buenas genchi, por este lado queen, en esta oportunidad les traigo a dos niñas totalmente opuestas llamadas daisy y tamara. abajo les estaré resumiendo la historia de ambas para que las conozcan un poco más pero por aquí y aquí les dejo sus respectivas biografías. también les dejo sus listas de conexiones aquí y aquí, que iré actualizando. siéntanse libres de proponerme cualquier cosa que se les ocurra o que les venga a la mente para enriquecer un poco más el background de nuestros personajes, de todas formas pondré unos wanted en sus datos para más o menos orientarlos a lo que estoy buscando. los invito a ponerme like y e iré corriendo a hablarles o directamente me pueden escribir al IM o a mi telegram: queenexcelsior ♡ @7mconexiones
🍃 DAISY BAGAVER.
Daisy tiene 24 años, integra el Aquelarre Airmid y lleva 6 meses en el mismo. Dos de sus siete maravillas son vitalum vitalis y concilium. Por otro lado sus habilidades secundarias son herbolaria, empatía y atmokinesis. Es estudiante de Licenciatura en Ciencias Biológicas.
Nació en una familia religiosa hasta la médula, sus padres siempre fueron extremadamente conservadores y le inculcaron los mismos valores a los tres hijos que tuvieron. Un día decidió contarle a su madre de sus poderes y la acusó de haber traicionado a Dios para conseguirlos, es por eso que decidió huir al Aquelarre sin dar explicaciones, su familia actualmente no sabe de su paradero.
Creció rezando, leyendo la biblia y yendo a la iglesia todos los domingos, nunca se dejó llevar por los placeres y el pecado más allá de que muchas veces quiso hacerlo.No sabe que son las fiestas, el alcohol y drogas ya que en su familia eran palabras prohibidas. Al día de hoy sigue siendo religiosa pero al apartarse de su familia es mucho más libre, me gustaría rolear esto ya que de seguro siente mucha curiosidad por hacer cosas nuevas. A su vez es bisexual pero nunca se permitió explorar su sexualidad pues su entorno no estaría de acuerdo, también me interesa desarrollar esta parte, tanto el descubrimiento de lo desconocido como la contradicción de lo que ya ha aprendido y lo que cree “correcto” con lo que siente, el superar esa culpa, etc.
Personalidad: es una persona completamente tímida, con algunos problemas para relacionarse debido a que no tuvo vínculos con demasiadas personas cercanas de su edad. Es ingenua e introvertida, también bastante torpe, pero cuando se suelta es super amable y respetuosa, tiene mucha vitalidad, también haría cualquier cosa por los suyos, es muy leal.
Adora la naturaleza y todo lo que tiene que ver con la misma.
💥TAMARA WADDEL.
Tamara es realmente todo lo contrario a Daisy. Tiene 27 años, e integra el Aquelarre Ignis y lleva 1 año en el mismo. Dos de sus siete maravillas son piroquinesis y adivinación. Por otro lado sus habilidades secundarias son espiritismo, trabajo con sueños y healing. Es Psicóloga.
Desde pequeña no tuvo la atención de sus padres, los mismos siempre estaban trabajando o demasiado ocupados como para prestarle atención a la pequeña. Esto causó muchas inseguridades en ella, tanto que decidió anotarse en la facultad de psicología para entender por qué sus padres nunca se interesaron por ella y nunca la quisieron.
tw adicción al juego, tw rehab: :
En la Universidad conoció a David, un chico que le prometió cielo y tierra y que la introdujo al mundo del juego. Casinos todas las noches, apuestas, máquinas y luces, muchas luces, en poco tiempo se volvió adicta. El hombre que la llevó a ese camino la abandonó también cuando todo se volvió demasiado complicado y no había salida, dejándola perdida, desorientada y con un cuchillo clavado en su espalda. Solo la estaba usando y la situación hizo que todo se agravara, llegando la chica a contraer grandes y numerosas deudas. Fueron sus padres quienes, avergonzados de ella, decidieron internarla un centro de rehabilitación en donde no solo tratarían aquel aspecto de su persona sino todos los otros fallidos que ellos aseguraron que tenía.
