Querida yo que no sabe por qué duele
Querida yo que no sabe por qué duele, hoy no pasó nada malo y aun así me sentí rota. No sé si es cansancio, ansiedad o simplemente ese tipo de tristeza que llega sin avisar. Me acosté viendo el techo como si ahí estuviera alguna respuesta y lo único que encontré fue un silencio raro, pesado, que no supe nombrar. Lo escribo aquí para no sentir que estoy exagerando. Para recordar que los días difíciles también cuentan, incluso cuando no tienen explicación. Ojalá mañana sea más suave. Pero si no lo es, aquí estaré para escribirlo de nuevo.
Si hoy tampoco tuviste un motivo para sentirte así, rebloguea con “Querida María…” o deja un emoji que describa tu día.

















