Me estaba preparando para escribir todo lo malo que la pase este año, cuanto sufrí, cuanto sentí impotencia, cuanto estuve al límite, cuanto sentí soledad al perder a un ser que siguió su camino, cuanto hice daño a personas que quería sin querer, pero la realidad es que solo vemos lo que más nos duele y no lo que existe detrás de ello. Lo que existe es crecimiento, porque el dolor hace parte del proceso. Así me di cuenta que en verdad fue un gran año, donde aprendí a valorar tantas cosas, donde aprendí a amar un poco más, y donde logre salir de una de las tantas burbujas en la que vivimos. Es verdad que también se pasaron momentos muy buenos en todo el sentido de la palabra, momentos que le hacen sentir a uno esperanza, tranquilidad aunque sea efímera. Sentir como el universo equilibra el camino sin que uno se dé cuenta. Sé que como este año que paso vendrán algunos similares, aún queda mucho camino, pero seguramente gracias a este año sabré como afrontarlos mejor. Quiero compartir esto por si alguien paso por un mal año también, uno nunca entiende como pasan las cosas, pero lo que si se debe entender es por qué y confiar en el camino que nos muestra la vida. Sin más quiero desearles un feliz año nuevo, familia, amigos, colegas, maestros. Seguramente este año seremos mejores que el anterior. Seguiré haciendo lo que más amo, espero que ustedes también y también espero poder compartírselos pronto.