Personalidad: cuando salió de rehabilitación prometió jamás volver a confiar en un ser humano, se encerró en sí misma y comenzó a ser completamente egoísta, mirando solo por ella y prohibiéndose la posibilidad de abrirse ante otra persona. Se volvió dura, fría, distante, con una coraza alrededor que no deja pasar a nadie, totalmente independiente. Pierde la paciencia muy rápido y de seguro es muy amargada para muchas cosas. Esta parte me gustaría desarrollarla, puede ser con amores no correspondidos, con Tamara no queriendo aceptar sus verdaderos sentimientos, con ella jugando con los sentimientos de los demás o enemistades (ya que su carácter es muy fuerte, es muy directa, sin filtro y no tiene pelos en la lengua) ¡lo que quieran!
También es bisexual.
Nunca logró entender sus poderes y se detesta por ellos, piensa que es un monstruo y por ende los mantuvo en secreto desde que tomó consciencia de que existían... hasta ahora.
Holis, me paso por aquí para repetir mis palabras que discord: AMÉ este roleplay como hace mucho no me pasaba. A cada una de mis niñas las guardaré con demasiado amor en mi corazón, como también a esta experiencia.
Les voy a extrañar pero me llevo los mejores recuerdos del mejor rp❤️ y sigo llorando porque siento que aun quedaba mucho por explorar y experimentar, y mucho crecimiento de mis niñas también, pero entiendo perfectamente la decisión de las admins, las cuales siempre fueron lo más en todo este camino. Gracias admins y gracias users por siempre mantener este espacio super limpio de actitudes tóxicas, de dramas ooc, por siempre escucharnos entre nosotres y crear algo maravilloso aquí con personajes tan geniales. Sin duda guardare mis 3 cuentas para la posteridad, para poder volver a leerles y recordar lo hermoso que fue todo.
Por último, si alguien de aquí no me sigue en mi indie pero quiere seguir roleando estas u otras tramas les invito a seguirme a: @queenexcelsior
Gracias de nuevo por esta experiencia, les adoro!!! 😘
“ Créeme, sabe mucho mejor de lo que se ve ” necesita hacer tal comentario para sentirse aun más orgullosa de las recetas de su abuela y también porque la cara contraria sin saber por qué en realidad le alivia un poco siempre que la encuentra y eso le da un punto a su favor para no tratarla con indiferencia como siempre hace con otros “ Este es el trato, dejare que seas la primera en probarlo si eres tú quien lo lleva a esa dichosa mesa, no me gusta la imagen que doy cargando esto ¿Qué dices? ”
“Ahora muero por probarlo, mejor guardamos el secreto sobre tu pastel y la receta familiar, temo que cuando lo deposites en la mesa todos se abalancen.” Bromea, nunca ha sido egoísta, sin embargo sabe que la mayoría ya ha bebido, bailado y probablemente tengan hambre. Escucha la propuesta que la chica le hace y automáticamente sonríe, le gusta esa idea. “Por mi no hay problema, aunque no te ves mal cargando el pastel, eh. Aún no puedo dar un veredicto cien por ciento real pero algo me dice que eres una digna cocinera.” Estira sus brazos y abre las manos, esperando que se lo pase. No ve inconvenientes en ser ella quien lo deje en su lugar. “¿Me acompañas o te quedas aquí? Te advierto que si no vas rápido realmente te quedarás sin comer esta noche.” Lo dice porque la última vez que fue ya no quedaba demasiado por probar, la mayoría de los platos estaban casi acabados.
