HIPÓTESIS ALTERNATIVA: El vestido Azul/Blanco y Negro/Dorado
El mundo occidental lleva consternado 2 días debido a una única fotografía sobre un vestido que ha dividido a la humanidad. Losbandos se han posicionado desde el primer minuto y los civiles,incrédulos, asisten al desmoronamiento de sus conocimientos en artesplásticas que tanto les había costado adquirir (si, somos fácilmente impresionables). Algunos Datos sobre la Marabunta: El artículo original, posteado en tumblr, ha sido visto 20 millones de veces, incluyendo un tremendo “minuto de oro” en el cual se encontraban 670.000 personas viendo esa página a la vez y twitter a contabilizado más de 2 millones de tuits en 2 días sobre los hastags #whiteandgold, #blackandblue y #thedress. Este último dato también no sirve para cuantificar que si, efectivamente, la mayor parte de la población que respondía en twitter veía el vestido Blanco y Dorado.
¿De qué color es el vestido? ¿Tiene razón el bando mayoritario que afirma ver, sin ningún genero de duda, que ese vestido es blanco y dorado? Bien. Tan rápido como ha surgido este fenómeno, han surgido otras tantas explicaciones para el mismo. En general, todos coinciden en achacar, esta diferencia de percepción, al tiempo de exposición de tus ojos a la luz, a la luz ambiental, al dispositivo en el cual se vea la fotografía o al contraste y brillo que tenga la pantalla de dicho dispositivo. Nosotros, sin embargo, postulamos una hipótesis alternativa. Las cosas en ciencia funcionan así; no porque alguna gente entendida salga diciendo que “Esto es así porque, razonablemente, yo opino que es así, pero no tengo pruebas para demostrarlo” es eso cierto, sino que hay que ver si existen hipótesis alternativas y, después, formular predicciones que nos permitan contrastarlas. Por ejemplo, una buena predicción de las hipótesis que afirman que todo se debe a la luz (ya sea ambiental o del dispositivo de visualización de la imagen) es, comprobar si realmente, al cambiar las condiciones de luz, uno deja de ver el vestido de estos colores. Muchos habréis comprobado que, esta predicción, deja bastante que desear a la hora de cumplirse: “Si, el azul deja de verse tan azul y el negro tan negro, pero siguen siendo azul y negro” (¿Verdad que estáis con nosotros Azulnegreros?).
Ahora nos toca a nosotros pero, antes de explicar nuestra hipótesis alternativa, tenemos que explicar algo de fisiología ocular. Como muchos sabéis, nuestros ojos tienen un epitelio bastante complejo que lo reviste por su interior, denominado retina. A parte de componentes vasculares, nuestra retina contiene 2 tipos celulares que explican, en buena medida, que veamos el mundo como lo vemos; son los famosos conos y bastones. Los bastones son responsables de que, cuando vamos a comer a escondidas a la nevera en condiciones de baja luminosidad, no dejemos nuestras uñas clavadas en las esquinas de los muebles. Hay animales que llevan esto al extremo y, para conseguir percibir hasta el último rayo de luz con estos bastones, tapizan el interior de su ojo con un pigmento refractante. A esta estructura se le conoce como tapetum luceum y es responsable, además, de que los gatos y los perros nos sobresalten por las noches con sus ojos terriblemente iluminados. Con los bastones no vemos colores, solo detectamos cuanta cantidad de luz hay. Los conos, por su parte, son células pigmentadas especializadas en recibir una determinada longitud de onda (color). Esto es importante. A todos nos han enseñado que los colores básicos (colores a partir de los cuales podemos crear el resto de colores) son el amarillo, el azul cían y el rosa magenta, pero nuestros conos son, más bien, como una cámara de fotos: captamos en RGB, es decir, en rojo, verde y azul. Para cada color tenemos un tipo de cono: “S”, para el color azul, “M” para el color verde, y “L” para el color rojo. En el mundo RGB el amarillo (dorado) es un color intermedio entre el rojo y el verde. Toda la vida nos han enseñado que el rojo y verde dan marrón y, mira tu por donde, nuestros ojos interpretan que, cuando hay igual cantidad de rojo y de verde es AMARILLO. Además hay que recordar que, cuando ningún cono es excitado por la luz, nosotros percibimos eso como color negro y que cuando todos los conos (los de los 3 tipos) se excitan a la vez, percibimos las cosas blancas (color negro: el objeto absorbe toda la luz visible y nosotros no vemos “nada”; un buen ejemplo sería la noche. Color blanco: el objeto refleja toda la luz que le llega y nosotros lo vemos “todo”; un buen ejemplo sería el hielo). Todo esto lo resumimos en esta imagen:
Una vez contado esto vamos con nuestra Hipótesis alternativa. Se podría resumir así: “Aquellas personas que ven el vestido de colores Azul/Negro tienen un menor número de conos de tipo M y L, por lo que son menos sensibles a esas 2 longitudes de onda”. Es decir, la razón por la que existen 2 bandos enfrentados por el color del vestido sería fisiológica; una razón que dividiría la humanidad en “los de visión normal” y “los menos sensibles al rojo y el verde”. Vamos a explicar porqué, según nuestra hipótesis se daría el fenómeno y alguna predicción que hacemos a partir de ella (alguna de las predicciones tendrán que esperar un tiempo).
Hemos dicho que, quien está percibiendo algo como blanco es que sus 3 tipos de conos están siendo estimulados en cantidad similar. Por tanto la única razón que habría para que una persona viese algo, que es blanco, como azul sería que tanto los conos que captan el verde, como los que captan el rojo estén en menor número (o que, por algún motivo fuesen menos sensibles en esa situación). Pero, ¿Y qué pasa con el negro vs. dorado). Hemos dicho que el negro es la ausencia de percepción de color. Por tanto, aquellos que tienen un mayor número de conos que captan el rojo y el verde, poca longitud de onda amarilla que les llegase, lo captarían (dorado) mientas que aquellos que, en el primer caso solo veían azul, porque eran menos sensibles al rojo y al verde, en este caso lo ven negro porque no llegan a captar esa longitud de onda. Es decir, nuestra hipótesis explica ambas situaciones de una forma muy elegante.
Predicciones: I) La percepción no variará con la cantidad de luz o el dispositivo que se observe (en la mayoría de los casos) porque depende de la capacidad de cada ojo para ser estimulado por una baja cantidad de longitud de onda roja y verde y II) habría que estudiar la distribución de los tipos de conos en las poblaciones humanas y la sensibilidad de los mismos para poder corroborar esta hipótesis. Como veis, la primera predicción se cumple mucho mejor en nuestra hipótesis que en las hipótesis que se han venido dando estos días, mientras que la segunda, podría darnos la razón a nosotros o, sin embargo, quitárnosla. Pero amigos, esto es ciencia.