ft ( adler )
El muchacho se había parado en el primer banco que hubo encontrado. Portaba su guitarra consigo y una reluciente sonrisa. Tras un fin de semana estresante y una fiesta con malos resultados el día anterior: había podido relajarse agarrando su guitarra de la habitación en el momento en que Kaleem no estuvo dentro. Y no es que le tuviera miedo, solo no quería entrar en problemas con él, ya que su novia resultaba ser una gran amiga del moreno. Se sentó en la banca y dobló su pierna sobre la contraria, para apoyar el instrumento sobre esta. Tocó un par de acordes para poder observar que las clavijas se encontraban en orden ( y así era ). Al segundo, dejó que sus manos resbalaran por el mástil y cuerpo de aquel preciado objeto. Así, se produjo la unión de diferentes notas, oyéndose una preciosa melodía que el mismo había compuesto. Al abrir los ojos, salió del trance al cual la música le había conducido "Lo siento…". Se disculpó con la persona en su frente "¿ Cuánto llevas allí ?". Preguntó, algo curioso por la posición del contrario "¿ Quieres que toque algo para ti ?".
“al menos sabes tocar. a diferencia de varios idiotas que usan la guitarra como simple decoración” no era sorpresa que los jóvenes utilizaran los instrumentos como anzuelo, queriendo atrapar a muchachas con ágil rapidez. en su pecho descansaba el cuaderno donde su poesía rezaba los lamentos que por las noches alimentaban su insomnio, aquel que causaba estragos ocultos por su corrector. aquel conjunto de papeles que previamente fue inundado por el brote de inspiración que la melodía ajena había ramificado. “dudo mucho que conozcas a canserbero, por lo que tendremos que dejarlo pendiente para otro día” mencionó, apenada de no tener con quien compartir su pasión por dicho rapero. “a menos que, ¿nirvana, quizás? serve the servants, pennyroyal tea” ladeó sus comisuras, esperando que el rubio conociera alguna de las dichas.