Se pasa el brazo por detrás del cuello, torciendo la sonrisa que más tarde acompaña risa ajena. “No sonó el despertador” El blanco engaño deja en evidencia lo poco habilidosa que es en la materia, haciendo un esfuerzo exagerado por no delatarse (aún más) con otra risotada. Tal vez solo es el nerviosismo de que la otra muchacha conociera un ambiente mucho más intimo, aún cuando estuvo con ella en la casa rodante de su aquelarre, no se comparaba con su habitación. “Te contaré, duende mágico… Creo que he corrompido a una chica, pero es bellísima y simplemente no pude contenerme” A medida que habla, elimina espacio personal con la otra figura, colocando ambas manos entre el rostro de su interlocutora. “Cuando la veo no puedo parar a las mariposas revoloteando” Dicho aquello, deja una serie de besos (escandalosos, por supuesto) en toda la dermis, finalizando con uno en los labios. “¿Crees que Santa me perdone?” Comenta al separarse, volviendo a sonreír. “Porque de verdad quiero llevarme el regalo, prometo que el siguiente año me portaré mejor” Hace un puchero, con todo y los ojos de cachorrito incluido, como si el mismismo personaje rojo de las fechas pudiera interceder por ella de esa forma. “Es curioso, duendecito, porque se parece a ti” Estira el brazo en dirección a la cómoda a lado de su cama, abriendo con rapidez el cajón para sacar una pequeña caja decorada con papel estraza y pequeños dibujos de una sola línea que ella misma ha hecho, enseguida lo esconde detrás de una mantita sobre la cama. En el interior guarda un relicario en forma de corazón con una foto de ambas y una ilustración con el rostro de la muchacha, cada línea que Lavander pudo recordar está plasmada en el pedazo de papel y pintada con acuarela. No puede esperar a ver su reacción. “El intercambio es a la cuenta de tres, ¿sí? Cierra los ojos”
“Claro, el malvado despertador.” Sabe que no es cierto, pero aún así le sigue el juego. En realidad no le interesa que duerma hasta tarde, de hecho es lo contrario, se alegra de que esté lo suficientemente tranquila y relajada para poder descansar. Que Lavander esté bien es su mayor preocupación en el mundo actualmente. “¿Entonces en verdad hiciste algo malo? Es decir... si ella te corresponde, ¿no crees que es un milagro de navidad haberle encontrado?” Sonríe divertida y permite que la contraria coloque las manos en sus mejillas. Aquel simple toque le hace sentir mariposas en el estómago, como si todo en el mundo fuese blanco y negro hasta que ambas se encuentran, devolviéndole el color a un mundo gris. Una carcajada escapa de sus labios, la misma se genera por la felicidad pura de escucharla y de sentir aquellos besos que corresponde sin pensar. Utiliza sus brazos para rodearla y apretarla contra su cuerpo, una vez así, es ella quien también ataca con sus labios el rostro ajeno y sus boca repetidas veces. “Por supuesto que va a perdonarte, no se resistirá a esos ojos y ese puchero.” Vuelve a inclinarse y, aún con una sonrisa en sus labios, atrapa los contrarios, generando un encuentro un tanto más largo e intenso que los demás. Estaba necesitando sentir su sabor y no logró contenerse. Una vez que se separan nota que Lavander toma el regalo y decide desviar la mirada para no arruinar su sorpresa. Ahora la expectativa es bastante. “De acuerdo.” Deja caer sus párpados y lleva sus brazos hacia adelante, lugar en donde tiene el regalo. En su caja reside un anillo que ella misma ha hecho. No tiene demasiado dinero, así que se las ingenió. Revivió a una pobre margarita marchita y la coloco dentro de aquel anillo. Estuvo horas, pero logró el resultado que deseaba: una joya improvisada que la represente por completo y que hará que Lavander le recuerde cada vez que lo vea. “Uno, dos y–” detiene el conteo para que sea la chica quien lo termine.
negó ligeramente, acercandose a la contraria, después de todo las paredes tenían oídos y no podía darse el lujo de que alguien la escuchara comentando aquello “confió en que airmid no hay, pero ya sabes como son otros aquelarres aquí” comentó en voz baja, quería pensar lo mejor de los suyos, pero no era lo mismo con el resto de los grupos, la cantidad de personas de las que tenía sospechas eran demasiadas “daisy, mataron a alguien en una casa donde todos estábamos y nadie vio nada ¿quién dice que no ocurrirá otra desgracia pronto?”.
Se inclina también para escucharla mejor y asiente con la cabeza ante tales palabras. “Pero no podemos juzgarlos aún, no hay ningún tipo de prueba que los acuse más que El Consejo y una chica que se ha fugado.” Murmura recordando a Lys y todo aquel episodio. Por más que desconfíe, que tenga en mente que los infiltrados pueden seguir allí, se le hace imposible señalar con el dedo sin estar cien por ciento segura. “Es navidad.” Lo primero que viene a su mente es eso, las fiestas. Siempre han sido importantes para ella, quiere que todos los Aquelarres puedan disfrutarlas en paz. “¿Crees que seguirán atacando a pesar de eso? Se supone que estas fechas son para estar con tus seres queridos, para celebrar, para disfrutar la compañía que otrxs te brindan. Si en verdad son personas que conocemos...” hace una pausa, detesta la simple idea. “¿No te parece que tendrán un poco de misericordia, al menos?”
