, eras como un reflejo de lo que siempre debí ser y eso cariño, fue un golpe de suerte. un golpe justo en ese vacío que siempre sentí, fue como si alguien hubiera puesto sus manos sobre mi pecho y le hubiera pedido a los dioses que me curaran, eras esa pieza que le faltaba a mi rompecabezas, no como algo que llegó para completarme, sino como alguien que llegó para reconfortar y apoyar mi existencia en su hogar sabor a felicidad. sin duda, tu cambiaste mi vida, tal vez la has cambiado para siempre, por la forma en la que fuera, sé que a pesar de los años siempre serás tu, siempre seré yo, y siempre habrá un nosotros, por eso mismo, quisiera pedirte que me tomes de la mano y por favor, aunque el miedo tiemble y la vida pese, prométeme que nunca me soltarás. porque aún hace falta ver cada una de las estaciones acabar, ver nacer a cientos de mariposas, ir a Italia y llevarte por las calles de venecia, fotografiarte en cada esquina y besarte la sonrisa a cada instante.