-Increíble…he pasado exactamente quince minutos en ese lugar y ya están poniéndome de los nervios…¡basta, ¿sí?, deja de hacer eso!-.
- Si tanto te molesta puedes mover tu trasero lejos de aquí.- dijo sin apartar la mirada de su lanza, la cual en esos momentos se encontraba afilando; Sabiendo que la dueña de aquella fastidioso voz era nada mas ni nada menos que la mas molesta e irritante de los descendientes de la diosa de la victoria: Dahlian.