“Supongo que si… aunque unos más que otros…” aún no borraba de su mente las palabras de la carta del consejo. Se las habían grabado a fuego, no cabía en su ser el pensar que uno de sus amigos y/o compañeros de aquelarre pudiese ser un infiltrado, un traidor. “No.” Sentencia sin mayor explicación. Le dolía tener que admitir que quizás alguien cercano a ella estuviese involucrado pero sentía dentro suyo que el consejo estaba en lo cierto. “Lo puedo sentir… solo no logro descifrar de donde vienen esas energías pero lo siento… se que el consejo no miente… pero creo que no todo es blanco o negro… hay grises, Daisy y siento que los cazadores tienen un gris, una razón para lo que hacen” susurra pues no queria se oída. “De acuerdo… ¿nos sentamos por allí? Odio comer parada”
Escucha a la chica con atención, lo que dice tiene sentido, sigue siendo el peor escenario posible, pero ignorarlo no es la solución. “¿Entonces crees que puede haber un motivo más profundo detrás de su incorporación al grupo de cazadores?” Lo reflexiona unos segundos, su madre si veía todo en blanco y negro, o era una cosa o era otra, nada de grises. Aprendió a hacer lo mismo pero ahora la teoría prende de un hilo. Se trata de sus amigos, sería imposible no querer averiguar el por que de sus acciones, querer justificarlos para que duela un poco menos. “Es que... han hecho cosas terribles, realmente terribles. ¿Como lograr no juzgarlos y escuchar sus razones?” Es la parte más difícil, saber que los han traicionado, que fingieron ser buenas personas cuando en realidad no lo son. “Vale, sí, vamos para ahí.” Asiente con la cabeza y comienza a caminar hacia un pequeño banco que tienen cerca.
Sigo nerviose por todo lo que está pasando. / @daivsy
miró a la chica de reojo antes de darse la vuelta por completo para prestarle atención. “creo que estaremos así por un tiempo, luego volveremos a estar normal.” eso era lo que realmente esperaba, no sabía si sería cierto. “¿no tienes algo para distraerte? quizá así te relajes un poco.” personalmente no sabía como lo hacía para estar tan calmado luego de que quemara la academia.
“Espero que tengas razón, todo el tiempo tengo la sensación de que... de que estamos en constante peligro.” Porque lo están, han asesinado a alguien de su Aquelarre, quemado la Academia más importante, son capaces de cualquier cosa y ella lo sabe bien (supone que él también está al tanto dada la situación). “Debería, estaba pensando en hornear algo para navidad, creo que Airmid en verdad necesita poder relajarse en general.” Han sido golpeados de cerca y muchos aún siguen algo rotos. Por su parte solo quiere verlos bien, traerles felicidad y aunque sea difícil, esas épocas son perfectas para celebrar. “¿Que cocinarías tú? Aún no me decido.”
“Hmm. Algo así.” Comisuras se tuercen al dar vida a mueca que prevalece fugaz sobre facciones, pues bien termina por sustituir con una sonrisa. “Es… difícil continuar con la tradición sin mamá. Ella solía encargarse de casi todo.” Y no dice todo. No quiere compartir información de más. “Tú tienes pinta de ser de las que lucen suéter Navideño al decorar el árbol. ¿O ando equivocada?”
Escucha las palabras de la chica y tuerce los labios ya que puede empatizar con sus palabras. “Entiendo, es mi primera navidad lejos de mi familia, ellos se toman muy en serio estas fechas, se siente extraño estar tan lejos.” Si bien todos siguen vivos, es ella la que está muerta en sus vidas. Decidió huir y jamás volvió. Todos los días los extraña pero nada puede hacer al respecto, su madre nunca aceptaría el tipo de vida que lleva actualmente. “No puedo mentir, disfruto mucho de todas las tradiciones navideñas, además es una fecha importante, el nacimiento de Jesús.” Al ser católica tiene muy presente los motivos de celebración, desde pequeña se lo enseñaron así. “A excepción de que ahora también soy yo quien debe encargarse de todo.”
