A decir verdad, la vida de Kanna no había sido fácil nunca, pero había sabido aguantárselas. Tampoco le sobraba el dinero, y el poco dinero que tenía trataba de enviárselo a su hermanita en Albania, pero este mes debía fallarle (si las cosas no resultaban como ella quería) porque debía viajar desde Los Ángeles a Indiana porque había leído que una niña muy rica americana necesitaba una mujer guarda espalda y tenía que aprovechar esa oportunidad. Kanna ni siquiera tenía dinero para volverse, así que era o ser contratada o ser contratada, no tenía muchas opciones, por lo que pasó todo el viaje en colectivo stalkeando a la futura chica que debería cuidar y entendía por qué podría llegar a necesitar un guarda espalda: rica, hermosa, inteligente (con buen gusto musical, por lo que podía ver de su twitter).
Así que había llegado a esa ciudad de Indiana, y parecía que no era la única porque el grupo de chicas que había afuera de la dirección que le habían dado estaban colmando toda la calle, eso iba a estar difícil. Incluso identificaba a muchísimas chicas que habían trabajado para celebridades. Kanna se miró al espejo de un auto y arregló su ropa, pensando que iba a captar la atención de James por su gusto compartido en Kanye West (Bueno, nadie podía culparla por tratar al menos). Esperando en la fila, pudo encontrar a una de sus amigas conocidas en la ciudad, Gabrielle y la saludó con la mano, porque estaban en lugares diferentes de la fila, la cual estaba sorprendentemente avanzando bastante rápido, excepto por algunos momentos en que se detenía por cinco minutos y luego volvía avanzar. Llegó a la mesa en algo así como treinta minutos, donde había dos chicas en el medio y tres chicos a su costado. El primer chico al lado de James le preguntó su nombre. “Kanarina Gjina Sokol” respondió y James le preguntó la edad, experiencia previa y habilidades. “19 años, bouncer en un club y…” hubiera continuado pero pudo escuchar como alguien se había reído de eso, haciendo que ella enarcara una ceja “Fui la guarda espaldas de la hija de Madonna, Lourdes” tras eso continuó “17 artes marciales, MCMAP, boxeo, cinco idiomas: albanés, inglés, italiano, griego y español” Tras eso, la rubia le ofreció asiento y le sirvió un vaso de agua a parte de unas galletitas que ella aceptó amablemente, tras eso le preguntó por su acento. “Albanés, soy de Albania” James prosiguió por preguntarle acerca de su familia. A decir verdad no le gustaba hablar demasiado de ellos, pero si debía hacerlo. “Una tía en Los Ángeles, una hermanita y abuela en Albania” uno de los chicos al lado de la castaña que estaba cerca de James le preguntó por sus padres “Mamá era profesora de lenguajes en una escuela privada y mi papá era un instructor de boxeo, pero los dos están muertos. Una noche trágica saliendo de una película le dispararon unas bandas y bueno… algo así como batman pero sin ser millonaria y el mayordomo” intentó reírse para alivianar el asunto, porque Kanna no quería ser escogida por su historia trágica ni nada por el estilo.
Un par de preguntas más (y una charla acerca de cual era su CD favorito de Kanye West con James) la entrevista llegó a su fin, y James estaba por decir algo, hasta que uno de los tres asiáticos que estaba cerca de ella le dijo que para tener más oportunidades, podía acostarse con el. Kanna, sonrió de manera sexy, se acercó lentamente hacia el (que se paró en cuanto la vio caminar hacia el), acortó la distancia y le tomó la mano. Para luego con un simple movimiento lo arrojó al piso. “Lamentablemente, no manejo el idioma de cual sea que sea tu país, pero tengo 19 formas diferentes de decirte “vete a la mierda” con mis manos y pies” tras hacer eso James aplaudió y dijo que estaba contratada, para luego abrazarla y decirle que podía ir a buscar su equipaje y esperar junto con ella para mostrarle su nueva habitación. “No te puedes imaginar como agradezco esta oportunidad” dijo con emoción para luego sentarse en una silla y ver a Gabrielle cerca de la mesa mirándola con emoción.
