Una nueva etapa llamada: no esforzarte por vivir, solo hacerlo como salga.
Es que me estaba preocupando mucho y esa sensación utilizaba toda mi energía. Eso de cumplir conmigo misma, de intentar "vivir" de lo que "soy" ¡madre mía! es que no me explico ahora en qué pasta estaba, qué me estaba inventando y cómo pude lograr salir viva de ese periodo. Lo pasé tan mal, que me perdí mucho tiempo la vida. Explorar. Sentirme. Y todo por "intentarlo" por persistir en algo que no!!! Es que yo sé muy en el fondo que existe una yo, que ahora está aliviada porque la he soltado y puede hacer lo que quiera. Y mientras tanto me ocupo de disfrutar, dejaré espacio y energía en ganar dinero, como sea, cada vez más, en trabajos que se vayan acomodando conmigo, a probar distintos rubros, hasta que ya sienta que me pueda quedar por años. Pero ir viendo, día a día, poco a poco. Esa maldita broma que me estaba haciendo vivir, estaba todo el tiempo conectada con el "hacer" pero tenía tantas ideas que me diluía y al final, no sé qué he hecho por mí.
Eso pensaba hasta ahora, que recapacitando, de nuevo evalúo mi vida desde la dimensión profesional, pero claro que sí hice por mí y todo lo que he vivido me ha ayudado a estar más tranquila ahora mismo. TRANQUILIDAD - LIVIANDAD - DESAPEGO. Y mucho espacio para recibir, para escucharme, para crear desde el desapego. Crear desde el entusiasmo, desde la curiosidad y no desde la productividad.
Es que mi primer descubrimiento y aceptación fue sentir de verdad que mi identidad NO es mi trabajo. Yo no soy el puto trabajo que hago, yo soy como vivo donde sea que trabaje. Cómo funciona mi alma en ese espacio, cómo puedo convivir con el espacio y dada mi situación (económica, migrante, cuarentona) y también creo que dadas mis características (mutable), me puedo amoldar a varios escenarios sin morir de ansiedad. Me gusta aprender. Y también me gusta estar rodeada de personas nuevas, conocer nuevas historias, tener nuevos recursos biográficos para, a partir de ellos, descubrir el mundo. Que lindo decir "soy arquitecto" y de verdad vivir construyendo casas o pisos o qué se yo, pero que al decir: SOY haga match de verdad con lo que disfrutas hacer y que no sea una puta mentira. Yo cuando decía SOY publicista, era una mentira que me creí por mucho tiempo. Hubo una parte de mí que amó TRABAJAR en publicidad, pero no soy persuasiva ni cagando y tampoco sé si quiero que alguien me compre.
También creo mucho en las señales que va poniendo la vida. Pese a todo mi esfuerzo por mejorar los talleres, hacer algo más por ellos, todo me demuestra que no, que no era el camino. Por más que meditaba, manifestaba, me movía, no estaba creciendo bajo la expectativa que tenía. Eso era el problema, las expectativas, los objetivos, las metas. Es que esto que yo tengo, el amor por preparar talleres e inventar espacios de creación, no puede ser exigido. Es lo que es. Lo tenía tensionado, mi cuello no podía más. Y claro que hubo resultados durante este tiempo de meterle carbón a tope a mi sistema nervioso. Hay un libro editado e impreso, hay conexiones con mujeres hermosas, hay material, aprendizaje, nuevas formas de hacer, nuevos cuentos y autoras en mi registro. Hubo trabajo y ganancia, pero me estaba costando la vida. Era mucho. Y no quiero que suene como justificación, aunque sí, también lo es, pero para dejarme claro que lo que decidí ahora es transitar tranquila, desde una economía persona sana y desde ahí crear lo que me salga del culo. Con paciencia y gustito. Está la señal del lagarto. Es que es un animal que habla de regeneración, de ir perdiendo, pero volviendo a ser continuamente. "Las lagartijas viven entre grietas, muros, bordes; aparecen y desaparecen" Es que nunca me había sentido tan interpretada por un animal, ni por un perro, es que soy una puta sargantana.
No sé si esta nueva forma de habitar, intentando convivir con todos mis miedos, temores y deseos, vaya a resultar, pero estoy decidida, siendo consciente de cada decisión, yendo a un nuevo trabajo sin miedo, aprendiendo de todas las nuevas personas que me rodean, pensando en mí y en las letras, en las palabras, en las oraciones, en los sueños nocturnos que mi inconsciente me prepara para disfrutar de películas eternas, en los viajes, en los collage, en las pelis que veré, en todo lo que puedo sentir cuando no se lleva una mochila pesada en la espalda.