El Aquelarre, Goya (1823)
Me levanté ese dÃa como otro cualquiera. Al final mi vida es una rutina que se repite dÃa tras dia, lo cual es un poco aburrido, pero hace poco descubrà como hacer mis dÃas más entretenidos sola o en compañÃa, cómo salir de lo común y durante un rato ser un poco más feliz.
Asà fue cómo mi cabeza y alguna que otra sustancia ayudó a crear la imagen de una cabra que me hablaba en un mundo en el que yo no estaba sola, habÃa más gente como yo que también necesitaba ayuda para poder seguir con el dÃa a dÃa.
Este ser que mi cabeza relaciona con una cabra me ayudaba a tener un poco más de ilusión en esta vida monótona que llevo desde hace tantos años. No es adicción, es escapar de una realidad que no me gusta nada y que me tiene presa.
Al final solo estoy buscando mi felicidad, y cada uno tiene su método.
Este es el mÃo.
















