one.
——La irlandesa se encontraba en el salón de baile practicando unos nuevos pasos para la próxima presentación que se venía la misma semana. Llevaba horas en ese lugar perfeccionando el mismo paso una y otra vez esperando que con cada repetición le saliera mucho mejor que la anterior. Estaba tan concentrada que no se percató que alguien entró a la sala en el momento en que ella daba una vuelta, haciendo que por inercia chocara con la anatomía ajena. “Oh, lo siento” se disculpó avergonzada de lo ocurrido.
Se encontraba absolutamente distraído, no tenía un ápice de interés en dónde estaba pisando o como sus piernas se movían, sólo atravesaba el pasillo con memoria mecánica mientras contemplaba la pantalla de su teléfono. Ni bien cruzó la puerta del salón se disparó hacía donde pensaba se encontraría la morocha. Con los ojos puestos en otra parte, el choque le hizo dar un respigo y una vez consciente de lo sucedido largó un pausado suspiro--. Tranquila, lo dejaremos pasar --aseguró apretando sus labios en una fina línea--. Y...me he olvidado por completo de qué veía a decirte... --agregó insultándose para sus adentros--. Cómo sea, ¿qué hacías bailando?











