–No quiero ser un hombre –replicó Jace–, quiero ser un adolescente dominado por la angustia que no puede enfrentarse a sus demonios interiores y por eso ataca verbalmente a otras personas.
Jace, Cazadores de Sombras

Discoholic 🪩
Today's Document

shark vs the universe
No title available
No title available

Origami Around
will byers stan first human second
Misplaced Lens Cap
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

Andulka
Noah Kahan
occasionally subtle
TVSTRANGERTHINGS
KIROKAZE
tumblr dot com
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

Janaina Medeiros
Cosimo Galluzzi
Game of Thrones Daily
he wasn't even looking at me and he found me

seen from Croatia
seen from Taiwan
seen from United States

seen from Brazil
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from India
seen from Czechia
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from Vietnam

seen from Malaysia
seen from Brazil
seen from Singapore

seen from Türkiye
seen from Uzbekistan
seen from Russia
seen from United States
seen from United States
@d-e-a-d-leaves
–No quiero ser un hombre –replicó Jace–, quiero ser un adolescente dominado por la angustia que no puede enfrentarse a sus demonios interiores y por eso ataca verbalmente a otras personas.
Jace, Cazadores de Sombras
–En la escuela me ato el pelo porque es más cómodo. –Me gusta asÃ. –Es que tú no tienes que desenredarlo todas las noches. –EstarÃa encantado de hacerlo. –Ah. –SÃ, ah –rió y deslizó el brazo sobre mis hombros–.
Sky y Zed, Sky Finding Love
–¿Sabes por qué te quiero? No sabÃa que estaba perdido hasta que me encontraste. No sabÃa lo solo que me encontraba hasta la primera noche que pasé sin ti en mi casa. Eres lo único que  he hecho bien. Eres todo lo que he estado esperando, Pidge.
Travis Maddox, Walking Disaster.
–... Nunca antes habÃa querido tener novia, Pidge. No estoy acostumbrado a sentir esto por alguien... por nadie. Si eres paciente, te juro que encontraré el modo de manejarlo. –Dejemos algo claro: no eres un pedazo de mierda, eres genial. Da igual que alguien me invite una copa o  a bailar, o que intente flirtear conmigo. Con quien me voy a  casa es contigo.
Travis y Abby, Walking Disaster.
–Esto es difÃcil para mÃ, ¿sabes? Siento que en cualquier momento te vas a dar cuenta del pedazo de mierda que soy y me vas a dejar.
Travis Maddox, Walking Disaster
HabÃa llamado a Parker. Las manos me temblaban de miedo, me preguntaba si le iba a pedir que viniera a recogerla, a salvarla... o a algo más. –En realidad, no puedo salir más contigo. Estoy... bastante segura de estar enamorada de Travis. El mundo entero se detuvo. Traté de reproducir sus palabras. ¿HabÃa oÃdo bien? ¿Realmente acababa de decir lo que creÃa que habÃa dicho o era solo una ilusión? Abby me devolvió el teléfono y, entonces, con dificultad levantó la mirada. –Me ha colgado –dijo poniendo mala cara. –¿Estás enamorada de mi? –Es por los tatuajes –explicó encogiéndose de hombros, como si no acabase de decir lo único que yo siempre habÃa querido escuchar.
Travis y Abby, Walking Disaster
–Llevo pensando esto todo el tiempo que venÃamos en la moto, asà que escúchame. –Travis... –Sé que lo nuestro está jodido, ¿vale? Soy impulsivo, tengo mal carácter y tú me calas más hondo que cualquiera. Actúas como si me odiaras y al minuto siguiente me necesitaras. Nunca hago nada bien y no te merezco..., pero estoy jodidamente enamorado de ti , Abby. Te quiero más de lo que he querido a nadie ni nada jamás. Cuando estoy contigo no necesito beber, ni dinero, ni pelear, ni los lÃos de una noche..., solo te necesito a ti. No pienso en nada más. No sueño con nada más. Eres todo o que quiero.
