-Entonces es usted el que toca- comentó poniéndose de pie y acercándose un poco al otro chico con un poco más de confianza pero aun manteniendo su distancia. -Yo me pierdo en la casa, normalmente estoy tomando agua en la cocina o tratando de poner orden en mi cuarto-habló tomando uno de los libros, lo abrió en una página al azar, hizo una mueca al ver las complicadas ecuaciones. -¿Para que usan las letras y los paréntesis en las matemáticas?- preguntó. -¿Y cuál es este signo?- apuntó al número pi.
— La música es lo que hace que me sienta vivo.. literalmente.—Volvió a soltar una pequeña risa.— Así es, el piano blanco en la sala es mío, y.. la mancha de sangre que tiene en las teclas también es mía.—Tragó saliva, no quería recordar.. no quería recordar esa noche.— Así que, ¿Eres la razón por la que cada vez hay menos garrafones de reserva?.—Bromeó, y después escuchó atento a las preguntas del chico, mientras él rebuscaba en otros libros.— Déjame ver.—Guardó el que tenía en sus manos y se acercó a Roy .— Oh, pues para no confundirte en lo que estás tratando de resolver, es como una división, ¿Entiendes? también están los corchetes y las llaves.—Esperó no confundirlo más.— Ah, eso quiere decir 3.14, aunque muchas veces se piden más números. Verás, pi es un número larguísimo, pero en la mayoría de los casos se acorta a 3.14 o 3.1416, tiene que ver con el rad..—Volteó a ver a Roy.— Es mejor que eso venga después.—Sonrió sin mostrar los dientes.









