hermonias:
mueca de desagrado no tarda en decorar su rostro, irritación que poco a poco se transforma en indiferencia inunda su cuerpo. “ ¿y tú siempre eres tan agradable? te deseo suerte llenando tus pulmones de veneno, por lo visto es lo único que corre por tus venas. ” con la pantalla de aparato móvil arroja luz sobre ambas figuras y parte de escenario que resulta ser vivienda ajena, desconocida y misteriosa ante sus ojos. sonrisa cínica pasa fugazmente por comisuras, dispuesta a devolver golpe recibido.
Encogió sus hombros, no incomodándole su comentario. Era cierto, a veces, sobretodo en situaciones que le sobrepasaban, se comportaba de una manera insoportable, pero era así. Los que la conocían comprendían su carácter y al final sabían manejarlo. “No tengo que caerte bien, sólo ayúdame a buscar un cigarro y nos preocuparemos de lo bueno y lo malo en otra ocasión.”












