Es muy temprano y confieso que con la segunda copa de vino rosado empecĂ© a sentirme "rara", a querer a todo el mundo, a añorar a gente que no quiso estar, a temer perder a los que sĂ quieren estar, a querer llorar por nada, a dolerme el pecho de tanto que quiero expresar, y no sĂ© cĂłmo, las palabras no me alcanzan. Creo que es la mezcla de mĂșsica de Sabina, Soda StĂ©reo, ManĂĄ, Fobia y para rematar "Noches de tu piel" de La Castañeda.