Todo había empezado con un ‘no durarías ni un día’ y —por supuesto— ahora Gabriella estaba en Crawfordsville, Indiana, en la fila para las entrevistas para la nueva guardaespaldas de una niña rica a la que aparentemente habían apuñalado hacía unos días atrás. Tal como la mayor parte de las cosas que hacía Gabriella Carmen Eliesse Lombardi, esto había sido algo que ella se había tomado como un desafío personal en el preciso instante en que alguien le dijo que no podría hacerlo, y cuando tuvo que entrar para su entrevista lo hizo con una sonrisa confiada porque vamos, tenía todo bajo control — tal como Kanna, que había reducido a un asiático al piso. “Damn, girl.” Dijo entre risas mientras un rubiecito con anteojos dejaba de reírse junto a todos los demás que estaban en la mesa y la miraba de pies a cabeza, antes de decir que si ella también podía hacer eso estaba contratada, por lo que la chica castaña le pegó un zape en la nuca y se disculpó por ’Harry, que no podía controlarse’. “Está bien, no te preocupes.” Le dijo a ella con una sonrisa amable y volvió a mirar al tal Harry. “¿Te ofreces como voluntario para decirle hola al piso?” Bromeó —aunque no realmente— y ladeó su cabeza esperando la respuesta del chico que, siendo cruelmente alentado por todos en la mesa, se puso de pie y dio pasos confiados hacia ella, haciéndose el galán y pidiéndole disculpas por anticipado en vista de que él tenía mucho más músculo que Kai. “¿Y qué hay del cerebro?” Preguntó y en cuanto él frunció el ceño y se preparó para retrucarle con alguna estupidez lo tomó de la muñeca y rápidamente se la giró de modo que él terminó con el brazo hacia atrás pidiéndole que lo soltara. En otro movimiento rápido, Gabriella le dio un golpecito en la parte trasera de la rodilla y en cuanto él medio perdió el equilibrio lo completó con otro golpe rápido en su tobillo que en un instante lo tuvo de culo en el piso. “¿Algún otro voluntario?” Inquirió con una sonrisa mientras se acomodaba la ropa y se presentaba a sí misma después de que el chico sentado junto a la castaña —que la estaba filmando— dijera que quería saber el nombre de su nueva ídola que acababa de humillar a Harry Ford.
“Entre todas estas artes marciales, cabe destacar que soy octavo Dan en Taekwondo. Y sé hablar cinco idiomas. Inglés, español, italiano, alemán y japonés. Español e italiano porque mis padres son oriundos de México e Italia, y los otros por diversión. Oh, y también sé algo de albanés.” Dijo con una sonrisa, recordando ese verano en el que Kanna le había enseñado varias cosas de su lengua nativa, todo mientras James se daba vuelta para hablar con ella y preguntarle si la consideraba una persona confiable, a lo que Kanna le contestó que ellas eran amigas así que no podía dar una opinión completamente objetiva pero que podía llamar a todas sus referencias y ver lo grandiosa que era. “Por supuesto, sí.” Asintió y sacó su teléfono, donde estaban los números de sus anteriores clientes, entre los cuales se encontraba tanto gente completamente normal como alguna que otra celebridad como Hailey Baldwin y su prima Ireland, por ejemplo. Mientras varias personas del grupito llamaban a los diferentes números, Gabriella notó que el chico sentado junto a James —su novio, probablemente, según lo que había podido ver en su instagram y si no se lo estaba confundiendo con los otros dos asiáticos— estaba mirándola fijo antes de decirle algo a la castaña, que asintió sin dejar de hablar con Ireland, que al parecer le estaba diciendo cosas buenas sobre ella al igual que el resto de sus ex clientes a los demás, porque cuando James colgó dando por finalizada la última llamada y sonrió, Gabriella supo que más allá de porque iba a estar muy avergonzada si no había logrado impresionarlos con su CV y su pequeña demostración extra, de repente realmente le interesaba este trabajo que acababa de obtener. “Oh por Dios, ¡muchas gracias!” Exclamó dando un salto al recibir las noticias y rió cuando la mejor amiga de James dijo que tenía que reconocer que todavía estaba increíblemente impresionada por lo que le había dicho ‘Dianna fucking Agron’ de cómo ‘Gabrielle Lombardi podía hacer básicamente de todo, y siempre en tacones de quince centímetros como mínimo’. “No hay nada que no pueda hacer con tacones.” Bromeó y asintió cuando James le dijo lo mismo que a Kanna sobre sus maletas y su nueva habitación. “Suena fantástico.” Volvió a asentir y luego pidió permiso para abrazar a su amiga, a quien no había visto en demasiado tiempo. ¿Cuán increíble era esto?