— En casa hemos hecho lo que pudimos… Ya no sé dónde empieza lo navideño y dónde termina con Yule — suelta con algo de humor, porque entre ambas fechas estando tan cercanas, el lugar era como una mezcla explosiva de ambas. — en verdad — le asegura animada, pues al menos ve cómo se le ilumina más el rostro. — claro es… bueno… — no quería opacar la conversación con algún comentario, así que simplemente calló y se limitó a caminar unos pasitos. — ven, están en mi habitación. —
“Que puedan dividirse entre ambas festividades es realmente bueno. Antes de venir ni siquiera sabía que existía algo como Yule, mi familia es muy tradicional, pero me encanta poder conocer diversas costumbres.” Siempre estuvo muy conectada con su religión, fue lo que le enseñaron y lo que consumió desde pequeña. Ni siquiera se atrevía a pensar que existían otros caminos y otras mentes capaces de creer en algo más que no sea el cristianismo. A diferencia de su madre (estricta hasta la médula) no los aborrece, al contrario, quiere saber más, su curiosidad es infinita. “Con permiso.” Es lo que dice antes de empezar a seguir pasos ajenos, asumiendo que van hacia la antes mencionada habitación de la chica. No se su hogar así que intenta ser lo más educada posible. “¿Algunas de esas decoraciones las hiciste tú?”
“Pues entonces son unos mal educados” señala. Tanto su madre como sus niñeras desde chica le habían enseñado a ser humilde y respetar a los demás. “Pues no porque seas de otro aquelarre te dejare sin comer… además a ese punto yo también sería sospechosa” admite pues considerando que se suponía que había un infiltrado en Pheme pues nadie podía descartarla a ella ni a nadie. “Pues si… a menos que se trate de un caso de mal gusto generalizado” bromea.
“Puede ser, puede que también solo estén asustados y por eso actúan así.” Intenta ser comprensiva, han pasado muchas cosas. Si bien la rubia tiene razón, puede que haya muchos luchando una batalla interna ahora mismo, tanto contra sus miedos como contra esas pérdidas que tanto afectan. “Con la paranoia que hay, todxs lo seríamos, creo yo.” Reflexiona también pues, en realidad, nadie asegura que un aquelarre pueda estar cien por ciento limpio de infiltrados. “Por eso han creado todo esto, para enfatizar en la idea de que todxs estemos unidos. Dicen que lo de los cazadores entre nosotros son solo rumores. ¿Crees que sea cierto?” La chica parece alguien sensata, por eso pregunta su opinión. “Hay que probarlo, solo así nos sacaremos la duda.”
De cierta forma le alegra escuchar que al menos se encuentra mejor, le reconfortaba saberlo porque recordaba que en las últimas interacciones que tuvieron la notaba un tanto esperanzada. Decide regalarle una sonrisa tentativa, asintiendo lentamente a esa propuesta. — Puedo ayudarte, no soy muy buena, pero… — se rasca la mejilla, encogiéndose después de hombros. — tengo algunas decoraciones extra, no son convencionales… eh… aunque fueron hechas con mucho, mucho amor. —
“No necesitas ser muy buena, descuida, decoraremos como nos salga instintivamente, yo digo que de esa forma será mucho más creativo y personalizado.” No quiere que lleguen a la perfección y terminen por lograr un ambiente totalmente frío y distante. Ha visto que eso sucede en muchas ocaciones y realmente le entristece. Nada se equipara con una decoración hecha con amor. “¿En verdad?” Pregunta ahora con ilusión brillando en sus ojos. “Eso estaría genial, en Airmid no parecen tener un gran espíritu navideño, aunque tampoco los culpo.” Con todo lo que ha sucedido últimamente es fácil dejar que la mente se pierda y vaya a lugares oscuros. “¿Me los muestras?”
Abre la boca para decir algo que, sin duda, acabaría con el espíritu festivo de más de uno, ni qué decir de la joven frente a él. Es, precisamente, la presencia de la contraria la que incita a guardarse opiniones reales y, quizá por un momento, no ser tan duro. Sabe que nadie la ha tenido fácil recientemente, mucho menos aquellos que son nuevos en todo el mundo de la hechicería. “¿Qué es lo que tanto te gusta?” pregunta con genuino interés, clavado mirada en facciones opuestas. “¿Es que tienes algunas costumbres por estas fechas o reuniones, o algo por el estilo?”
“¡Todo me gusta! Las decoraciones, las tradiciones, la comida, el humor de las personas cambia y todos celebramos algo tan importante como lo es el nacimiento del Niño Jesús.” Por supuesto que la religión sigue siendo importante para ella, tal vez no es tan central como lo era en su vida antes, pero aún sigue siendo una creyente. “Por supuesto que las tengo, ¿que sucede? ¿Tú no las tienes?” Hace la pregunta con algo de confusión, en su mente la mayoría de las personas se sienten felices cuando llega la navidad y por ende deciden hacer algo especial con su familia o con sus amigos.
