Lo que hace el alcohol…
Hace algún tiempo atrás, primera vez que salía de jangueo con compañeros de trabajo, paramos en el 8, Río Piedras. Éramos varios, nenes y nenas. Uno de mis compañeros siempre me causó curiosidad, pues siempre decía que bota mucha leche y que puede tener varios orgasmos sin dejar de botar tanta leche, dis que straight. La cuestión es que él era parte del grupo. Después de varias cervezas, tenía que vaciar la vejiga. Le aviso al grupo que iba al baño, en lo que él aprovechó para ir también. Entramos y sólo estábamos él y yo. Él se para en una esquina, yo en otra. Mientras orinaba gemía y decía “puñeta que rico”. El chorro sonaba fuerte y no paraba. Estos gemidos y esas palabras las repitió. Me causó curiosidad y entre carcajadas lo miré y le dije “Rico no, riquísimo”. Él se ríe y cuando vuelvo a mirarlo comenzó a enseñarme el bicho soltando el meao. Ufffffff… Le tuve que decir “que cabron eres, puñeta”. Él me pregunta que qué pasaba. Me paré a su lado y le dije “esto pasa” y le enseño mi bicho ya duro. Él lo miró y exclamó “eah, cabron, es grande”. Le respondí que normal. Estuvimos en esa jugada mirándonos los bichos y yo bien bellaco. Nada sucedió, más allá de mirarnos. Regresamos a la mesa. Al rato el notifica que saldría unos minutos para fumar. Yo aproveché para salir también. El resto del grupo se quedó en el local. El chico y yo estábamos solos al lado del carro, estaba la zona completamente oscura. Él me dice que tenía que orinar de nuevo, le dije que igual yo. Se sacó el bicho, el cabron tenía buen bicho, prieto, las bolas le colgaban bien cabron, uncut y peludo. Nos paramos uno al lado del otro. El comenzó a soltar el chorro, de nuevo sonaba fuerte, pues salía con presión. Mi bicho empezó a ponerse duro, mientras él me decía que mirara su bicho sin miedo. Comencé a masturbarme. Él empezó a reírse y me pidió ponerme de rodillas. Coño! Obedeci. El miró alrededor y al no ver a nadie comenzó a jugar con el bicho pasándolo por mi nariz. Maldita sea, como si supiera que me encantaba oler. Ese olor a bicho y orina es maravilloso. No resisti y le agarré las bolas. Él gimio y me dice “eso es sin miedo”. Ufffffff esas palabras me embellacaron y comencé a mamar. Fue tan bellaco. Se le puso duro dentro de mi boca. Me daba con el en los labios, en la cara, me lo mandaba hasta la garganta. Estuvimos un rato en esas. De momento me dice que se iba a venir que donde quería la leche. No le respondí y seguí mamandole el bicho. El me decía “cabron me voy a venir”. Yo con el bicho en la boca respondía “ujum”. No aguantó más y empezó a soltar los chorros de leche. Sentí algo de náuseas pues los chorros salían con tanta presión que mientras tragaba se llenaba la boca con su leche. Quería comprobar que realmente era multiorgasmico. Seguí mamando y el riéndose me dice “papi, ya me vine”… Seguí jugandole el bicho hasta que gimio “ay cabroooon” y por segunda ocasión soltó chorros de leche. Esta vez terminó y me aguantó la cabeza mientras decía ‘otra vez’ y sí, el cabron se vino por tercera vez en mi boca. La leche le sabía tan rica que me la tragué toda. Fueron varios los jangueos así. El cabron me ponía a mamar bien rico. Nos vemos en los pasillos del trabajo y somos los más panas con ese secreto… el alcohol y sus efectos en los 'straight’…













