La forma del hombre.
Modelo: Teto Fotógrafo: @leonelg.fotografia
dirt enthusiast
$LAYYYTER

Love Begins

@theartofmadeline
RMH

titsay
taylor price
Keni
Not today Justin
No title available
art blog(derogatory)

⁂
Xuebing Du
we're not kids anymore.
almost home
DEAR READER
Claire Keane
styofa doing anything
wallacepolsom

No title available
seen from Türkiye
seen from United States
seen from Uruguay

seen from Spain

seen from Japan
seen from Germany
seen from United States
seen from Australia
seen from Australia
seen from United States
seen from Italy
seen from United States
seen from Spain

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Australia

seen from United States

seen from United States
seen from Japan
@dudeoirpty
La forma del hombre.
Modelo: Teto Fotógrafo: @leonelg.fotografia
A quién no le gusta una buena ducha...
Modelo: Anónimo
Fotógrafo: @focuspoint_photo
Isaiah
Un espacio de reflexión y renovación.
Modelo: Anónimo
Hola, ahora me existo en: https://www.instagram.com/vegaypatino/. Hey stranger, now you can find me on the link above.
te extraño islandia
ahora que estoy en cuarentena, puedo subir todas las fotos que nunca subí porque eran digitales, pero buscándola me ha entrado una nostalgia.
Alguien me dijo hace unos días que no entendía como podías follar, ver las estrellas, que te bajen el cielo, te coman la oreja, repitas dos veces y después una vez por la mañana antes de irse, y nunca más verse. Que el no entendía si había hecho algo mal. Qué ya llegó incluso a pensar que todos se habían puesto de acuerdo para no devolver los mensajes. Y yo le respondí que lo entendía, porque los maricas somos egoístas con el placer, queremos satisfacción, le dije, pero mucha satisfacción asusta. Como que evitamos el compromiso que trae repetir otro día, y es ridículo, porque nos quejamos de nuestra soledad con la misma persistencia que coleccionamos acostones de una noche a los que nos da vergüenza saludar en la calle. No sé a qué venía esta conversación, quizás era tópico recurrente de dos solteros en Barcelona, pero yo me quedé con una sensación de angustia que me duró un par de horas, ¿y si preguntamos antes? ¿La gente será menos cobarde? Si le dices algo tipo: quiero follar, pero si no vas a volver no te quedes ahora. La próxima vez pruebo, que más da, ya he perdido bastante.
https://instagram.com/anailogico/
No sé cuántas veces miré para atrás, con el arrepentimiento asomándose, y yo ahí de pie, sin pedir perdón. No sé cuántas veces te mentí cuando me preguntabas cosas que ni siquiera eran importantes, y yo mientras fumaba un cigarrito en la ventana, evitaba mirarte con la mentira en la boca. Parecía a veces que la culpa se iba con el humo del tabaco. Pero es que eras tan bello que cada mentira parecía verdad, y lo único sincero de esta relación era que tu sabías que yo no lo era. A veces me hubiese gustado regresar a ese breve momento donde el tiempo nos pertenecía, donde eras como un gato que llegó aquí buscando cariño, con tus rizos habituándose a mis dedos, y tu desnudez huyendo siempre por la ventana. Pero el tiempo y las heridas nos cambiaron, y ahora soy yo el que te huye desde esa misma ventana. Hoy te dije que te quería, y ya no sé si eso es verdad. Pasame otro cigarro porfa.
Nuestras vidas se tocaban apenas. Digo apenas por decir nada, no nos conocíamos realmente, habíamos hablado un par de veces por instagram y una vez acabado cada uno seguía con su vida. Y por acabado me refiero a los orgasmos que nos regálabamos con la empatía que daba el ser dos desconocidos detrás de una pantalla. Probablemente en persona ni los buenos días. O eso creía yo. Creía eso para no caer en el ridículo que siente uno cuando le gusta alguien que nunca ha visto en persona y te sientes un poco enamorado de una ilusión construida entre pajas virtuales y necesidades de medianoche. Pero un día de luna llena, tu espalda coincidió con la mía, nuestras necesidades fueron las mismas y nos encontramos como se encuentra lo que no se ha perdido pero se descubre ausente. La excusa era la luna llena, podía ser cuarto menguante y la piel hubiese sido la misma, tus ojos seguirían teniendo ese color de agua impetuosa y yo seguiria intentando navegarla como ese día de embrujo donde te vi hace dos años en ese microteatro que ni recuerdo de qué iba. Como nos costó aceptar que aquí se podía follar sin miedo. Y cuánto tiempo nos costó llegar a esta cama donde nuestros ruidos eran nuestros, pero no por ninguna razón poética, sino por la construcción de tu patio, a la que competiamos con un concierto de sonidos sexuales que parecíamos haber nacido para ejecutar.
