Primer día.
dalaric-corleone:
Ya ves, que fácil es ser yo. —Comentó sin poder evitar reír ante sus palabras—. A ver… Déjame pensarlo… —Dijo mirando un punto fijo pensando en la nada riendo al instante para después volver a mirar a Dalaric. —Vamos, ya sabes que si me haces elegir me quedaré para molestarte.
- Y yo no pensaré dos veces en hacerle un pequeño arreglo a esa cara bonita.-contestó como reto sonriendo al chico y comenzó a caminar hacia la cocina.- ¿Y dime, cuántas chicas van hasta ahora?.-enarcó una ceja, mientras sacaba del refrigerador un par de huevos y tocino.









