Una ilusión
Toda mi vida me han educado para poder confiar en los demás, en creer en sus palabras y en sus actos, así lo he hecho desde entonces. Hace dos días me enteré de algo que me rompió el corazón en mil pedazos, algo que me hizo sentir que todo mi mundo se derrumbaba.
Cuando te acostumbras a confiar en las personas nunca sospechas dobles intenciones de nadie, nunca crees que las personas actúan bien contigo y a tus espaldas hablan mal de ti, yo solía pensar esto y cuando menos lo esperé y de la persona que menos me imaginé... pasó.
A esta persona que tanto cariño y afección le tenía ahora la odio, siento rabia, desesperación, ansiedad y ganas de lastimarla. Es raro como sólo hace falta una acción para borrar un millón de buenas acciones y momentos.
El odio que siento es extremo, es impresionante, todo ocasionado porque todo lo que pasó fue un engaño, una mentira. Todo lo que pasó, sólo fue una ilusión.

