Travis Maddox, Walking Disaster
Los dos tenÃamos un modo penoso y peligroso de enfrentarnos a nuestros sentimientos y desde el primer momento en el que me di cuenta de que me habÃa enamorado de ella supe que me iba a destrozar.
Travis Maddox, Walking Disaster
–Paso mucho tiempo mirándote dormir –le expliqué a la vez que la envolvÃa con ambos brazos–. ¡Siempre pareces estar en paz! Yo no tengo ese tipo de paz. Tengo ira y rabia hirviendo dentro de mÃ, excepto cuando te observo dormir.
Travis Maddox, Walking Disaster
Entrechocó su botella con la mÃa, pero con un gesto de clara irritación. –Por ser la única chica con la que un tÃo sin criterio no quiere acostarse. Tomó un sorbo, pero le aparté la botella de la boca. –¿Bromeas? –No me respondió, asà que me acerqué más para resaltar mis palabras–. En primer lugar..., tengo criterio. Nunca he estado con una mujer fea. Jamás. Y, en segundo lugar, sà querrÃa acostarme contigo. Me he imaginado tirándote sobre mi sofá de cincuenta maneras diferentes, pero no lo he hecho porque ya no te veo de ese modo. Y no porque no me atraigas, sino porque creo que eres mejor que eso. En su rostro apareció una sonrisa fanfarrona. –Crees que soy demasiado buena para ti. IncreÃble. No lo pillaba. –No conozco ni a un solo tÃo que sea suficientemente bueno para ti.
Travis Maddox, Walking Disaster
Voy a ver si consigo que Abby se suba otra vez conmigo en la moto. Va a ser lo más cerca que esté de meterme entre sus piernas.
Travis Maddox, Walking Disaster
–Asà que te gusta y tienes miedo. ¿Y ahora qué? –Nada. Es una putada que por fin haya encontrado una chica con la que merece la pena estar y que sea demasiado buena para mÃ.
Travis Maddox, Walking Disaster.
—Tienes miedo. –¿De qué? –Le pregunté con una sonrisa retorcida. –Del rechazo. Después de todo, resulta que Perro Loco es como todos los demás.
Shepley y Travis, Walking Disaster
–Abby te importa. Supongo que solo hacÃa falta que apareciera una chica que se resistiera durante más de veinticuatro horas a acostarse contigo. –Laura me hizo esperar una semana. —Pero Abby no te da ni la hora, ¿verdad? –Solo quiere que seamos amigos. Supongo que tengo suerte de que no me trate como un leproso.
Shepley y Travis, Walkind Disaster
–No vas a acostarte conmigo. Lo pillo. Justo en la diana. Me sonrió y, en ese preciso instante, se abrió todo un mundo de nuevas posibilidades. En mi cerebro se desplegó un nuevo canal porno con ella como protagonista, pero luego toda la cadena se apagó al ser sustituida por un anuncio comercial sobre la nobleza y la necesidad de no joderla en aquella nueva amistad que habÃamos comenzado. –Tienes mi palabra. Ni siquiera pensaré en tus bragas..., a menos que quieras que lo haga. Puso sus pequeños codos en la mesa y se apoyó en ellos. Por supuesto, le miré de inmediato las tetas y el modo en que se apretaban contra el borde de la mesa. –Eso nunca pasará, asà que podemos ser amigos. Acepté el desafÃo.
Travis Maddox, Walking Disaster
Al parecer, podÃa cabrearla incluso cuando no querÃa.
Travis Maddox, Walking Disaster
Se deshizo el moño ya enmarañado que llevaba en la coronilla y luego se puso a peinarse el largo cabello con los dedos. No pude evitar quedarme mirándola mientras se rehacÃa el moño. Me imaginé que ese serÃa el aspecto que tendrÃa por la mañana y tuve que ponerme a pensar en los primeros diez minutos de Salvar al soldado Ryan para impedir que se me pusiera dura. Sangre. Gritos. Intestinos a la vista. Granadas. Más sangre.
Travis Maddox, Walking Disaster.Â