No sabia como lo había logrado, pero Sehun había logrado convencer a su madre de dejarla en Indiana, aunque claro todo venía con un precio y este en particular era contratar dos guardaespaldas para que la acompañaran a todos lados. En realidad la idea de que fueran mujeres fue integra de Sehun; ellas habían propuesto dos guardaespaldas (es más, James ya se había puesto en contacto con el guardaespaldas de Kylie Jenner), pero Sehun vino con su fantástica idea de traer mujeres, no sólo porque le haría bien a la imagen de ella sino porque en materia de seguridad nadie pensaría que 3llsd eran guardaespaldas, sino amigas. Aunque para James todo eso sonaba a un gran “No quiero lidiar con más chicos, y sobre todo no quiero que otro hombre te cuide las espaldas“. Habían enviado una invitación a una cantidad considerable de guardaespaldas y obviamente, los había citado a la casa de DJ, el cual amablemente prestó su casa luego de que Sehun señalara lo increíblemente estúpido que era invitar a una cantidad de desconocidos al patio de su casa. Así que hoy era el día de la verdad. Estaban los F6 y ellas dos en una gran mesa donde entrevistarían a las posibles candidatas y esperaban al menos tener dos decentes. Dos horas más tardes tenían a las dos elegidas, Kanna, una chica de Albania que había hecho comer tierra a Kai por querer pasarse de listo y a Gabriella una chica con buenísimas referencias y una actitud que le recordaba a Devon. “Estoy tan contenta de haberlas encontrado ¿Que les parece si hacemos una pijamada en casa? Diría salir pero como saben Mrs. Stabbedu/i> no puede salir hasta nuevo aviso ” bromeó hasta que escuchó a Kai recordarle que era noche de taquitos, y Sehun añadió que le había prometido mirar Inglourious Basterds con el “ay chicos, lo siento pero es solo noche de chicas será para la próxima” sonrió para luego darle un beso en la mejilla a todos los chicos. “Kanna ¿Tu manejas verdad? Bueno, vamos, quiero taquitos y luego les muestro su habitación”
Devon había sido la primera en apoyar la idea de Sehun sobre contratar guardaespaldas mujeres, pero nunca se hubiera esperado que aparecieran dos chicas como Gabriella y Kanna, que además de ser bonitas también eran super rudas sin siquiera esforzarse demasiado. “Dios, ¡mira su cara!” Exclamó pausando el video que había filmado DJ mientras Gabriella ponía en su lugar a Harry, que tenía una cara de trauma increíble en el cuadro que se veía en el reproductor de video del auto de James. “Ahora tendré que darle sus besitos para que se mejore.” Dijo subiendo y bajando las cejas mientras James decía que ‘sí, en la pija, seguro’ y todas se reían. “Oye, yo no te digo nada sobre tú y Sehun y sus besitos por todas partes, déjame en paz.” Reclamó cruzándose de brazos y diciéndole su orden de Taco Bell a Kanna, que ya estaba en el drive-thru.
Para cuando estaban volviendo a la casa hablando de cosas completamente random y de como se iban a divertir un montón juntas, Devon notó que literalmente todos los autos de los chicos estaban estacionados uno atrás de otro a una cuadra de su casa y rodó los ojos. “Éstos se piensan que somos taradas. Seguro el maldito de Kai volvió a romper una ventana y ahora nos están esperando todos en el living.” Sacudió la cabeza y rió cuando Gabriella le dijo que en el caso de que eso pasara, ella y Kanna lo tenían bajo control. “Sólo no los lastimen. Sus egos son más frágiles de lo que parece.” Bromeó tomando las bolsas con su comida y bajándose, entrando sola a la casa y viendo que al menos en el frente todas las ventanas parecían estar intactas. “Sospechoso.” Susurró entrecerrando los ojos y dejó pasar a Kanna y Gabriella para que ellas investigaran. Minutos después, Devon oyó la risa de Gabriella y a los pocos segundos ella y Kanna aparecieron para anunciar que los habían localizado a los seis escondidos en la casita del árbol. “Ah, si serán idiotas.” Bufó, y entonces Gabriella dijo que tenía una idea para vengarse de ellos y divertirse en el proceso, sin alterar sus planes de tener una noche de chicas. “Pues habla, te oímos.” Subió y bajó las cejas, mirando a James y luego a las dos chicas nuevas, con quienes tenía el presentimiento de que se iban a llevar muy bien.
“LA DESCONSIDERACIÓN, EL DESCARO... ¿que dijiste KAI? Si, eso también. LA FALTA DE RESPETO ¡EXIJO UNA SATISFACCIÓN! " Se quejó DJ porque no podía creer que Devon le hubiera cancelado a el, David John Rockefeller IV, más importante su compañero de fangirleo por hashtag Sehun, una cita que habían pactado hacia ya dos días. “Hay que hacer algo pero ya comentó y entonces Kai tuvo la fantástica idea de espiarlas para ver que era lo divertido que podrían hacer sin ellos. “Esa es una idea tan mala que hasta gritar “ACÁ ESTA LUHAN” en una estación de trenes en China suena una mejor idea... Pero como no tengo nada mejor que hacer ¿Que es lo que podría salir mal? Además podríamos usar el lugar que usamos con Devon para espiar a Jeh... Digo, hacer los deberes.” Asi que luego de estacionar los autos cuidadosamente lejos de la casa de las chicas, todos se fueron a la casita del árbol con binoculares y hasta conectaron las cámaras nuevamente, sin el equipo de audio porque Sehun había roto eso después de aquel incidente con Jehun, esperando que las chicas aparecieran, cuando lo hicieron lucieron un poco desconcertadas... Hasta que subieron a la habitación de James sacaron unas almohadas, se empezaron a desvestir todas excepto Kanna que optó por dejarse la remera. “Santa mierda, perdóname padre porque estoy a punto de pecar. ” dijo tratando saliva de manera dificultosa observando como Devon golpeaba con un almohadón a Gabriella mientras James obligaba a Kanna a quitarse la remera... Y cuando lo hizo, reveló no sólo que tenía actitud sino que la chica tenía un cuerpo para morirse. Lo demás podría decirse que escaló demasiado rápido.