Hoy me preguntaron si estaba enamorado de ti y dije que no. No te ofendas, porque en verdad estoy un poco adicto a tu indiferencia y lo que tengo es cariño por tu abnegado hábito de evitar cualquier cosa que te comprometa a un nosotros. Osea me he apegado a todas las cosas que más me alejan de ti, pero nada, que así soy, una contradicción que de cualquier manera, termina deseándote para una noche o para varias. Esta foto es un tributo a las dos duchas que te pegaste la única vez que viniste a casa, ojalá visitarme si fuese un hábito tenaz del cual nunca me aburriría, primero me quedo sin agua. No te ofendas porque aunque no lo creas, y aunque te trate como un pedazo de carne constantemente, en verdad es mi manera de evitar todas las tonterías emocionales que me provocas. Es como cuando te insisto para que me respondas lo que no me quieres responder, lo nuestro es eso, un ir y venir que no tiene sentido y como no tiene sentido, aquí seguimos, acumulando excusas para que esto no se acabe nunca. O al menos eso quiero yo. Oye y que larga son tus duchas.
Hoy más que nunca hubiese querido tu espalda ancha aquí conmigo. Es una tontería pero hoy fui al psicólogo por primera vez y le hablé de ti, de mi dependia emocional y mi falta de amor propio apenas mencionaba tu nombre. Creo que me tiemblan un poco las piernas si te pienso, creo que me tiemblan tanto como la primera vez que te besé. Y no me tiemblan de la emoción, sino del miedo a que esto se acabe. Porque cuando lo das tanto, cuando no te guardas ni un poquito de dignidad, el desastre que acabas comiéndote, puede ser tan infinito como el amor que creíamos tenernos. Hoy más que nunca quisiera haberte tenido como ese día donde nadabas desnudo y yo iba un poco avergonzado detrás haciéndote fotos, tenía miedo de que pensaran de que yo era algún pervertido que espiaba al guapo de la playa. Y yo me sentía tan feliz, de saber que esa desnudez solo iban a poder verla en ese momento porque el resto del tiempo esa desnudez era nuestra solamente. Hoy me río de ese dia y me da un poco de nostalgia, pero de la buena, porque ese día fuimos felices, aún hoy en día a pesar de que nos estamos juntos, me tiembla el alma y todo abajo de la cintura si hablo de ti, aún hoy en día entiendo mi buenafortuna, por la felicidad que todavía nos queda, como la de ese día donde aprendimos a amarnos en la mar.
En verdad nunca me duché contigo, la única noche que tuve de excusa para hacerlo, tu eras demasiado grande y mi baño de este piso al que recién me mudé, demasiado pequeño, es de esos baños donde el espacio es atroz, había sido sacrificado porque seguramente estos arquitectos nunca les tocó intentar follar aquí, sino habrían tenido misericordia de mi y de esa noche que pensaba sería bonito terminarla a las cuatro de la mañana con una ducha caliente contigo ahí y yo, y el jabón y todos esos chistes típicos de maricas. Pero nada de esto sucedió, por supuesto, te bañaste solo y me entró el pudor post-orgasmo y preferí ni siquiera asomarme a ver si eras de esos que usaba el shampoo como jabón. El caso es que oye, a la próxima (que no va a pasar pero yo lo digo por si todavía me lees) invítame bajo la regadera, aunque sea para reírnos de que no cabemos. Anotación del 25 de Julio. Kodak Ektachrome Tungsten 160.
Me fui a Panamá a enamorarme de ti, de ti y de tu ausencia, me fui a Panamá a llorar que esa noche no volvería a pasar, me fui a Panamá a tener un duelo de esos que el caribe traga con la arena y te obliga a no esperar nada de ninguna costa porque todas son traicioneras. Y sí, me desperté por la calor que hacía, me despertaba con tu nombre amaneciendome, con los whatsapps que no contestabas, y mi tontería releyendo nuestras conversaciones que ya me he aprendido de memoria, porque hoy en día, en esos mensajes, es el único lugar donde nos encontramos. Que patético, enamorarse por una noche de besos que fueron distintos pasadas las doce de la madrugada, pero que quieres, no lo pude evitar. Y pensé que yendo a Panamá me iba a curar de esto, pero no, en Panamá los abrazos me sabían a ti, en el agobio del mediodía me cobijaba imaginando que hacías en Italia, y ahí fue donde me di cuenta, que había pensado todo, que pensé que todo lo tenía controlado, pero la soledad del trópico me golpeó, con la intensidad de una tormenta en una playa abandonada: que no lo sepas no evita la desolación de la sal.
Anotación del 13 de Julio. Kodak Gold 400.
Tenías veintiocho vellos que me gustaban, que bajaban desde tu ombligo y se perdían en el amazonas que era el resto de tu superficie. Amaba esos veintiocho vellos porque fue la primera desnudez que te conocí, cuando por accidente se te levantó la camiseta un día de esos de verano donde la calor y el viento hace imposible vivir, tu me diste un atisbo de vida cuando vi ese pedacito de ti, tan cerca del placer pero tan vestido de casualidad. Me odié a mi mismo porque lo primero que hice un par de vientos después, fue lanzarme a besarte ahí, como si el resto de ti no importara, y claro que importabas, pero necesitaba conquistar esos veintiocho vellos para empotrar en mi memoria ese momento. Me sentí primitivo, créeme, fue raro, porque lo único que sentía era una ansía de devorar el resto de tu amazonas y de contar cuántos placeres más, habían escondidas entre tus raíces, entre tus montañas que arrastraban una humedad sin caudal que terminó embriagandome. Kodak Color Plus 200. Anotación del 27 de mayo.