Rayos de luz solar se filtran por su ventana indicándole que es tiempo de despertar, pero no quiere, necesita cinco minutos más. Y cuando pasan los cinco, otros cinco y así sucesivamente hasta que vuelve al profundo sueño y parece que nada puede perturbarle hasta que escucha el sonido de la puerta: Su primera reacción fue cubrirse con la manta la cabeza, indicándole de manera indirecta a la persona que se fuese, sin embargo cuando escucha el conocido timbre vocal, sus ojos se abren como platos. “Daisy, ¿qué– qué haces aquí?” Se descubre eventualmente, aún así la vence la sonrisa y con una palmada en el colchón libre la invita a sentarse ahí. “No sabía que los duendes de Santa eran tan lindos” Se acomoda mechones salvajes de cabello, tomando al mismo tiempo asiento. “Santa no debió esforzarse tanto, creo que no me porté muy bien este año. Pero conozco alguien que sí, ¿quieres saber de quién se trata?”
Observa la escena de Lavander cubriéndose con la manta y suelta una pequeña risa divertida. No avanza y se queda en la puerta, dándole su espacio. En verdad no entiende de que va aquello, pero quiere averiguarlo. “¿Qué haces? ¿Seguías durmiendo?” No puede evitar formular ambas preguntas con curiosidad pura. Debe morderse el labio para no seguir riendo, de hecho se enfoca en las palabras que le dedica para así distraerse. “Bueno, eso es porque solo los envían a visitar a las chicas que han sido buenas.” Cuando la ve sentarse en la cama y acomodarse decide dar sus primeros pasos hacia ella, acercándose con lentitud y manteniendo las manos detrás de su espalda para ocultar el regalo que sostienen las mismas. “¿Qué clase de maldades hiciste? Me resulta extraño que se me hayan escapado, estuve vigilando tu comportamiento muy pero muy de cerca, eso ya lo sabes.” Demasiado cerca, tal vez, ya que en los últimos meses que llevan conociéndose cada vez que la tiene enfrente no puede quitarle las manos de encima, mucho menos dejar de querer besarla. Es más fuerte que ella. “A ver, dime, ¿de quien se trata?”
le causaba el mismo asombro que a la castaña, intentar calmar a todos sin duda era un trabajo casi imposible, pero a simple vista la mayoría parecía dejar en el olvido por un rato lo malo que rondaba en la ciudad en las últimas semanas. apretó los labios antes de responder, sin duda se habían llevado bastante trabajo en orbona durante los últimos días “quizás en orbona no, pero en otros aquelarres quien sabe” no quería dar nombres, pero definitivamente isabelle no confiaba en muchos aquelarres, no quería ser prejuiciosa tampoco, pero en muchos casos varias casa tenían integrantes de dudosas reputaciones.
Entrecierra los ojos tras escucharla, su comentario parece muy particular, como si tuviera algo en su mente. “¿Eres de las que no se creen eso de que no existen infiltrados?” Pregunta ya que no viene mal saber como piensan las personas de su propio Aquelarre, ella siempre ha sido demasiado inocente, por eso escucha con atención distintas opiniones. “No lo sé, los Orbona aseguran que son simples rumores. ¿Por qué se esforzarían en alzar esa fachada?” Nuevamente: demasiado inocente. Le cuesta creer y asimilar que las personas pueden ser realmente malvadas.
“Obvio si… además si no quedan más sería una falta de respeto de mi parte” admite pues le daba pena haberse servido el último. “Pues ¿has probado antes? Ahora me da mucha curiosidad… debo admitir que he alcanzado a tomar uno porque note como a todos parecía gustarles”
“Te sorprenderías como muchos no piensan igual que tú.” Porque no es la primera vez que quiere comer uno, desde que llegó están en su mente pero las personas se han mostrado reticentes a compartir. “Tal vez siguen desconfiado y piensen que soy cazadora.” Reflexiona en voz alta ya que muchos deben seguir con esa idea en la cabeza, incluso si los Orbona se esfuerzan en disiparla. “No, nunca. Pero tienen buena popularidad y eso tiene que significar algo, ¿no?”