“No quería una relación y tú tampoco. Yo no estaba listo y tampoco tú. Sólo queríamos ser despreocupados y divertirnos. Pero comenzaste a hacerme reír con tus bromas estúpidas. Comenzaste a mostrarme tus dibujos y tus historias. Comenzaste a hablar sobre todas tus esperanzas y sueños. Y una noche, mientras estaba en tus brazos, me besaste tan tiernamente… Sabía que estaba condenado. Esas palabras nunca las dije, pero sabía que me había enamorado de ti. Y por la forma en que me miraste, supe que era muchísimo.”
— Poeta Invisible











