Sobre amar a alguien mayor que tú
Dicen que la edad es solo un número, pero cuando estás con alguien que te dobla la edad, todo el mundo tiene algo que opinar. Lo curioso es que nadie ve lo que pasa cuando se cierran las puertas: la manera en que te escucha, cómo te cuida, cómo te enseña sin imponerse.
No es que esté buscando una figura paterna —porque no lo es. Es alguien que ya vivió muchas cosas y no tiene miedo de sentir, de elegir, de quedarse. Y eso, en un mundo donde todos huyen al primer mensaje sin respuesta, vale oro.
A veces no se trata de cuántos años tiene… sino de cómo te hace sentir a ti en los tuyos. Y con él, me siento segura. Me siento libre. Me siento vista. No sé cuánto dure, pero por ahora, es real. Y eso me basta.








