Social-democracia y fanatismo: la vorágine emocional y psicosocial de la contienda electoral norteamericana en 2016
Los discursos de los candidatos favoritos de las izquierda y derecha estadounidenses operan bajo un mismo esquema que apela estrictamente al hartazgo generalizado causado por un sistema que de forma progresiva ha oprimido a los sectores obrero y agrícola de los Estados Unidos de América. El americano de a pie no está feliz con el hecho de que la riqueza se concentre en unos pocos, como tampoco lo estamos aquí, y probablemente en ningún lugar del mundo. Trump y Sanders representan una bocanada de aire fresco en una contienda que otrora ha resultado siempre bastante predecible, casi vacua: son candidatos que hablan de lo mejor y lo peor que concentran nuestros vecinos del norte. Obvio yo votaría por Bernie Sanders, -está de más hacer la aclaración- bajo ninguna circunstancia votaría por un partido viejo republicano que representa casi todas las cosas que odio de la humanidad aunque igual y sí hay una excepción (o hay muchas) pero solo una realmente que me importa y eres tú.
Por ti, hasta votaría por Ted Cruz es más, me uniría a su grupo nacional de plegaria -que es una cosa real de la plataforma política de Cruz- y rezaría todo el día rezaría por que nunca se te quiten las ganas de vestirte de negro rezaría porque nunca se te quiten las ganas de quitarme la prudencia y el vestido rezaría porque nunca se te quiten las ganas - a secas.
A estas alturas Cruz ya me habría echado del equipo de campaña por impura, seguro y estaría bien porque yo iniciaría una campaña por mi cuenta una campaña que leyera “Tus Calzones for president” y en vez de #FeelTheBern sería #FeelTheHanes o algo así no sé and I would fucking pledge allegiance to your calzones over and over and over again.
Aunque yo una vez haya escrito la nueva canción latinoamericana estaba equivocada yo siempre he sido una cerdita capitalista lo acepto lo asumo yo me someto –gustosamente- al imperialismo de tus manos al regimen de tu cama pandeada que me arranca de mis necias izquierdas y me arrastra al centro que es donde estás tú en el centro siempre tú.
Baby, mi amor por ti es como las lágrimas de John Boehner constante como los discursos de Marco Rubio irracional como el escándalo de Mónica Lewinsky nada sorpresivo contigo la república amorosa sí existe contigo ganamos todos contigo yes we can contigo there’s a future to believe in contigo todos los tuesdays son super contigo y por ti los muros sí caen.
Haciendo un breve recuento de la administración anterior, en 4 años puede instaurarse un nuevo sistema sanitario a nivel nacional pueden hacerse promesas de cerrar prisiones subir y bajar el salario mínimo a placer, etcétera;
y también en 4 años se puede aprender sobre Aristóteles y McLuhan y sobre formas simbólicas y cómo agarrar una cámara análoga
y
y qué estás bien pinche guapo a la verga sus metáforas y sus ondas rebuscadas: que estás bien guapo y eres bien listo y que te gusta Deafheaven todo lo que aprendí fue para llegar a este punto para poder decirte que las formas simbólicas son contextuales que el medio no es el mensaje pero que tú eres el medio y también eres el mensaje.
Mira, yo nunca aprendí a escribir poesía por andar salvando la democracia y otras inquisiciones y ojalá no pienses mal yo cero soy Borges soy un animalillo político que además ha visto harta telenovela y ha escuchado todas las baladas de los ochenta así que aquí esta esto: la única política electoral el único codigo civil que me interesa es el que me dicte tu boca,
y las únicas elecciones que me importan son las que tú haces todos los días las que yo hago todos los días las que al final nos acaban llevando siempre siempre de vuelta a nosotros.
camila <3.

















