Velocidad de Obturación
Una herramienta muy importante en la fotografía es la velocidad de obturación ya que es una de las formas de regular la cantidad de luz que entra al sensor de nuestra cámara. Variando el control de la velocidad de obturación podrás hacer la misma fotografía con resultados muy distintos. Uno de los elementos en los que impacta de una manera más determinante es en la congelación (o no) del movimiento. (Illescas, 2018)
La velocidad de obturación se mide en fracciones de segundo. Esto es así porque realmente el tiempo durante el que estamos capturando la foto, por norma general, será corto, y hablar en fracciones de segundo resulta mucho más cómodo que indicar que hemos hecho una foto a 0,02 segundos. A partir de tomas hechas a más de 1 segundo de exposición, entonces sí que veremos que cambiamos las fracciones de segundo por cifras más redondas (1s, 2s, 3s, 15s, 30s..). (Illescas, 2018)
Entre más alta es la velocidad, más nítida se ve la fotografía y la cámara alcanza a tomar un solo cuadro de la imagen, esto se considera recomendable cuando quieres hacer tipo ráfagas que implican tomar fotografías de algo que está en movimiento y solo quieres encuadrar algo específico, sin que se vea “movida” la foto, esto se utiliza más que nada en el área de deportes:
Por el otro lado, una velocidad de obturación baja permite jugar con el movimiento dentro de la fotografía y lo que hace es tomar el encuadre por la cantidad de tiempo que se le ajuste, lo que permite tener múltiples juegos de imágenes en una sola:
Depende del propósito que busques conseguir con tu foto, será mejor emplear una velocidad de obturación u otra. Una vez dominando esta herramienta se pueden crear infinidad de fotografías creativas que permiten lucir la imagen con pocos elementos y solo movimiento:
Referencias.
Illescas, S. (2018). Velocidad de Obturación: Qué Es y Para Qué Sirve. D Zoom. Web. (Recuperado el 09 de noviembre del 2019 de: https://www.dzoom.org.es/para-que-sirve-la-velocidad-de-obturacion/ )













