Our last beginning // Ethandrew
Andrew removió su expresión mientras reía para volver a observar al frente – Creo que esto del nuevo Ethan ya no me está gustando tanto como antes –le dijo aun riendo a modo de broma, de alguna manera que Clarington fuera más seguro de sí mismo lo hacía sentir tranquilo algo de lo que no se había dado cuenta hasta ese momento pero después le daría vueltas al asunto como siempre lo hacía – Bueno entonces creo que… de nada – le dijo volteando a verlo para colocarle una sonrisa, se había imaginado más de una vez de esa manera con Ethan pero eso había sido hace mucho tiempo y la verdad era que aún no podía creer que finalmente estaban en una cita y la cual el otro había planeado. Andrew seguía observando a un lado suyo, viendo claramente cómo se acercaban al Washington Square Park lo cual solo hizo que se emocionara más- Y este día no podía ser mejor –le contesto a Ethan volteando a verlo con una sonrisa antes de que el menor estacionara el auto y se bajara para ayudarle. Una vez que Andrew bajo del auto subió la mirada para ver en donde se hallaba y una vez que lo supo su sonrisa se intensifico, esto era demasiado perfecto para él- Es perfecto – repitió lo que se hallaba en su cabeza para después caminar junto al otro sin dejar de sorprenderse por todo lo que veía, parecía un pequeño niño en una juguetería pero no podía evitar actuar de esa manera o al menos hasta que llegaron al elevador en donde una vez que se abrió la puerta le sonrió al otro y lo siguió- ¿Cuándo tuviste tiempo para hacer todo esto? –le pregunto al menor y fue allí cuando se dio cuenta que había un botón con su nombre el cual apretó después de la autorización del otro, Andrew no tenía ni una mínima idea de que esperar, todo era demasiado perfecto-.
— Creo que tendrás que acostumbrarte, Andrew. — Enarcó una ceja, junto a una sencilla pero amigable sonrisa, bromeaba, no recordaba la última vez que lo hacía con alguien. — Cuando llegaron sentía la emoción recorrer su cuerpo, era una sensación que pocas veces sentía y ninguna de las anteriores debido a otra persona. — Aún no pudes decir eso. — Enarcó una ceja, aquello sólo era el inicio de todo lo que había hecho Ethan, era verdad, había pasado algo de tiempo planeando todo y pidiendo favores debidos a algunos de sus colegas, pero cada favor valía la pena. — Un encuentro perfecto merecía una cita al nivel de tu presencia. — Asintió mientras se ponía las manos en los bolsillos, muriéndose el labio, toda la noche había estado deseando tocar al otro, un roce de sus manos, el sentir su piel de su rostro sobre sus manos, pero sabía que era como volver al inicio nuevamente, pero de una manera más personal. — Bueno, tengo contactos. — Bromeó. — Siempre quise decir eso. — Rió sutilmente junto a una gran sonrisa, estaba nervioso era obvio, pero sin embargo el ajeno siempre había tenido el poder de hacerlo sentir calmado y cómodo. Al llegar al último piso el ascensor se abrió en la azotea, en esa parte se veía unos tanques de agua a un lado junto al gris concreto, algo bastante decepcionante. — He aquí la sorpresa. — Sonrió con cierto misterio, para tomar la mano del otro y dar la vuelta al otro lado de la azotea, la cual daba directamente vista a toda la cuidad, la silueta se dibujaba perfectamanete, las luces, el cielo, todo era simplemente perfecto. Al caminar había una silueta perfecta de toda la cuidad a su alrededor, dentro de ella había una tarima de madera que cubría toda la extensión de la azotea media, con una mesa central redonda con una cena delicada y copas de vino frente a los platos, alrededor velas, decenas y tal vez cientos de velas en una cubierta luminosa que los rodeaba, al igual que algunas luces de papel que colgaban sobre la mesa, en completo era como una pequeña parte de perfección que Ethan deseaba darle a Andrew. — Sorpresa. — Le dijo mirando de reojo al otro con un tono de voz tranquila, sacó la mano de su bolsillo para tocar la otra con apenas un roce del dorso de su mano con la ajena.

















