❧ yσυτυвєя αυ || {@Sasha}
| | | @cinaroll
Acomodó por la vez que esperaba fuera definitiva la cámara en el trípode frente al sofá. Tomó el espejo de mano del cajón del mueble contiguo y se aseguró por millonésima vez que ninguno de sus cabellos estuviera fuera de su lugar, que sus ojos estuvieran perfectamente delineados, que su cara no presentara ni una minúscula mancha.
Todo debía ser perfecto.
Se dejó caer en el acolchado sillón, perdiendo interés en el espejo para pasarlo a su teléfono móvil, adornado con una pomposa carcasa del diseño de un conejo. Abrió todas las aplicaciones de una sola vez, mirando sin detenimiento los comentarios de los que se hacían llamar sus fanáticos.
“¡Estoy ansiosa por tu nuevo video!”
“¿Invitarás a alguien especial? ;)”
“¡Noticéame senpai!”
Se vio a sí misma en varios íconos editados con coronas de flores y pastelitos. Apoyó su cabeza sobre el reposabrazo. Sintió la conmoción que sentía siempre antes de comenzar a grabar un video: afuera había miles de personas que esperaban probablemente mucho más de lo que ella podía hacer. Pero debía mostrarse impávida como siempre, más aún ahora que tendría una invitada.
En realidad lograr que ese fuera un buen vídeo no sería tan difícil; tendría una compañera y se basaría en un simple juego de preguntas y respuestas. Pero aún así resultaba terriblemente inquietante el colaborar con alguien más.
Suspiró y se incorporó, con una idea surgiendo en su cabeza. Las mejores cosas siempre salían sin planificar.
Se paró junto a la puerta y activó la cámara frontal de su móvil. Levantando el dedo índice apretó el botón correspondiente y vio como su selfie era guardada en su galería.
Abrió la aplicación de instagram y subió la fotografía, bajo el pie de letra “Esperando a alguien… interesante♡”. Antes de poder siquiera cerrar la app, el timbre que le indicaba la llegada de alguien ya estaba sonando, justo al lado de su cabeza.
El teléfono casi se le resbaló de las manos, pero logro sujetarlo antes de que cayera, y acicalándose por última vez, sacó los seguros y abrió la puerta. Su visita, con aquel cabello rubio que le fascinaba y ese cuerpo perfecto, estupendo para cualquier tipo de conjunto. Podría admitir incluso que estaba un poco celosa… pero no, no, Celesta que estás diciendo.
Uno de estos días se la iba a robar sólo para probarle miles de prendas y hacerla su muñeca. Eh, bueno, no tan así.
—Mon amour Sasha, tan hermosa como siempre—le saludó, con tono coqueto. —¿Estás preparada para el collab más increíble en el que participarás?
Miró por enésima vez la hora en su celular, a cada minuto le llegaban notificaciones las cuales aumentaban sus cifras en solo un parpadeo.
Jamás lo hubiera pensado.
Lluvia de imágenes de su persona con coronas de flores y frases algo frías la hicieron sonreír, pero también la preocuparon. Si mal no recordaba, debería estar dirigiéndose para un vídeo y no tirada en su cama.
“Tienes 1, 143, 976 Loops”
Miró algo ofuscada las prendas sobre su cama que había escogido para el collab, no podía ir con lo primero que saliera de su closet porque sabía que Celesta la molestaría de manera sutil.
Terminó por escoger una bonita falda corta acampanada rosa pastel con una playera de color blanco con un genuino diseño. Para terminar, decidió calzar unos botines altos de negro.
Suspiró, antes de salir le avisó a su padre que iría a casa de una amiga y que si tardara mucho no la esperara para cenar.
Se colocó sus audífonos, mientras caminaba esquivando a los transeúntes seleccionó “99 problems” después de varias canciones en su playlist. En eso, le llegó una notificación, quizás ni ella misma se lo hubiera esperado.
“Esperando a alguien… interesante♡”
Y ahí se encontraba, tan perfecta como siempre, sin ningún desperfecto. Por un lado, se sentía nerviosa y con algo de culpa, quizás la estaba haciendo esperar más de lo que debía, pero por el otro, se sentía “especial” debido a que su llegada no sería tan monótona después de todo.
Surgió una idea, se apresuró en caminar hasta llegar a su morada. Volvió a sacar su celular y activó la cámara frontal, hizo un gesto como si estuviera apunto de tocar el timbre y tomó la foto.
Abrió Instagram y subió rápidamente la foto, no sin antes comentar “Tocar el timbre me llena de determinación ;D” y cerró la app.
Sin darse cuenta, su dedo ya habría presionado el dispositivo, un bajo sonido melodioso se albergó en su cabeza haciendo que de manera algo tonta guarde su teléfono.
Al abrirse la puerta, le sonrió cordialmente mientras sus ojos se dejaban fascinar con la piel tan lozana que tenía, y ni que hablar de su cabello, se preguntaba que hacía para mantenerlo de esa forma.
— Vamos Celes, no es para tanto — respondió al cumplido sin demostrar su nerviosidad — ...Cariño, yo nací preparada.
Bravo Sasha, le dijiste cariño sin siquiera pensarlo.
Sin mirarla directamente, procedió a pasar mientras tenía un mortal juego de dedos por la tontería (o no) que había dicho.














