Los sonidos de la muerte
En “el proyecto de la bruja de Blair” se muestra como el silencio puede causar tanta incomodidad como la música abrupta o el famoso jumpscare.
El subgénero found footage posee cierta ventaja al momento de representar situaciones de horror ya que la baja calidad audiovisual que muestra se usa como recurso estético al momento de narrar la historia, en el caso de la bruja de Blair, el silencio forma parte importante al momento de generar tensión dramática e incomodar de cierta forma al espectador.
Desde el principio de la película hasta el final, el audio juega un papel muy importante ya que en ningún momento se muestra al antagonista, sabemos que está allí por los sonidos y los objetos que los personajes encuentran a lo largo de la historia, pero realmente lo que genera la tensión es el sonido y en algunos casos, la falta de este.
A lo largo de la película aparecen espacios donde el audio puede ser casi nulo, dejando al espectador solo con su imaginación, esto resulta efectivo ya que cuando aparecen los sonidos de algún acontecimiento importante toda la atención se vuelca sobre tal acontecimiento, aunque no se pudiera ver más allá de la débil luz de las linternas de los personajes.
Los extrañamente tranquilos sonidos ambientales del bosque junto a las respiraciones agitadas de los personajes provocan una sensación de alerta constante, dan a entender que algo extraño está pasando en el bosque y el hecho de que no se muestre en primer plano lo que ocurre solo genera más tensión en el espectador.
En este caso la bruja viene siendo como un animal que caza en la oscuridad, una fuerza de la naturaleza que acecha a sus presas y aunque no se puede ver, si se puede escuchar. Demostrando asi el poder del audio en el cine.











