trinidadrom:
“Claro que si, estoy completamente seguro”; aseguró, con un breve ademan tendió el plato en su dirección y le ofreció una sonrisa tranquilizadora. “No te preocupes, hay más para mi, así que ahora necesito saber que opinas. Vamos, es todo tuyo”.
Le dedica una última brillante y agradecida mirada antes de tomar el plato entre ambas manos, inhalando sutilmente el delicioso aroma que emanaba. — Espera, espera... Entonces, ¿Esto lo has cocinado tú? —













